“El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo” (1/3)

Como comenté en la entrada anterior (ver), la falacia de autoridad necesita de la existencia de una autoridad que obligatoriamente es presentada como fiable, rigurosa, científica, etc. Y en el caso de la Iglesia de la Calentología, esa autoridad es el IPCC:

Los hechos y datos que voy a comentar relativos al IPCC están sacados en su mayoría del libro “The Delinquent Teenager Who Was Mistaken for the World’s Top Climate Expert” (El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo), de la periodista Donna Laframboise.

Es imposible e indeseable hacer un resumen completo de todos los temas abordados en el libro, por lo que sólo comentaré algunas cosas. Recomiendo sin duda la lectura del libro. En este enlace se puede acceder a una muestra.

El IPCC

El Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC en adelante) es un órgano intergubernamental perteneciente a la ONU. Como su propio nombre indica, sus miembros no son personas, sino gobiernos/países. Representantes de 195 países se reúnen anualmente en sesiones plenarias.

Y el IPCC Bureau, el órgano que coordina todo el proceso, está formado por una treintena de representantes de países tan conocedores de lo que es un estado de derecho como Sudán, Irán, Arabia Saudí, China, Cuba, Malasia, Maldivas, o Madagascar (Capítulo 19). Los miembros de este órgano no pertenecen al IPCC por su valía como científicos, sino por su país de procedencia. Ése es el criterio, o al menos uno de ellos.

Los representantes de los gobiernos (llamados National Focal Points) eligen a los expertos de los distintos países que luego desarrollan el programa del IPCC. Y también designan a los redactores (que el IPCC llama “autores”) de los informes del IPCC (ver). Y esto nos lleva a un punto importante: el proceso de designación de los “autores” que estarán a cargo de los distintos capítulos en los que se divide la redacción de esos informes no es un proceso público y transparente, sino opaco con criterios secretos (Capítulo 8):

In fact, Climate Bible authors are chosen via a secretive process. First, the IPCC receives nominations from governments – but it declines to make public the names of these nominees. Second, the IPCC fails to explain what selection criteria it uses. Third, when it announces who has been chosen, the only piece of information it feels obliged to provide is the name of the country the author represents. […] In other words, an organization that claims to be utterly transparent expects us to simply take it on faith that the most qualified people were nominated and selected. Moreover, it feels no obligation to provide the slightest bit of evidence that those who got the job are, in fact, experts. D. Laframboise

De hecho, los autores de la Biblia Climática son elegidos mediante un proceso secreto. En primer lugar, el IPCC recibe nominaciones de los gobiernos, pero se niega a hacer públicos los nombres de estos nominados. En segundo lugar, el IPCC no explica qué criterios de selección utiliza. Tercero, cuando anuncia quién ha sido elegido, la única información que se siente obligado a proporcionar es el país que representa el autor. […] En otras palabras, una organización que dice ser completamente transparente espera que simplemente hagamos el acto de fe de que las personas más cualificadas fueron nominadas y seleccionadas. Además, no se siente en la obligación de proporcionar la más mínima prueba de que quienes obtuvieron el trabajo son, de hecho, expertos.

Among those with firsthand IPCC experience, therefore, it is an open secret that some people are appointed for reasons that have little to do with world-class scientific expertise. D. Laframboise

Por lo tanto, entre aquellos con experiencia de primera mano del IPCC, es un secreto a voces que algunas personas son nombradas por razones que tienen poco que ver con ser un experto científico de nivel mundial.

Nada garantiza que los elegidos estén libres de conflictos de intereses ni que sean objetivos ni que su CV sea superior al de otros candidatos. Como Laframboise detalla en el libro, el resultado es que los autores elegidos dedocráticamente por el IPCC son en gran parte activistas de sociedades como WWF o Greenpeace (Capítulos 6, 7, 31 y 36). Y nada impide que los que no lo son sean elegidos por su afinidad a la misión del IPCC. Ni objetividad, ni transparencia, ni intención de que las haya. Eso es el IPCC.

¿Importa mucho que el proceso de designación de los autores sea de todo menos transparente y, por tanto, objetivo? No es todo el problema, pero sí es importante: es una pieza más de la farsa que es el IPCC. Si la elección fuera en base a criterios objetivos y no buscando promocionar una misión concreta, seguramente no cambiaría nada, pues como Laframboise explica en el libro, en el IPCC no creen estar obligados a cumplir ningún tipo de norma que garantice una mínima objetividad en su proceso de revisión bibliográfica. En algunos casos no es que no haya normas: sí las hay, pero no hay mecanismos de control de que se cumplen esas normas y de que los transgresores son sancionados. Consecuentemente, las normas no se cumplen y no pasa nada. Por eso Laframboise describe al IPCC como un adolescente consentido que está acostumbrado a hacer lo que le viene en gana y al que nadie le dice “esto no se puede hacer”.

If someone were trying to control the overall message in a report like the Climate Bible they might well find it useful to keep re-appointing a core group of trusted individuals to leadership positions – regardless of whether their expertise actually matched. D. Laframboise

Si alguien intentara controlar el mensaje general en un informe como la Biblia Climática, podría resultarle útil repetir una y otra vez la jugada de nombrar a un grupo central de personas de confianza para puestos de liderazgo, independientemente de si su experiencia realmente lo justifica.

Y en este vivalavirgen que es el IPCC, resulta que hay redactores de capítulos (i.e. “autores”) que tienen claros conflictos de interés con el material que están generando, o bien porque son activistas o porque están revisando sus propios artículos.

¿Cuál es la política del IPCC para reducir el impacto de los conflictos de interés? Pues que los mecanismos de control sólo deben existir si se sabe que hay un problema, no como prevención garantista para evitar que lo haya. En el IPCC son tan virtuosos que no necesitan mecanismos de control. Mis negritas:

In a 2010 interview with The Economist magazine Pachauri was asked: “Isn’t it rather remarkable that you should have this [important and influential] organisation that does not have any procedure for dealing with conflict of interest?”

Pachauri indolently responded that “if the governments who govern the IPCC determine that there should be something of this nature” he was sure it would be put in place. When pressed on the fact that he himself had done nothing in this regard despite being in charge for eight years he replied: “Why would I raise something, unless there is a reason for me to raise it?” He had never, he said, “felt the need for it” since his own behavior was “above reproach.D. Laframboise

En una entrevista de 2010 con la revista The Economist, se le preguntó a Pachauri: “¿No es sorprendente que tengas esta organización [importante e influyente] que no tiene ningún procedimiento para lidiar con conflictos de intereses?

Pachauri respondió indolentemente que “si los gobiernos que gobiernan el IPCC determinan que debería haber algo de esta naturaleza”, estaba seguro de que se implementaría. Cuando se le presionó sobre el hecho de que él mismo no había hecho nada al respecto a pesar de estar a cargo durante ocho años, respondió: “¿Por qué debería plantear algo, a menos que haya una razón para que lo haga?” Nunca, dijo, “sintió la necesidad de ello” ya que su propio comportamiento estaba “por encima de todo reproche”.

In the real world, when undisciplined youngsters slide behind the wheel of a fast car, how many of them can be counted on to behave? D. Laframboise

En el mundo real, cuando los jóvenes indisciplinados se ponen al volante de un coche rápido, ¿qué esperanza tenemos de que se comporten?

Sigo en la segunda parte.

Leer más:

5 comentarios sobre ““El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo” (1/3)

  1. Capítulo 36:

    For years we’ve been told the IPCC is a reputable and professional organization – a grownup in a pinstripe suit. In reality, it’s a rule-breaking, not-to-be-trusted, delinquent teenager. Surely climate activists and climate skeptics can agree on this one thing: the future of the planet is too important to be left in hands such as these. Governments should suspend funding immediately. The IPCC must be disbanded.

    […]

    Those who set up the IPCC should have included genuine checks-and-balances from the beginning. The media should have subjected the IPCC to the same kind of scrutiny that helps keep other organizations honest. Environmentalists should have stayed away for everyone’s sake. And scientists – well, my respect for scientists and scientific organizations has plummeted since I began researching this book. The real moral of this story is that scientists are merely human. They can be as short-sighted and as political and as dishonorable as the rest of us. D. Laframboise

    Durante años nos han dicho que el IPCC es una organización profesional y de buena reputación, un adulto con un traje a rayas. En realidad, se trata de un adolescente delincuente, em el que no se puede confiar y que incumple las reglas. Seguramente, los activistas climáticos y los escépticos climáticos pueden estar de acuerdo en esto: el futuro del planeta es demasiado importante para dejarlo en estas manos. Los gobiernos deberían retirarle la financiación de inmediato. El IPCC debe ser disuelto.

    […]

    Quienes establecieron el IPCC deberían haber incluido controles y balances genuinos desde el principio. Los medios deberían haber sometido al IPCC al mismo tipo de escrutinio que ayuda a mantener honestas a otras organizaciones. Los ambientalistas deberían haberse mantenido alejados por el bien de todos. Y los científicos, bueno, mi respeto por los científicos y las organizaciones científicas se ha desplomado desde que comencé a investigar este libro. La moraleja real de esta historia es que los científicos son meramente humanos. Pueden ser tan miopes, tan políticos y tan deshonestos como el resto de nosotros.

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  2. http://www.di2.nu/foia/0968705882.txt (ClimateGate)

    I feel rather uncomfortable about using not only unpublished but also unreviewed material as the backbone of our conclusions (or any conclusions) … I feel that at this point there are very little rules [sic] and almost anything goes.

    Me siento bastante incómodo al usar no solo material no publicado sino también no revisado como la columna vertebral de nuestras conclusiones (o cualquier conclusión) … Siento que en este punto hay muy pocas reglas [sic] y casi todo vale.

    Es el nunca-suficientemente-elogiado “rigor” del IPCC.

    Respecto de las mentiras y las denuncias por acoso sexual relativas a Pachauri, el que fuera durante años presidente del IPCC:

    https://quadrant.org.au/opinion/doomed-planet/2020/02/shed-no-tears-for-rajendra-pachauri/

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