“El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo” (1/3)

Como comenté en la entrada anterior (ver), la falacia de autoridad necesita de la existencia de una autoridad que obligatoriamente es presentada como fiable, rigurosa, científica, etc. Y en el caso de la Iglesia de la Calentología, esa autoridad es el IPCC:

Los hechos y datos que voy a comentar relativos al IPCC están sacados en su mayoría del libro “The Delinquent Teenager Who Was Mistaken for the World’s Top Climate Expert” (El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo), de la periodista Donna Laframboise.

Es imposible e indeseable hacer un resumen completo de todos los temas abordados en el libro, por lo que sólo comentaré algunas cosas. Recomiendo sin duda la lectura del libro. En este enlace se puede acceder a una muestra.

El IPCC

El Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC en adelante) es un órgano intergubernamental perteneciente a la ONU. Como su propio nombre indica, sus miembros no son personas, sino gobiernos/países. Representantes de 195 países se reúnen anualmente en sesiones plenarias.

Y el IPCC Bureau, el órgano que coordina todo el proceso, está formado por una treintena de representantes de países tan conocedores de lo que es un estado de derecho como Sudán, Irán, Arabia Saudí, China, Cuba, Malasia, Maldivas, o Madagascar (Capítulo 19). Los miembros de este órgano no pertenecen al IPCC por su valía como científicos, sino por su país de procedencia. Ése es el criterio, o al menos uno de ellos.

Los representantes de los gobiernos (llamados National Focal Points) eligen a los expertos de los distintos países que luego desarrollan el programa del IPCC. Y también designan a los redactores (que el IPCC llama “autores”) de los informes del IPCC (ver). Y esto nos lleva a un punto importante: el proceso de designación de los “autores” que estarán a cargo de los distintos capítulos en los que se divide la redacción de esos informes no es un proceso público y transparente, sino opaco con criterios secretos (Capítulo 8):

In fact, Climate Bible authors are chosen via a secretive process. First, the IPCC receives nominations from governments – but it declines to make public the names of these nominees. Second, the IPCC fails to explain what selection criteria it uses. Third, when it announces who has been chosen, the only piece of information it feels obliged to provide is the name of the country the author represents. […] In other words, an organization that claims to be utterly transparent expects us to simply take it on faith that the most qualified people were nominated and selected. Moreover, it feels no obligation to provide the slightest bit of evidence that those who got the job are, in fact, experts. D. Laframboise

De hecho, los autores de la Biblia Climática son elegidos mediante un proceso secreto. En primer lugar, el IPCC recibe nominaciones de los gobiernos, pero se niega a hacer públicos los nombres de estos nominados. En segundo lugar, el IPCC no explica qué criterios de selección utiliza. Tercero, cuando anuncia quién ha sido elegido, la única información que se siente obligado a proporcionar es el país que representa el autor. […] En otras palabras, una organización que dice ser completamente transparente espera que simplemente hagamos el acto de fe de que las personas más cualificadas fueron nominadas y seleccionadas. Además, no se siente en la obligación de proporcionar la más mínima prueba de que quienes obtuvieron el trabajo son, de hecho, expertos.

Among those with firsthand IPCC experience, therefore, it is an open secret that some people are appointed for reasons that have little to do with world-class scientific expertise. D. Laframboise

Por lo tanto, entre aquellos con experiencia de primera mano del IPCC, es un secreto a voces que algunas personas son nombradas por razones que tienen poco que ver con ser un experto científico de nivel mundial.

Nada garantiza que los elegidos estén libres de conflictos de intereses ni que sean objetivos ni que su CV sea superior al de otros candidatos. Como Laframboise detalla en el libro, el resultado es que los autores elegidos dedocráticamente por el IPCC son en gran parte activistas de sociedades como WWF o Greenpeace (Capítulos 6, 7, 31 y 36). Y nada impide que los que no lo son sean elegidos por su afinidad a la misión del IPCC. Ni objetividad, ni transparencia, ni intención de que las haya. Eso es el IPCC.

¿Importa mucho que el proceso de designación de los autores sea de todo menos transparente y, por tanto, objetivo? No es todo el problema, pero sí es importante: es una pieza más de la farsa que es el IPCC. Si la elección fuera en base a criterios objetivos y no buscando promocionar una misión concreta, seguramente no cambiaría nada, pues como Laframboise explica en el libro, en el IPCC no creen estar obligados a cumplir ningún tipo de norma que garantice una mínima objetividad en su proceso de revisión bibliográfica. En algunos casos no es que no haya normas: sí las hay, pero no hay mecanismos de control de que se cumplen esas normas y de que los transgresores son sancionados. Consecuentemente, las normas no se cumplen y no pasa nada. Por eso Laframboise describe al IPCC como un adolescente consentido que está acostumbrado a hacer lo que le viene en gana y al que nadie le dice “esto no se puede hacer”.

If someone were trying to control the overall message in a report like the Climate Bible they might well find it useful to keep re-appointing a core group of trusted individuals to leadership positions – regardless of whether their expertise actually matched. D. Laframboise

Si alguien intentara controlar el mensaje general en un informe como la Biblia Climática, podría resultarle útil repetir una y otra vez la jugada de nombrar a un grupo central de personas de confianza para puestos de liderazgo, independientemente de si su experiencia realmente lo justifica.

Y en este vivalavirgen que es el IPCC, resulta que hay redactores de capítulos (i.e. “autores”) que tienen claros conflictos de interés con el material que están generando, o bien porque son activistas o porque están revisando sus propios artículos.

¿Cuál es la política del IPCC para reducir el impacto de los conflictos de interés? Pues que los mecanismos de control sólo deben existir si se sabe que hay un problema, no como prevención garantista para evitar que lo haya. En el IPCC son tan virtuosos que no necesitan mecanismos de control. Mis negritas:

In a 2010 interview with The Economist magazine Pachauri was asked: “Isn’t it rather remarkable that you should have this [important and influential] organisation that does not have any procedure for dealing with conflict of interest?”

Pachauri indolently responded that “if the governments who govern the IPCC determine that there should be something of this nature” he was sure it would be put in place. When pressed on the fact that he himself had done nothing in this regard despite being in charge for eight years he replied: “Why would I raise something, unless there is a reason for me to raise it?” He had never, he said, “felt the need for it” since his own behavior was “above reproach.D. Laframboise

En una entrevista de 2010 con la revista The Economist, se le preguntó a Pachauri: “¿No es sorprendente que tengas esta organización [importante e influyente] que no tiene ningún procedimiento para lidiar con conflictos de intereses?

Pachauri respondió indolentemente que “si los gobiernos que gobiernan el IPCC determinan que debería haber algo de esta naturaleza”, estaba seguro de que se implementaría. Cuando se le presionó sobre el hecho de que él mismo no había hecho nada al respecto a pesar de estar a cargo durante ocho años, respondió: “¿Por qué debería plantear algo, a menos que haya una razón para que lo haga?” Nunca, dijo, “sintió la necesidad de ello” ya que su propio comportamiento estaba “por encima de todo reproche”.

In the real world, when undisciplined youngsters slide behind the wheel of a fast car, how many of them can be counted on to behave? D. Laframboise

En el mundo real, cuando los jóvenes indisciplinados se ponen al volante de un coche rápido, ¿qué esperanza tenemos de que se comporten?

Sigo en la segunda parte.

Leer más:

Corrupción por causa noble

Lo que hacemos y cómo lo hacemos es más importante que lo que conseguimos con nuestros actos.

¿Es un acto “bueno” que un policía cree pruebas falsas con el objetivo de incriminar a un criminal —que cree o sabe— peligroso que de otro modo probablemente quedaría libre por falta de pruebas?

En abstracto, poca gente defiende que el fin justifica los medios, o, lo que es lo mismo, la corrupción por causa noble, que es realizar actos no éticos justificándolo por la consecución de un bien superior a la falta que se está cometiendo.

¿Es un acto “bueno” usar mentiras para convencer a la gente de que el apocalipsis está cercano, cuando tienes gran fe en que es así y que el futuro de la humanidad está en juego?

Lo sorprendente es que las personas que cruzan las líneas rojas saben que sus actos son indefendibles, y sin embargo seguramente en su cabeza siguen creyendo ser “los buenos”, los paladines de ese bien superior por el que están dispuestos a sacrificar su integridad. Cuesta creer que la mente humana pueda racionalizar ciertos comportamientos y creencias, a pesar de pruebas incontrovertibles de estar equivocados, pero es una realidad que lo hace. Y, de acuerdo con Festinger et al. a) el haber demostrado compromiso con una causa y b) el apoyo de otros creyentes, son factores clave en que una persona experimente disonancia cognitiva en lugar de abandonar sus creencias.

The person holding the belief must have committed himself to it; that is, for the sake of his belief, he must have taken some important action that is difficult to undo.

La persona que tiene la creencia debe haberse comprometido con ella; es decir, por el bien de su creencia, debe haber tomado alguna acción importante que es difícil de deshacer.

The presence of supporting co-believers would seem to be an indispensable requirement for recovery from such extreme disconfirmation.

La presencia de co-creyentes que apoyan parecería ser un requisito indispensable para  superar tal desconfirmación extrema.

En el blog hemos visto:

    1. Que el palo de hockey es una prueba que se sabe que es falsa desde hace 15 años (ver) y sin embargo, lejos de reconocer públicamente que es así, los alarmistas la siguen usando para conseguir adeptos a su religión (ver). Aunque creyéramos (y yo no lo creo) que en sus actos de proselitismo desconocían la inmensa chapuza que es esa gráfica, esas personas habrían guardado silencio al enterarse de que han estado engañando a la gente con pruebas falsas. Una prueba falsa es aceptable si sirve a un bien superior: corrupción por causa noble.
    2. Que múltiples veces los alarmistas han manipulado gráficas con el evidente objetivo de engañar a la gente (ver,ver,ver,ver). La manipulación deliberada nunca es criticada por los alarmistas, que de esa forma disculpan la manipulación de datos para no perjudicar su mensaje dando argumentos a los críticos de su religión (ver). Corrupción por causa noble.
    3. Que se oculta que en los núcleos de hielo los cambios en la temperatura preceden a los cambios en el CO2 (ver). Nuevamente, aunque creyéramos (y reitero que no es mi caso) que las personas que hacen proselitismo tergiversando lo que realmente se deduce de los datos actuaban de buena fe, cuando supuestamente descubrieran haber engañado a su audiencia, la reacción ética es rectificar públicamente su error, sintiéndose ellos mismos unas víctimas más del engaño por parte de sus antiguos co-creyentes. Pero para los alarmistas el fin justifica los medios…
    4. Que se hace proselitismo con cifras de “consenso” que se sabe que son falsas (ver,ver). Pero la causa superior justifica el engaño.
    5. Que se usa y abusa de menores de edad tanto en labores de promoción (e.g. la famosa adolescente sueca) como siendo víctimas de la propaganda catastrofista (e.g. su promoción en escuelas) (ver,ver). ¿Qué justifica el abuso de menores de edad? La importancia de la causa superior: corrupción de causa noble.
    6. Que se usa la violencia para silenciar a los críticos (ver,ver). Ninguna crítica de los alarmistas al uso de la violencia para conseguir sus fines: más bien lo contrario, tratar de minimizar la gravedad de los hechos, por ejemplo porque la charla se consiguió dar a pesar de la violencia (ver).
    7. Que se oculta que los modelos climáticos llegan a sus resultados mediante mecanismos físicos que las observaciones desmienten (ver).
    8. Que el proselitismo de los alarmistas está basado en falacias, no en pruebas científicas que respalden su fe (ver,ver,ver,ver).

Y, por supuesto, silencian a los críticos y evitan el debate “por el bien colectivo”, es decir, por la causa noble:

Boykoff had told journalism students the previous evening that news outlets should refrain from reporting the views of climate skeptics since this contributes to “illusory, misleading and counterproductive debates” that “poorly serve the collective good.” (fuente)

Boykoff les había dicho a los estudiantes de periodismo la noche anterior que los medios de comunicación deberían abstenerse de informar sobre las opiniones de los escépticos del clima, ya que esto contribuye a “debates ilusorios, engañosos y contraproducentes” que “sirven mal al bien colectivo”.

El bien colectivo justifica silenciar las voces críticas y que no haya debate.

Los buenos no son los que se dan golpes en el pecho y tienen fe en que son los buenos: los buenos son los que actúan con ética.

Por supuesto, la reflexión final es que no sólo el fin no justifica los medios, sino que el fin de los alarmistas, su causa, no es la causa noble que ellos pretenden.

NOTA: el Climategate dejó claro que para los alarmistas engañar manipulando los datos está justificado para no dar argumentos a los críticos. Porque los alarmistas tienen fe verdadera y una causa.

So, if we show Keith’s line in this plot, we have to comment that “something else” is responsible for the discrepancies in this case. Perhaps Keith can help us out a bit by explaining the processing that went into the data and the potential factors that might lead to it being “warmer” than the Jones and co-workers’ and Mann and co-workers’ results? We would need to put in a few words in this regard. Otherwise, the skeptics would have a field day casting doubt on our ability to understand the factors that influence these estimates and, thus, can undermine faith in the …estimates from paleological data. I don’t think that doubt is scientifically justified, and I’d hate to be the one to have to give it fodder (fuente,fuente)

 

Dejad a nuestros hijos en paz. Estáis abusando de menores de edad (II)

El reto más importante al que se enfrenta la Humanidad es la tarea de distinguir la realidad de la fantasía y la verdad de la propaganda. De modo notorio en nuestra era de la información, es extraordinariamente urgente y extraordinariamente importante.

Michael Crichton

En la foto tenemos una captura de uno de los libros de texto de mi hija pequeña (13 años).

Supongo que todos identificamos en el acto la gráfica de palo de hockey de Mann et al.. Bueno, es más que eso: la que vemos es la falsa gráfica del palo de hockey falsificada, pues en esta versión se hace un injerto y se juntan en una misma curva los datos procedentes de los árboles y los datos de termómetro (ver,ver,ver). Y ni siquiera se advierte de ello al lector, claro.

Una profesora de mi hija ha comentado en clase lo increíble que le parece que haya gente que no crea que el ser humano está creando un “cambio climático”. Un niño le ha preguntado qué pruebas tiene de que es así y la profesora —tras unos segundos de aparente desorientación— le ha contestado que si podía él demostrar que no es así. La profesora ha llamado “inculto” y “dictador” al niño. Cuando mi hija me lo ha contado le he explicado primero qué es una falacia y a continuación le he explicado la falacia ad ignorantiam (o de inversión de la carga de la prueba) (ver).

¿De verdad los que no somos creyentes tenemos que aguantar que esta pseudociencia se explique en los colegios? Como ya comenté, me parece un abuso de la poca capacidad de los niños para defenderse de la charlatanería (ver).

Creo que sería mucho más productivo que explicasen en clase:

  • Por qué en el libro de texto se habla de un incremento de eventos climáticos extremos, si en realidad eso no se ha producido.
  • Qué es la falsación de una hipótesis y qué se deduce de la ausencia de un hot spot a mitad de troposfera, como la hipótesis del CO2 predice.
  • En qué consiste el método científico y qué papel juega el “consenso científico” en el avance de la ciencia.
  • Cómo es posible que una gráfica basura como la del palo de hockey sea publicada en un libro de texto escolar. Pueden comentar, por ejemplo, cómo los estadísticos de verificación calculados no fueron publicados, ocultando que la gráfica no tenía validez científica. O pueden comentar en clase el uso ad hoc de los componentes principales descentrados para fabricar el palo de hockey. O pueden hablar de cómo el algoritmo genera la subida final de la reconstrucción y que ésta no viene de los datos sino del algoritmo. O pueden hablar del papel que juegan los pinos longevos parcialmente descortezados en esa gráfica. Pueden discutir qué es el cherry-picking.
  • Qué tipo de organismo es el IPCC, en el que los comisarios políticos eliminan las conclusiones de los científicos que no van en la línea deseada por el IPCC.
  • Cómo el algoritmo empleado por Mann et al. genera palos de hockey a partir de ruido rojo o de cotizaciones de bolsa escogidas al azar.
  • Por qué no se pueden juntar en una misma curva datos de procedencias dispares.
  • Cómo funcionan la falacia de autoridad, la falacia ad populum, la falacia ad ignorantiam, la falacia del pack y la falacia de por si acaso.
  • Qué es el holocausto y por qué usar “negacionista” con los críticos es un insulto a las víctimas de esa atrocidad.
  • Por qué se usan pruebas falsas para engañar a la gente. Pueden hablar de los núcleos de hielo de Vostok y de cómo se da a entender una relación causa-efecto que es imposible dado el retardo temporal de la curva de CO2 respecto de la de temperatura. Pueden hablar de las razones para ocultar ese dato cuando se presenta la gráfica.
  • Qué es de verdad un científico. Pueden usar como base de discusión los e-mails del ClimateGate, en los que se ve a los implicados conspirar para impedir la publicación de artículos contrarios a sus intereses, hablan de presionar a las revistas y sus editores, se constata cómo se revisan los artículos unos a otros o comentan cómo alterar los resultados de sus investigaciones para hacerlos más coherentes con su ideología. Pueden mencionar el deseo expresado por alguno de esos científicos de encontrarse con sus críticos en un callejón oscuro.
  • Qué objetividad cabe esperar de un científico. Les puede mostrar una foto de James Hansen, el que fuera director de la NASA, siendo detenido por la policía en actos de protesta “ecologistas”. No es difícil de encontrar la foto, pues Hansen debió de pensar que salía favorecido y se la hizo en varias ocasiones.
  • Qué honestidad cabe esperar de un científico. Pueden hablar del caso de Peter Gleick y cómo usurpó la identidad de otra persona para robar documentos confidenciales. Pueden hablar también de cuál es la probabilidad de que no fuera también el autor de un documento falso que se difundió como si fuera uno de los documentos robados (especialmente a la vista del análisis de peritos independientes).
  • Qué es el efecto de isla térmica urbana, cómo contamina los datos de termómetro y cómo el procesado de los datos que se hace no sólo no elimina este efecto sino que puede estar sesgando los datos aún más.
  • Cómo se crean falsas estadísticas para hacer creer a la gente que los científicos están todos de acuerdo en que los cambios de temperatura del último siglo los ha causado el ser humano.
  • Qué sucede a la gente que expresa públicamente sus dudas o críticas sobre los mensajes alarmistas, como por ejemplo Peter Ridd, Susan Crockford o Judith Curry.

Sentar cátedra desde la ignorancia es muy sencillo y muy rentable: sin saber de lo que hablas te conviertes en defensora de la ciencia y el azote de los incultos. ¡Cheap virtue para todos, invita la casa! Y si te llevan la contraria sólo tienes que llamar ignorante a tu interlocutor, porque como vas a favor de corriente tú no tienes que demostrar nada.

Pensar por uno mismo y enfrentarse a la manada es más complicado y más doloroso que ser un borrego. Y entiendo que una profesora no quiera jugarse su puesto de trabajo teniendo personalidad y espíritu crítico. Creo que ésa sería una enseñanza importante para los niños, explicarles que no tiene libertad para opinar en contra del cambio climático antropogénico por miedo a represalias. Y les puede contar que los científicos están sometidos a la misma presión.

la mano que no puedas morder no la has de lamer

NOTA: quien crea que los niños no deben saber que los científicos pueden ser incompetentes y que pueden mentir, robar y falsificar datos, se está equivocando, porque los niños deben aprender a distinguir los hechos de la propaganda, la ciencia de la religión. 

Material para las discusiones:

 

“Estaría bien quitar al menos una parte del bultito de los años 40”

En el periodo 1940-1970 las temperaturas descendieron (en general en todo el mundo):

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Y, de hecho, algunos científicos nos avisaban a finales de ese periodo de que o se tomaban medidas o de seguir así íbamos a morir todos congelados (ver). Nótese la bajada de 0.3 ºC entre 1945 y 1970 en esta gráfica publicada en 1975:

En 1981 la temperatura global del planeta seguía mostrando la bajada de temperatura entre 1940 y 1970 (fuente):

Y otro dato más: en 1999 la NASA afirmaba que la década más calurosa del siglo XX en USA había sido la de los años 30, siendo 1934 el año más caluroso del siglo, y trataban de explicar por qué USA no mostraba calentamiento (fuente). Fijémonos bien en las gráficas en la captura de pantalla: hay descenso de temperatura entre 1940 y 1970.

Al ver que la temperatura subía tras 1970 los expertos cambiaron radicalmente las predicciones: ya no íbamos a morir congelados, íbamos a morir abrasados. Hala, con un par. Y en ambos casos, curiosamente, era por culpa del ser humano, los combustibles fósiles y las emisiones de CO2. Pero esta nueva historieta tenía ahora un problema con las temperaturas previas a la subida: ¿por qué había bajado la temperatura entre 1940 y 1970, si en ese periodo los niveles atmosféricos de COestaban aumentando?

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El problemilla que plantean los datos de termómetro para la Iglesia de la Calentología no es baladí. Por ejemplo, los devotos de esta Iglesia descartan tajantemente que el sol tenga influencia en el clima —¡está descartado, dicen!— con el argumento de que en los últimos años la radiación solar baja mientras la temperatura sube (ver). Si, según ellos, la ausencia de correlación positiva descarta el sol como causa, la bajada de la temperatura mientras el COsube también tiene que descartar el COcomo causa. Porque el argumento es el mismo en ambos casos, usando una gráfica en lugar de otra. Por supuesto, pueden echarle cara al asunto y tener un criterio diferente según les conviene (ejemplo), con la disonancia cognitiva puesta a toda máquina. Como vemos, este “bultito” del que estamos hablando es muy inconveniente para el fanatismo climático.

¿Y qué hace un calentólogo ante los datos inconvenientes? ¿Reconocer estar equivocado? ¿Reconocer que sus creencias no tienen una base tan sólida como afirma? No, claro que no: cambia los datos para que no haya grieta en los dogmas de su Iglesia. En palabras de los propios calentólogos:

Estaría bien quitar al menos una parte del bultito de los años 40, pero [si queda algo de bultito] seguimos con la pregunta de por qué hay un bultito.

Está diciendo que estaría bien cambiar los datos para que sean coherentes con su mensaje… ¡qué fuerte!

Y esto lo sabemos gracias al ClimateGate (ver,ver). Veamos con más detalle las elucubraciones de los miembros de esta Iglesia sobre cómo “corregir” las temperaturas para eliminar el bultito inconveniente. Calculaban que quitar 0.15 ºC sería suficiente (bajo el texto original pongo una traducción al español):

Phil, Here are some speculations on correcting SSTs to partly explain the 1940s warming blip.

If you look at the attached plot you will see that the land also shows the 1940s blip (as I’m sure you know).

So, if we could reduce the ocean blip by, say, 0.15 degC, then this would be significant for the global mean — but we’d still have to explain the land blip. I’ve chosen 0.15 here deliberately. This still leaves an ocean blip, and i think one needs to have some form of ocean blip to explain the land blip (via either some common forcing, or ocean forcing land, or vice versa, or all of these). When you look at other blips, the land blips are 1.5 to 2 times (roughly) the ocean blips — higher sensitivity plus thermal inertia effects. My 0.15 adjustment leaves things consistent with this, so you can see where I am coming from.

Removing ENSO does not affect this.

It would be good to remove at least part of the 1940s blip, but we are still left with “why the blip”.

Phil, aquí hay algunas especulaciones sobre la corrección de las TSM [Temperaturas de la Superficie Marítima o Sea Surface Temperature] para explicar en parte el problema del bultito de los años cuarenta.

Si miras la gráfica adjunta, verás que la tierra también muestra el bultito de la década de 1940 (como estoy seguro de que sabes).

Entonces, si pudiéramos reducir el bultito marítimo en, digamos, 0,15 °C, entonces esto sería significativo para la media global, pero aún tendríamos que explicar el bultito de la tierra. He elegido 0,15 aquí deliberadamente. Esto todavía deja un bultito en el mar, y creo que uno necesita tener alguna forma de bultito en el océano para explicar el bultito en la tierra (a través de algún forzamiento común, o la fuerza del océano, o viceversa, o todo esto). Cuando miras otros bultitos, los bultitos terrestres son de 1.5 a 2 veces mayores (aproximadamente) que los bultitos del océano: mayor sensibilidad más efectos de inercia térmica. Mi ajuste de 0.15 deja las cosas consistentes con esto, para que puedas ver de dónde vengo.

Eliminar ENSO no afecta a esto.

Sería bueno eliminar al menos parte del bultito de los años 40, pero todavía nos queda “por qué hay un bultito”.

Sería bueno eliminar al menos parte del bultito de los años 40.” ¿Para quién y por qué sería bueno manipular los datos para que cuenten una historia falsa pero coherente con sus bastardos intereses? ¿Bueno, en qué sentido?

Seguramente estamos malinterpretando lo que estas honestas personas querían decir… Y es que la Iglesia de la Calentología es víctima de malas intepretaciones de sus palabras y actos, ¿o es que no nos hemos enterado de eso? ¡Son inocentes falsamente acusados!

Es impactante la absoluta falta de ética con la que hablan de cómo cambiar los datos “inconvenientes”. ¿Debemos tener fe en la honestidad de los científicos alarmistas (oximoron como la copa de un pino)? Gracias, pero no gracias: quiero ver los datos sin manipular y las opiniones de los alarmistas que se las queden para ellos. Un dato que haya tocado un “científico” de esta camada es un dato que carece de credibilidad. Salvo que nos guste ser engañados, claro.

LLegó el ajuste

Gráfica publicada en 1999 (fuente,fuente):

y la versión de 2019, en la que los datos han sido “ajustados” (fuente):

El calentamiento que —como hemos visto antes— en 1999 la propia NASA afirmaba que no existía en el siglo XX, mágicamente sí existe en la gráfica de 2019.

La temperatura cambia antes que el CO2: ocultan este hecho (ver,ver,ver).

La temperatura sigue una trayectoria incoherente con la hipótesis del calentamiento por CO2: cambian los datos.

Es la ciencia de los alarmistas. No es ciencia.

Seguiré hablando de los ajustes de los datos de temperatura en próximas entradas.

NOTA: creo que la temperatura del planeta ha subido desde 1970. Lo que no tengo tan claro es que los datos “ajustados” digan correctamente cuánto ni que la reescritura de las temperaturas del pasado sea un fiel reflejo de las temperaturas del pasado. Casi que lo más grave es lo segundo: se está cambiando la historia haciendo desaparecer cambios de temperatura que está documentado que han existido (ver,ver,ver) pero que son inconvenientes para el alarmismo. Supongo que a cualquiera que haya leído las primeras entradas de este blog le sonará la historia.

NOTA: el argumento de que si dos variables no tienen una relación directa (e.g. una baja mientras la otra sube) entonces se deduce que una no causa la otra es una falacia: parece razonable pero no lo es. Lo explico en esta entrada. No confundamos arrogancia ni tener un titulito con competencia (ver).

NOTA: cambios automatizados (i.e. hechos en base a un algoritmo) no significa que los cambios se realicen de forma objetiva: la decisión de usar el algoritmo a la vista del resultado es una decisión subjetiva. ¿Seguirían usando ese algoritmo de manipulación de los datos si el resultado final no les gustase? Seguro que encontrarían mil razones para revisar o abandonar el algoritmo si quisieran encontrarlas.

You could argue that it might be better to leave them unadjusted, but it’s really not kosher to go in on a case by case basis. Our approach is to set up an objective scheme and then let the computer and the satellite make the decision – its not necessarily the best way, but its objective, even though, as our caveat states, it is going to give “bad” results at some individual stations. (fuente)

Leer más:

 

La adicción al cherry-picking en la Iglesia de la Calentología

Una información más detallada de lo que cuento en esta entrada se puede encontrar en este artículo de Andrew Montford.

this does not mean that one could not improve a chronology by reducing the number of series used if the purpose of removing samples is to enhance a desired signal. The ability to pick and choose which samples to use is an advantage unique to dendroclimatology. Esper et al. 2003

esto no significa que no se pueda mejorar una cronología mediante la reducción del número de series utilizadas si el propósito de eliminar muestras es mejorar la señal deseada. La capacidad de elegir qué muestras usar es una ventaja exclusiva de la dendroclimatología.

Escoger las series de datos que te permiten generar la señal que quieres, al tiempo que se ignoran las series de datos que te alejan de ese resultado deseado, es una práctica pseudocientífica denominada cherry-picking.

Los Urales Polares

Los datos procedentes de árboles de la región de los Urales Polares habían sido usados en prácticamente todas las reconstrucciones de “temperatura” basadas en árboles publicadas hasta el año 2005 (fuente). Gracias exclusivamente a esa serie de datos algunas de esas reconstrucciones conseguían el objetivo alarmista de eliminar el Periodo Cálido Medieval (ver).

¿Qué pasó en 2005? Ése fue el año en que McIntyre descubrió que esta serie de datos tenía (desde 1999) datos actualizados que no se habían usado en las reconstrucciones (fuente). Y, de hecho, la actualización no se “archivó”, es decir no se compartió con otros investigadores para ser usada en las reconstrucciones. ¿Qué problema tenía la nueva versión de los datos? Que mostraba valores en el siglo XI por encima de los del siglo XX, es decir, tenía un “problema”: sí mostraba el Periodo Cálido Medieval. Unos datos inconvenientes para el alarmismo. ¡Mejor no archivarlos y hacer como que no existen! El alarmismo tiene solución para los datos inconvenientes.

La existencia de esa actualización dejaba dos opciones para los científicos alarmistas: 1) usar los nuevos datos, que ya no tenían una forma de palo de hockey, o 2) dejar de usar los datos procedentes de los Urales Polares y buscar otros datos que les diesen la deseada forma de palo de hockey en sus reconstrucciones. Como era de esperar, los alarmistas dejaron de usar los Urales Polares, con datos muy numerosos, y pasaron a usar datos de una zona cercana denominada Yamal, mucho más reducidos en número pero que sí les daban una forma de palo de hockey útil para su misión (fuente).

the subsequent Briffa et al (2008 Phil Trans B) only includes the very small Yamal data – without the long Polar Urals chronology or the shorter chronologies. Wonder why? Stephen McIntyre

el posterior Briffa et al (2008 Phil Trans B) sólo incluye los muy pequeños datos de Yamal, sin la larga cronología de los Urales Polares o las cronologías más cortas. ¿Te preguntas por qué?

Mientras los Urales Polares decían “lo que tenían que decir” fueron útiles. Cuando dejaron de decir “lo que tenían que decir” dejaron de ser útiles.

Una imagen vale más que mil palabras. Yamal (negro) frente a Urales Polares actualizados (rojo):

O esta otra gráfica:

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Yamal

Yamal, por su parte, tenía sus propios problemas: la versión publicada en 2002 por los científicos rusos que recopilaron los datos, llamados Hantemirov y Shiyatov, no tenía una tendencia clara en el siglo XX, mientras que la versión empleada por los alarmistas a partir del año 2000 sí tenía una clara subida en el siglo XX (fuente). A la vista de esta diferencia con los datos originales, McIntyre pidió a Briffa los datos empleados en su artículo de 2006, petición que fue rechazada. McIntyre pidió entonces esos datos a la revista Science, petición que tampoco fue atendida, aunque le dijeron que debía pedir esos datos a los autores del artículo fuente de los mismos, que era anterior al de 2006. McIntyre pidió nuevamente los datos a Briffa, esta vez en su calidad de autor del artículo anterior, como Science había sugerido, y su petición fue nuevamente rechazada por éste.

En 2008 un nuevo artículo de Briffa abrió el camino a que los datos fueran examinados por McIntyre: en ese artículo se usaban nuevamente los datos de Yamal, pero el artículo había sido publicado en una revista de la Royal Society, cuya política de compartición de datos con otros investigadores era clarísima. McIntyre solicitó acceso a los datos y más de un año después esos datos finalmente le fueron entregados. La persecución de esos datos había durado 3 años en total.

Lo que encontró McIntyre fue realmente sorprendente: sin razón conocida Briffa sólo había usado la mitad de los datos originales para Yamal, hasta el punto de que en la parte final del siglo XX la reconstrucción de “temperatura” se había creado a partir de apenas una decena de árboles y la subida final en el siglo XX la creaba tan sólo uno de ellos:

Why did Briffa only have half the number of cores covering the Medieval Warm Period that the Russian had reported? And why were there so few cores in Briffa’s twentieth century? By 1988 there were only 12 cores used, an amazingly small number in what should have been the part of the record when it was easiest to obtain data. By 1990 the count was only ten, dropping still further to just five in 1995. Without an explanation of how the selection of this sample of the available data had been performed, the suspicion of ‘cherrypicking’ would linger over the study, particularly since the sharp twentieth century uptick in the series was almost entirely due to a single tree (fuente)

¿Cómo se llama usar sólo algunos de los datos disponibles, de tal forma que consigues el resultado que quieres? Cherry-picking.

Pero el cherry-picking no se limitaba a usar sólo la mitad de los datos de Yamal.

¿Por qué usar sólo Yamal?

¿Por qué no usar también la más numerosa serie de datos de los Polares Urales, de la misma región, en lugar de hacer la reconstrucción a partir de sólo una decena de “cores”?

En la gráfica se compara el número de series de datos disponibles para cada año en toda la región (color salmón) y las series disponibles sólo de Yamal, es decir las usadas por Briffa et al. (en azul):

McIntyre planteó en su blog las preguntas anteriores (ver enlaces en la parte final de esta entrada), con el dato adicional de que al añadir otras series de datos también disponibles en la zona (Khadyta River) la forma de palo de hockey desaparecía (fuente,fuente). Los alarmistas primero contestaron que McIntyre no era un científico profesional y que, por tanto, no sabía de lo que hablaba. Según ellos no se podían usar tan alegremente los datos que uno encontraba en internet.

McIntyre has based his ‘critique’ on a test conducted by randomly adding in one set of data from another location in Yamal that he found on the internet. People have written theses about how to construct tree ring chronologies in order to avoid end-member effects and preserve as much of the climate signal as possible. Curiously no-one has ever suggested simply grabbing one set of data, deleting the trees you have a political objection to and replacing them with another set that you found lying around on the web. (fuente).

Posteriormente la versión de los alarmistas fue la contraria: no había razón para no haber usado en la reconstrucción regional de Briffa08 los datos que McIntyre había usado para demostrar que la forma de palo de hockey desaparecía al usar más datos. El propio Briffa reconoció que los datos empleados por McIntyre sí podían haber formado parte de la reconstrucción, pero argumentó que sencillamente en su momento no consideraron usar otros datos que los procedentes de Hantemirov y Shiyatov (fuente).

Sencillamente no consideraron usar más datos, afirmó Briffa… O cómo justificar el injustificable cherry-picking.

Our current practice when selecting data to incorporate in a regional chronology, is to include data exhibiting high levels of common high-frequency variability (i.e. on the basis of high inter-site correlations, where these are calculated using high-pass filtered data). Judged according to this criterion it is entirely appropriate to include the data from the KHAD site (used in McIntyre’s sensitivity test) when constructing a regional chronology for the area. However, we simply did not consider these data at the time, focussing only on the data used in the companion study by Hantemirov and Shiyatov and supplied to us by them. (fuente)

No tenía ningún sentido esta explicación, pues el artículo del año 2000 ya usaba sólo esos datos y supuestamente en el del 2008 estaban creando reconstrucciones regionales, que serían tanto mejores cuantos más datos emplearan. ¿Por qué autorrestringir la cantidad de datos? ¿De verdad para su artículo Briffa et al. sólo habían considerado los datos procedentes de Yamal, sin en ningún momento plantearse incorporar otros datos?

Gracias al Climategate (ver) tenemos respuesta a la pregunta anterior: un e-mail de 2006 confirma que sí habían trabajado con más datos en la reconstrucción de esa región, en concreto datos de los Polares Urales además de Yamal (fuente):

To: philip.brohan@xxxxxxxxx.xxx
From: Tim Osborn
Subject: Re: Standardisation uncertainty for tree-ring series
Cc: Keith Briffa ,simon.tett@xxxxxxxxx.xxx

Hi Philip,
we have three “groups” of trees:
“SCAND” (which includes the Tornetrask and Finland multi-millennial chronologies, but also some shorter chronologies from the same region). …

“URALS” (which includes the Yamal and Polar Urals long chronologies, plus other shorter ones). These fall mainly within these 3 boxes:
52.5E, 67.5N
62.5E, 62.5N (note this is the only one not at 67.5N)
67.5E, 67.5N

“TAIMYR” (which includes the Taimyr long chronology, plus other shorter ones). These fall mainly within these 4 boxes:
87.5E, 67.5N
102.5E, 67.5N
112.5E, 67.5N
122.5E, 67.5N

We do some analysis at the group scale, and for this we take the JJA temperatures from each box and average to the group scale to obtain a single series from each of SCAND,
URALS and TAIMY.

We do some analysis at the overall scale, and for this we take these three group temperature series and average them to get an overall NW Eurasia temperature for boxes
with tree chronologies in them…

El contenido de otro e-mail, éste del año 2007 confirma que manejaban los datos de los Urales Polares junto con los de Yamal (fuente,fuente).

¿Por qué dijeron que no se plantearon usar otros datos aparte de los de Yamal, cuando la verdad era que sí los habían considerado? Recordemos lo que habían afirmado públicamente: “sencillamente no consideramos esos datos y nos centramos en los datos que nos proporcionaron Hantemirov and Shiyatov”. No era verdad. Mentían: sí habían considerado otros datos.

¿Por qué si como mínimo desde el año 2006 manejaban los datos de los Urales Polares, estos no fueron incluidos en el artículo de 2008? ¿Por qué negaron haber manejado más datos? Cabe pensar que no tenían una buena excusa para por qué no los habían usado. La verdad, obviamente, era que el cherry-picking tenía como objetivo obtener una forma concreta en la reconstrucción.

But the subsequent Briffa et al (2008 Phil Trans B) only includes the very small Yamal data – without the long Polar Urals chronology or the shorter chronologies. Wonder why? Stephen McIntyre

En contradicción con sus otras afirmaciones, también afirmaron que sí consideraron usar más datos, algo esperable para lo que aspiraba a ser una reconstrucción de la región, pero que vieron que no les daba tiempo a incorporar esos otros datos al artículo:

we had intended to explore an integrated Polar Urals/Yamal larch series but it was felt that this work could not be completed in time and Briffa made the decision to reprocess the Yamal ring-width data to hand, using improved standardization techniques, and include this series in the submitted paper. (fuente)

La nueva excusa para el cherry-picking es que creyeron que no les daba tiempo a incluir más datos para una edición temática de la revista Philosophical Transactions of the Royal Society a la que habían sido invitados a colaborar y que tenía un deadline (fecha tope). En definitiva, por un lado decían que su propósito había sido usar sólo los datos de los dos rusos mientras que por otro lado decían que no era ése su objetivo pero que al final lo habían hecho así por falta de tiempo para procesar los datos. Se quedaron sin tiempo para incorporar unos datos que sabemos gracias al ClimateGate que manejaban al menos desde dos años antes (fuente) (mis negritas):

the purpose of the work reported in Briffa (2000) and Briffa et al. (2008) was to reprocess the existing dataset of Hantemirov and Shiyatov

we had intended to explore an integrated Polar Urals/Yamal larch series

¿Cuál es la explicación verdadera, la primera o la segunda? Ni había razones para lo primero ni les faltó tiempo para lo segundo. Ninguna de las dos explicaciones es creíble.

Usar los Urales Polares actualizados (en rojo) frente a usar sólo Yamal (en negro). Fijémonos en el año 1000. Sobran las explicaciones sobre qué perseguía el cherry-picking.

¿A Briffa et al. no se les ocurrió usar los Urales Polares? Sabemos que eso es falso. Nótese por otro lado en la gráfica anterior cómo la curva roja va hacia abajo en la parte final del siglo XX, demostrando que un árbol no es un termómetro (ver). Sin embargo, al evitar el uso de los Urales Polares Briffa et al. se permitían el lujo de afirmar que no habían encontrado la típica “divergencia” en sus datos. No había divergencia porque no quisieron usar otros datos más que los de Yamal.

¿Estaban mintiendo? Otro dato. Uno de los argumentos empleados por Briffa et al. para no entregar los datos usados en sus artículos a McIntyre es que esos datos no pertenecían al CRU sino que pertenecían a los dos rusos:

were obtained from their owners, and thus they were never CRU’s to “release” (fuente)

Pero los correos electrónicos del ClimateGate revelaron que esos datos habían sido pagados por el CRU (fuente), y que, por lo tanto, sí pertenecían al CRU —¡los habían pagado ellos!— y claramente sí podían compartirlos con McIntyre. Si querían, claro.

¿Estaban mintiendo?

Conclusiones

En resumen, lo que estamos viendo es que los criterios para usar unos árboles u otros no existían ex-ante (con anterioridad al suceso) y que cuando personas escépticas como McIntyre trataban de obtener los datos empleados para entender qué se había hecho en los artículos lo único que encontraban eran trabas. Si entregaban esos datos los críticos confirmarían que había otros datos disponibles y que no los usaron sin una razón objetiva establecida de antemano. Es decir, entregar los datos pondría en evidencia que habían hecho cherry-picking. Las excusas para hacer cherry-picking sólo convencen a los ya convencidos, que son los que quieren que el resultado sea un palo de hockey que haga desaparecer el Periodo Cálido Medieval (ver).

Y conviene poner en contexto lo que estamos viendo en esta entrada con lo que ya sabemos del palo de hockey de Mann et al. (ver): los alarmistas son incapaces de reconocer que el palo de hockey de Mann no tiene validez como prueba científica y en lugar de eso usan el argumento de que “las reconstrucciones posteriores confirman el resultado de la de Mann“. La realidad es que las reconstrucciones posteriores a la de Mann son la misma “mala ciencia con una misión”: son el fruto del cherry-picking y sus resultados dependen de que se usen ciertos árboles de los que se sabe que han tenido un comportamiento anómalo (Yamal en este caso) que no se explica por la temperatura (ver), del mismo modo que el palo de hockey original dependía de la inclusión de los pinos longevos parcialmente descortezados y el cedro de Gaspé (fuente), cuyo anómalo comportamiento en el siglo XX se sabía que no era causado por la temperatura. Ese comportamiento anómalo que se sabe que no lo causa la temperatura —hasta el punto de que en algunos casos desaparece en las versiones revisadas de los datos— es usado como prueba de que los árboles son termómetros y de que el exterminio climático se acerca. Es Kafkiano.

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Las supuestas confirmaciones independientes de independientes no tienen nada (fuente) y de pruebas sólidas tampoco tienen nada (fuente). Mucha mala ciencia no suma de forma constructiva sino destructiva. Si lo único que tienes es mucha mala ciencia lo que demuestras es que no eres capaz de encontrar pruebas científicas que respalden tu “misión”.

Los que promueven estos estudios como pruebas científicas hacen un flaco favor a la ciencia y sospecho que a la humanidad en su conjunto.

NOTA: en 2013 Briffa et al. publicaron una nueva cronología para Yamal que era prácticamente idéntica a los resultados obtenidos por McIntyre añadiendo datos procedentes de Khadyta River (fuente). Como vemos en la gráfica, la supersubida final en los datos había desaparecido. Los datos erróneos ya podían descansar tranquilos pues durante años habían cumplido su misión en el engaño climático.

¿Qué nos dice esto de todas las reconstrucciones que generaban la subida final gracias a los datos de Yamal? En esta página podemos encontrar una tabla con reconstrucciones que usaron esos datos que posteriormente de facto fueron reconocidos como erróneos. Y los catastrofistas calladitos ante toda esta mala ciencia. ¿De verdad creen que su silencio cómplice ante los actos perpetrados por otros alarmistas es compatible con su pretensión de estar defendiendo la ciencia?

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Para leer más sobre el tema:

El ClimateGate

I will be emailing the journal to tell them I’m having nothing more to do with it until they rid themselves of this troublesome editor. Phil Jones

Voy a enviar un correo electrónico a la revista diciéndoles que no quiero saber nada de ésta hasta que se deshagan de este editor molesto.

With the earlier FOI requests re David Holland, I wasted a part of a day deleting numerous emails and exchanges with almost all the skeptics. Phil Jones

Por las peticiones previas de FOI [Freedom of Information] por parte de David Holland he gastado parte de un día borrando numerosos emails e intercambios con prácticamente todos los escépticos.

En Noviembre de 2009 una persona que firmaba como FOIA (y cuya identidad se desconoce) publicó —con unas horas de diferencia— en un par de webs escépticas sobre el cambio climático antropogénico (Watts Up With That y The Air Vent) unos enigmáticos comentarios que enlazaban a un archivo llamado FOI2009.ZIP alojado en un servidor ruso. Uno de esos comentarios empezaba así:

Y parece que el comentario en la otra web era idéntico (fuente).

El contenido principal del fichero FOI2009.ZIP eran e-mails de personas del CRU (Unidad de Investigación Climática) de la Universidad de East Anglia. En las primeras horas los dos destinatarios de esos mensajes se dedicaron frenéticamente a tratar de confirmar la veracidad de la información (fuente). Sólo tres días después un artículo en The Guardian ya hablaba del escándalo.

Puesto que no se sabe quién difundió los documentos, no se sabe si estos fueron hackeados desde fuera de la Universidad o liberados por algún miembro del personal de la Universidad con acceso a ellos (fuente).

No voy a entrar a detallar el contenido de esos correos electrónicos, pero sí quiero recomendar un par de fuentes. Para entender los e-mails recomiendo encarecidamente “The Hockey Stick Illusion“, de Andrew Montford. Este libro aporta todo el contexto necesario para interpretar el ClimateGate. Y lo hace de forma muy amena. Por otro lado, si alguien tiene interés en la actividad de los distintos comités que (supuestamente) investigaron los hechos desvelados en el ClimateGate, entonces debería leer la segunda parte, “Hiding the decline“.

Otra fuente que recomiendo es el libro “The ClimateGate e-mails“, en el que los textos de algunos de los e-mails son acompañados de comentarios de John Costella. Este libro se puede descargar de forma gratuita pinchando en el título del libro. Si bien en este documento sólo se presentan los extractos que el autor ha considerado relevantes, si se quiere comprobar la veracidad de las citas basta con pinchar en los hiperenlaces que hay al comienzo de cada correo electrónico y se accede al e-mail de donde se ha extraído la cita.

Terminando con el ClimateGate, creo que este fichero contiene todos los e-mails revelados. Ésta es otra fuente del mismo fichero.

Dos años después del ClimateGate, es decir en 2011, FOIA entregó una nueva tanda de correos electrónicos (fuente) en un archivo llamado FOIA2011.ZIP. A esta nueva entrega se la llamó el ClimateGate 2.0. Como curiosidad, la mayoría de los e-mails contenidos en el archivo ZIP estaban encriptados y FOIA decía que no era su intención hacer pública la clave que permitía leerlos. Dos años más tarde los autores de las mismas dos webs en las que apareció el comentario de FOIA en 2009 recibieron esa clave de forma privada (fuente,fuente,fuente). Como parte del mensaje en el que transmitía la clave FOIA explicaba sus motivos para difundir los documentos.

En este directorio se pueden encontrar todos los documentos de ambas fases del ClimateGate, así como también los hechos públicos en 2019 por orden judicial en aplicación de la Freedom of Information Act (fuente).