“El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo” (3/3)

Los alarmistas dicen que el IPCC es un órgano científico que se comporta con gran rigor. En realidad es un órgano político que no busca tener la más mínima objetividad. Cualquiera puede decir lo que yo acabo de decir, pero Donna Laframboise no sólo lo dice: lo refrenda con datos y argumentos. Leed el libro.

He dejado para esta tercera parte un par de casos escandalosos que demuestran la basura que son las revisiones del IPCC. No digo que esas revisiones sean una chapuza, porque chapuza es algo que sale mal cuando tienes intención de hacerlo bien. En el IPCC no hay ninguna intención de generar informes objetivos: el IPCC tiene una misión, que es hacer avanzar la agenda de la UFNCCC (Capítulo 20). La ONU no sirve a la humanidad: es una burocracia codiciosa que sirve a sus propios intereses.

El palo de hockey (Capítulo 32)

No me voy a extender explicando por qué la gráfica del palo de hockey es ciencia basura, porque las primeras entradas del blog (ver) están dedicadas en exclusiva a explicar por qué esta gráfica no tiene ninguna validez científica. Y, sin embargo, en el IPCC son tan “científicos” que esta basura fue incluida varias veces en el IPCC-AR3 de 2001.

Publicar el palo de hockey es incompatible con la propaganda que hace el IPCC de sí mismo. Y lo mismo se puede decir de Nature, la revista en la que se publicó esta gráfica y que se negó a publicar la crítica de McIntyre.

In 2003, after Mann et al had refused to provide to us either the test scores, residual series or even the results of the individual steps for independent statistical verification, we filed a Materials Complaint with Nature requesting this data. Nature refused to intervene, saying that disclosure was up to the original authors. Perhaps this experience will encourage Nature to re-consider such policies. (fuente)

En 2003, después de que Mann et al. se habían negado a proporcionarnos los resultados de las pruebas, las series residuales o incluso los resultados de los pasos individuales para la verificación estadística independiente, presentamos una queja de material a Nature solicitando estos datos. Nature se negó a intervenir, diciendo que la divulgación dependía de los autores originales. Quizás esta experiencia aliente a la Nature a reconsiderar tales políticas.

¿Prestigio?

El Informe Stern (Capítulo 14).

El Informe Stern (The Stern Review) es un informe de 700 páginas que fue publicado a finales de Octubre de 2006. NO es una publicación revisada por pares (Capítulo 15).

Supuestamente, en el informe del IPCC del año 2007 sólo podían incluirse publicaciones científicas que hubiesen sido publicadas con anterioridad a Enero de 2006. Ésa era la normativa…

¿Podía el Informe Stern ser citado en el Informe del IPCC de 2007?

Venga, otro dato: la revisión-farsa que se hace en el IPCC finalizó en Septiembre de 2006, es decir un mes antes de que se publicara el Informe Stern. Es decir, si ese informe se usaba en el IPCC-AR3 de 2007, sería incluido sin haber pasado ningún tipo de revisión y violando clamorosamente los plazos establecidos por el propio IPCC para determinar si un artículo era citable en sus informes.

Reviewers examining the motions of the Climate Bible that cite the Stern Review were required to submit their comments by certain deadlines. In one case the deadline was July 21st, 2006. In the other it was September 15th. This means the IPCC’s expert reviewers had an gone home before the Stern Review was released at the end of October 2006.

Los revisores que examinaron las mociones de la Biblia Climática que citan el Informe Stern tuvieron que enviar sus comentarios dentro de ciertos plazos. En un caso, la fecha límite era el 21 de julio de 2006. En el otro, el 15 de septiembre. Esto significa que los revisores expertos del IPCC se habían ido a casa antes de que se publicara el Informe Stern a finales de octubre de 2006.

Ni podía pasar la farsa-revisión ni entraba en los plazos: no podía ser citado.

El Informe Stern fue citado un total de 26 veces en 12 capítulos diferentes del Informe del IPCC:

When asked whether the Climate Bible had relied on the Stern Review, Pachauri said that although his organization was aware of it, the IPCC’s ability to make use of this document was limited because it wasn’t peer-reviewed. Imagine my surprise therefore when, during the Citizen Audit, I discovered that the IPCC had, in fact, cited the Stern Review all over the place. Not once or twice. And not in a chapter or two. We’re talking at least 26 times across 12 chapters.

Cuando se le preguntó si la Biblia Climática se había basado en el Informe Stern, Pachauri dijo que, aunque su organización lo conocía, la capacidad del IPCC para hacer uso de este documento era limitada porque no había revisado por pares. Imagine mi sorpresa, por lo tanto, cuando, durante la Auditoría Ciudadana, descubrí que el IPCC, de hecho, había citado el Informe Stern por todas partes. No una o dos veces. Y no en un capítulo o dos. Estamos hablando de al menos 26 veces en 12 capítulos.

Las normas cuyo cumplimiento no se vigila son sólo propaganda que hace de tapadera para la misión.

Los glaciares del Himalaya (Capítulo 33)

On January 17 the Times of London ran a story under the headline World misled over Himalayan meltdown. It said the 2007 Bible had claimed that Himalayan glaciers could vanish by 2035 as a result of climate change. The IPCC had cited a single source of evidence for this prediction – a document prepared by the World Wildlife Fund. In turn, the  WWF had cited a magazine – the New Scientist. The magazine, for its part, said its information came from an interview with a single glacier expert, Syed lqbal Hasnain.

According to the Times, Hasnain was “a little-known Indian scientist” who had since admitted he’d pulled the number out of the air.

El 17 de enero, el Times de Londres publicó una historia bajo el titular El Mundo Engañado acerca del Colapso del Himalaya. Decía que la Biblia de 2007 había afirmado que los glaciares del Himalaya podrían desaparecer antes de 2035 como resultado del cambio climático. El IPCC había citado una única fuente de evidencia para esta predicción: un documento preparado por el Fondo Mundial para la Naturaleza [WWF]. A su vez, WWF había citado una revista: el New Scientist. La revista, por su parte, dijo que su información provino de una entrevista con un solo experto en glaciares, Syed lqbal Hasnain.

Según el Times, Hasnain era “un científico indio poco conocido” que desde entonces había admitido que se había inventado el dato.

Éste es el rigor con el que se generan los informes del IPCC. Este escandaloso asunto provocó que el InterAcademy Council creara un comité que investigara al IPCC. Los resultados están comentados en el libro.

Comments appearing in an activist publication were assumed to be correct. That’s all these IPCC authors required.

The Times coverage was only the beginning. Although media interest in North America was grudging, in the UK and India this was a big story. As a direct result, the InterAcademy Council (IAC) established the committee that subsequently sponsored the online guestionaire discussed throughout this book.

Se asumió que los comentarios que aparecían en una publicación activista eran correctos. Eso es todo lo que requieren estos autores del IPCC.

La cobertura del Times fue solo el comienzo. Aunque el interés de los medios en América del Norte era renqueante, en el Reino Unido y la India ésta fue una gran historia. Como resultado directo, el InterAcademy Council (IAC) estableció un comité que posteriormente promovió el cuestionario online comentado a lo largo de este libro.

Una de las sugerencias del comité fue que el IPCC incorporara voces independientes en sus órganos. El IPCC ignoró la sugerencia (Capítulo 34).

While the IAC report said it should contain three independent voices, including people from outside the climate community, the IPCC thumbed its nose at that advice. In lieu of independent individuals the IPCC instead gave four of its fulltime staff members seats at the table.

Si bien el informe del IAC dijo que debería contener tres voces independientes, incluidas personas de fuera de la comunidad climática, el IPCC rechazó ese consejo. En lugar de individuos independientes, el IPCC otorgó sitio en la mesa a cuatro de sus miembros a tiempo completo.

¿Participación de voces externas e independientes? El adolescente no quiere mecanismos de control reales. Quiere seguir haciendo lo que le da la gana y que le digan que su comportamiento es ejemplar.

Los ejemplos que he puesto no son casos puntuales ni ovejas negras. Nada en el IPCC se hace persiguiendo transparencia y rigor. Tienen una misión y quieren aparentar que esa misión tiene respaldo científico. El IPCC es propaganda de activistas.

A la vista de cómo funciona el IPCC, pretender que este organismo es “científico” es engañar a la gente. Que participen científicos no hace a un organismo “científico”. Es como si los informes creados por Greenpeace fueran publicitados como “científicos” porque contienen citas a artículos científicos o porque los escriben científicos. Esa publicidad sería engañosa, del mismo modo que es engañoso pretender que el IPCC es otra cosa que un órgano político claramente sesgado.

Leer más:

“El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo” (2/3)

Finally, for the icing on this sad little cake, the IPCC continues to use these expert reviewers as cover. Again and again, it points to its army of expert reviewers as evidence of how rigorous and trustworthy it is.

Finalmente, como guinda de este pequeño y triste pastel, el IPCC continúa utilizando a estos revisores expertos como tapadera. Una y otra vez, señala a su ejército de revisores expertos como prueba de cuán riguroso y confiable es.

La farsa del proceso de revisión del IPCC

Olvidemos por un momento el IPCC. ¿Cómo funciona la revisión por pares (peer review) de las revistas científicas? Salvo confusión por mi parte o casos excepcionales, funciona así: los autores envían un artículo a una revista. El editor asignado a ese envío busca revisores relacionados con el tema, que leen el artículo y envían sus comentarios al editor. El editor recibe los comentarios y directamente puede rechazar la publicación sin posibilidad de recurso si los considera demasiado negativos. En caso contrario, se inicia un proceso en el que se pide a los autores del artículo que respondan y/o cambien el artículo de acuerdo con los comentarios de los revisores. Si este proceso satisface a los revisores y al editor, el artículo será publicado. Si no es así, será rechazado. Nótese que la mayoría de las revistas no pagan nada a los revisores.

Nótese que en el peer review de las revistas los autores no tienen ningún poder de decisión sobre si el artículo se publica o no. Es el editor asignado por la revista, que de facto casi siempre delega en el criterio mayoritario de los revisores, el que decide. El poder lo tienen por completo el editor y los revisores.

Ahora volvamos al IPCC. En el IPCC el proceso de revisión funciona exactamente al revés que en el peer review: los autores dejan que los revisores hagan sugerencias, pero el capítulo se va a publicar siempre, digan lo que digan los revisores, y tendrá el contenido que decidan los autores en exclusiva. Es decir, en esta farsa no existe un escrutinio real ni existe un mínimo control de calidad. En el IPCC todo el poder está en manos de los autores, ningún poder está en manos de los revisores. Los revisores sólo están ahí para que el IPCC pueda decir que los capítulos han sido revisados de forma rigurosa por miles de científicos. La falsa revisión que se hace en el IPCC es un acto de propaganda. Insisto: este proceso nada tiene que ver con un peer review: es todo lo contrario a lo que se hace en las revisiones en revistas científicas. Es sólo un escaparate, crear una apariencia de rigor y de validez “científica” que en realidad es puro humo.

Mis negritas:

But the fact that these authors are at perfect liberty to ignore perspectives that differ from their own means the entire purpose of this exercise (to spot errors and avoid groupthink) is fatally undermined. In reality, a lot of people’s time is being wasted so the IPCC can appear to be rigorous and inclusive. D. Laframboise

Pero el hecho de que estos autores estén en perfecta libertad para ignorar las perspectivas que difieren de las suyas significa que el objetivo completo de este ejercicio (detectar errores y evitar el pensamiento grupal) se ve fatalmente socavado. En realidad, se está desperdiciando el tiempo de mucha gente con el fin de que el IPCC pueda aparentar ser riguroso e inclusivo.

“Se está desperdiciando el tiempo de mucha gente con el fin de que el IPCC pueda aparentar ser riguroso e inclusivo”. Es una farsa en la que el IPCC busca crear una apariencia.

De hecho, si recordamos, ya habíamos visto en el blog (ver,ver) cómo funciona el proceso de revisión en el IPCC: McIntyre actuando como revisor pidió que no se manipulara una gráfica (la manipulación eliminaba una parte inconveniente para el IPCC).

As a reviewer of the Second Order Draft, I asked the IPCC in the strongest possible terms to show the decline reported at CA here. […] They refused. Stephen McIntyre

Como revisor del Segundo Borrador, le pedí al IPCC en los términos más enérgicos posibles que mostrara la bajada reportada en CA [ClimateAudit] aquí. […] Ellos se negaron a hacerlo.

Una persona honesta nunca hubiera manipulado una gráfica inconveniente para su ideología. Pero lo relevante es que en un proceso peer review real el revisor habría tenido todo el poder, en ningún caso los autores. En el peer review real el autor no tiene derecho de pernada. En el IPCC el proceso funciona al revés: el proceso del IPCC es análogo a un juicio en el que el acusado es el que decide el veredicto. Pero eso, sí, el acusado escucha la opinión del juez antes de declararse inocente de todos los cargos.

Vimos en el blog otro caso que demuestra cómo se comporta este adolescente consentido cuando los documentos que generan los científicos no apoyan su misión (ver,ver):

this report is not what it appears to be–it is not the version that was approved by the contributing scientists listed on the title page. In my more than 60 years as a member of the American scientific community, including service as president of both the National Academy of Sciences and the American Physical Society, I have never witnessed a more disturbing corruption of the peer-review process than the events that led to this IPCC report.

este informe no es lo que parece ser, no es la versión que fue aprobada por los científicos contribuyentes que figuran en la página del título. En mis más de 60 años como miembro de la comunidad científica estadounidense, incluido el servicio como presidente de la Academia Nacional de Ciencias y la Sociedad Física Americana, nunca he presenciado una corrupción más perturbadora del proceso de revisión por pares que los eventos que condujeron a este informe del IPCC.

¿Revisión por pares? Lo del IPCC no es revisión por pares sino todo lo contrario: no hay ningún mecanismo de control real.

En el IPCC una vez los (supuestos) científicos han escrito su informe, los políticos escriben el resumen para los legisladores y retocan el texto de los (supuestos) científicos para evitar que sea incoherente con las conclusiones escritas por los políticos (Capítulos 21 y 22):

According to the chairman himself, the IPCC tweaks their words so that the underlying scientific sections accord with the version of reality that was hammered out by the politicians. D. Laframboise

Según el propio presidente, el IPCC modifica sus palabras para que las secciones científicas subyacentes concuerden con la versión de la realidad que fue elaborada por los políticos.

Y es que hay tanto rigor en el IPCC que no se puede aguantar. Como dice Laframboise, es un adolescente que en su vida se ha planteado que tiene que cumplir una sola regla. Ni una.

“Sólo artículos revisados por pares”

When asked if the discussion paper could be taken into consideration in the on-going round of scientific review by IPCC, he said, “IPCC studies only peer-review science. Let someone publish the data in a decent credible publication. I am sure IPCC would then accept it, otherwise we can just throw it into the dustbin.” D. Laframboise

Cuando se le preguntó si el documento de discusión podría tomarse en consideración en la ronda de revisión científica en curso por el IPCC, dijo: “El IPCC estudia solo la ciencia revisada por pares. Deje que alguien publique los datos en una publicación digna y creíble. Estoy seguro de que el IPCC luego lo aceptaría, de lo contrario, simplemente podemos tirarlo al basurero”.

Eso dice la propaganda: que el IPCC sólo revisa e incluye en sus informes artículos científicos revisados por pares.

No voy a entrar en mucho detalle sobre esto (¡leed el libro de Laframboise!), pero Donna Laframboise organizó (Capítulo 11) una revisión de las citas empleadas en el IPCC-AR4 de 2007. Lo que encontró, con la ayuda de unos 40 voluntarios, es lo que cabía esperar: la publicidad del IPCC es falsa. En los informes del IPCC se cita lo que a los autores les viene en gana, se haya publicado o no en revista científica. Y ni siquiera se molestan en dejar claro que el documento citado no es una artículo de revista que haya sido revisado por pares.

Six days after we released our results, an article authored by Pachauri appeared in a Yale University online publication. It claimed the 2007 edition of the Climate Bible “cited approximately 18,000 peer-reviewed publications.” We found less than 13,000. It further said that “a limited amount of gray (or non-peer-reviewed) literature” had been cited “in cases where peer-reviewed literature was unavailable.” Actually, this occurred 5,587 times.

Seis días después de que publicáramos nuestros resultados, apareció un artículo escrito por Pachauri en una publicación online de la Universidad de Yale. Afirmaba que la edición de 2007 de la Biblia Climática “citaba aproximadamente 18 000 publicaciones revisadas por pares”. Encontramos menos de 13 000. Además dijo que “se había citado una cantidad limitada de literatura gris (o no revisada por pares)” en los casos en que la literatura revisada por pares no estaba disponible “. En realidad, esto ocurrió 5 587 veces.

En definitiva, Laframboise y sus ayudantes descubrieron que sólo 2/3 de las citas contenidas en los capítulos eran realmente de artículos revisados por pares. Si te crees la propaganda del IPCC, te están engañando.

Sigo en la tercera parte.

Leer más:

“El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo” (1/3)

Como comenté en la entrada anterior (ver), la falacia de autoridad necesita de la existencia de una autoridad que obligatoriamente es presentada como fiable, rigurosa, científica, etc. Y en el caso de la Iglesia de la Calentología, esa autoridad es el IPCC:

Los hechos y datos que voy a comentar relativos al IPCC están sacados en su mayoría del libro “The Delinquent Teenager Who Was Mistaken for the World’s Top Climate Expert” (El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo), de la periodista Donna Laframboise.

Es imposible e indeseable hacer un resumen completo de todos los temas abordados en el libro, por lo que sólo comentaré algunas cosas. Recomiendo sin duda la lectura del libro. En este enlace se puede acceder a una muestra.

El IPCC

El Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC en adelante) es un órgano intergubernamental perteneciente a la ONU. Como su propio nombre indica, sus miembros no son personas, sino gobiernos/países. Representantes de 195 países se reúnen anualmente en sesiones plenarias.

Y el IPCC Bureau, el órgano que coordina todo el proceso, está formado por una treintena de representantes de países tan conocedores de lo que es un estado de derecho como Sudán, Irán, Arabia Saudí, China, Cuba, Malasia, Maldivas, o Madagascar (Capítulo 19). Los miembros de este órgano no pertenecen al IPCC por su valía como científicos, sino por su país de procedencia. Ése es el criterio, o al menos uno de ellos.

Los representantes de los gobiernos (llamados National Focal Points) eligen a los expertos de los distintos países que luego desarrollan el programa del IPCC. Y también designan a los redactores (que el IPCC llama “autores”) de los informes del IPCC (ver). Y esto nos lleva a un punto importante: el proceso de designación de los “autores” que estarán a cargo de los distintos capítulos en los que se divide la redacción de esos informes no es un proceso público y transparente, sino opaco con criterios secretos (Capítulo 8):

In fact, Climate Bible authors are chosen via a secretive process. First, the IPCC receives nominations from governments – but it declines to make public the names of these nominees. Second, the IPCC fails to explain what selection criteria it uses. Third, when it announces who has been chosen, the only piece of information it feels obliged to provide is the name of the country the author represents. […] In other words, an organization that claims to be utterly transparent expects us to simply take it on faith that the most qualified people were nominated and selected. Moreover, it feels no obligation to provide the slightest bit of evidence that those who got the job are, in fact, experts. D. Laframboise

De hecho, los autores de la Biblia Climática son elegidos mediante un proceso secreto. En primer lugar, el IPCC recibe nominaciones de los gobiernos, pero se niega a hacer públicos los nombres de estos nominados. En segundo lugar, el IPCC no explica qué criterios de selección utiliza. Tercero, cuando anuncia quién ha sido elegido, la única información que se siente obligado a proporcionar es el país que representa el autor. […] En otras palabras, una organización que dice ser completamente transparente espera que simplemente hagamos el acto de fe de que las personas más cualificadas fueron nominadas y seleccionadas. Además, no se siente en la obligación de proporcionar la más mínima prueba de que quienes obtuvieron el trabajo son, de hecho, expertos.

Among those with firsthand IPCC experience, therefore, it is an open secret that some people are appointed for reasons that have little to do with world-class scientific expertise. D. Laframboise

Por lo tanto, entre aquellos con experiencia de primera mano del IPCC, es un secreto a voces que algunas personas son nombradas por razones que tienen poco que ver con ser un experto científico de nivel mundial.

Nada garantiza que los elegidos estén libres de conflictos de intereses ni que sean objetivos ni que su CV sea superior al de otros candidatos. Como Laframboise detalla en el libro, el resultado es que los autores elegidos dedocráticamente por el IPCC son en gran parte activistas de sociedades como WWF o Greenpeace (Capítulos 6, 7, 31 y 36). Y nada impide que los que no lo son sean elegidos por su afinidad a la misión del IPCC. Ni objetividad, ni transparencia, ni intención de que las haya. Eso es el IPCC.

¿Importa mucho que el proceso de designación de los autores sea de todo menos transparente y, por tanto, objetivo? No es todo el problema, pero sí es importante: es una pieza más de la farsa que es el IPCC. Si la elección fuera en base a criterios objetivos y no buscando promocionar una misión concreta, seguramente no cambiaría nada, pues como Laframboise explica en el libro, en el IPCC no creen estar obligados a cumplir ningún tipo de norma que garantice una mínima objetividad en su proceso de revisión bibliográfica. En algunos casos no es que no haya normas: sí las hay, pero no hay mecanismos de control de que se cumplen esas normas y de que los transgresores son sancionados. Consecuentemente, las normas no se cumplen y no pasa nada. Por eso Laframboise describe al IPCC como un adolescente consentido que está acostumbrado a hacer lo que le viene en gana y al que nadie le dice “esto no se puede hacer”.

If someone were trying to control the overall message in a report like the Climate Bible they might well find it useful to keep re-appointing a core group of trusted individuals to leadership positions – regardless of whether their expertise actually matched. D. Laframboise

Si alguien intentara controlar el mensaje general en un informe como la Biblia Climática, podría resultarle útil repetir una y otra vez la jugada de nombrar a un grupo central de personas de confianza para puestos de liderazgo, independientemente de si su experiencia realmente lo justifica.

Y en este vivalavirgen que es el IPCC, resulta que hay redactores de capítulos (i.e. “autores”) que tienen claros conflictos de interés con el material que están generando, o bien porque son activistas o porque están revisando sus propios artículos.

¿Cuál es la política del IPCC para reducir el impacto de los conflictos de interés? Pues que los mecanismos de control sólo deben existir si se sabe que hay un problema, no como prevención garantista para evitar que lo haya. En el IPCC son tan virtuosos que no necesitan mecanismos de control. Mis negritas:

In a 2010 interview with The Economist magazine Pachauri was asked: “Isn’t it rather remarkable that you should have this [important and influential] organisation that does not have any procedure for dealing with conflict of interest?”

Pachauri indolently responded that “if the governments who govern the IPCC determine that there should be something of this nature” he was sure it would be put in place. When pressed on the fact that he himself had done nothing in this regard despite being in charge for eight years he replied: “Why would I raise something, unless there is a reason for me to raise it?” He had never, he said, “felt the need for it” since his own behavior was “above reproach.D. Laframboise

En una entrevista de 2010 con la revista The Economist, se le preguntó a Pachauri: “¿No es sorprendente que tengas esta organización [importante e influyente] que no tiene ningún procedimiento para lidiar con conflictos de intereses?

Pachauri respondió indolentemente que “si los gobiernos que gobiernan el IPCC determinan que debería haber algo de esta naturaleza”, estaba seguro de que se implementaría. Cuando se le presionó sobre el hecho de que él mismo no había hecho nada al respecto a pesar de estar a cargo durante ocho años, respondió: “¿Por qué debería plantear algo, a menos que haya una razón para que lo haga?” Nunca, dijo, “sintió la necesidad de ello” ya que su propio comportamiento estaba “por encima de todo reproche”.

In the real world, when undisciplined youngsters slide behind the wheel of a fast car, how many of them can be counted on to behave? D. Laframboise

En el mundo real, cuando los jóvenes indisciplinados se ponen al volante de un coche rápido, ¿qué esperanza tenemos de que se comporten?

Sigo en la segunda parte.

Leer más:

Corrupción por causa noble

Lo que hacemos y cómo lo hacemos es más importante que lo que conseguimos con nuestros actos.

¿Es un acto “bueno” que un policía cree pruebas falsas con el objetivo de incriminar a un criminal —que cree o sabe— peligroso que de otro modo probablemente quedaría libre por falta de pruebas?

En abstracto, poca gente defiende que el fin justifica los medios, o, lo que es lo mismo, la corrupción por causa noble, que es realizar actos no éticos justificándolo por la consecución de un bien superior a la falta que se está cometiendo.

¿Es un acto “bueno” usar mentiras para convencer a la gente de que el apocalipsis está cercano, cuando tienes gran fe en que es así y que el futuro de la humanidad está en juego?

Lo sorprendente es que las personas que cruzan las líneas rojas saben que sus actos son indefendibles, y sin embargo seguramente en su cabeza siguen creyendo ser “los buenos”, los paladines de ese bien superior por el que están dispuestos a sacrificar su integridad. Cuesta creer que la mente humana pueda racionalizar ciertos comportamientos y creencias, a pesar de pruebas incontrovertibles de estar equivocados, pero es una realidad que lo hace. Y, de acuerdo con Festinger et al. a) el haber demostrado compromiso con una causa y b) el apoyo de otros creyentes, son factores clave en que una persona experimente disonancia cognitiva en lugar de abandonar sus creencias.

The person holding the belief must have committed himself to it; that is, for the sake of his belief, he must have taken some important action that is difficult to undo.

La persona que tiene la creencia debe haberse comprometido con ella; es decir, por el bien de su creencia, debe haber tomado alguna acción importante que es difícil de deshacer.

The presence of supporting co-believers would seem to be an indispensable requirement for recovery from such extreme disconfirmation.

La presencia de co-creyentes que apoyan parecería ser un requisito indispensable para  superar tal desconfirmación extrema.

En el blog hemos visto:

    1. Que el palo de hockey es una prueba que se sabe que es falsa desde hace 15 años (ver) y sin embargo, lejos de reconocer públicamente que es así, los alarmistas la siguen usando para conseguir adeptos a su religión (ver). Aunque creyéramos (y yo no lo creo) que en sus actos de proselitismo desconocían la inmensa chapuza que es esa gráfica, esas personas habrían guardado silencio al enterarse de que han estado engañando a la gente con pruebas falsas. Una prueba falsa es aceptable si sirve a un bien superior: corrupción por causa noble.
    2. Que múltiples veces los alarmistas han manipulado gráficas con el evidente objetivo de engañar a la gente (ver,ver,ver,ver). La manipulación deliberada nunca es criticada por los alarmistas, que de esa forma disculpan la manipulación de datos para no perjudicar su mensaje dando argumentos a los críticos de su religión (ver). Corrupción por causa noble.
    3. Que se oculta que en los núcleos de hielo los cambios en la temperatura preceden a los cambios en el CO2 (ver). Nuevamente, aunque creyéramos (y reitero que no es mi caso) que las personas que hacen proselitismo tergiversando lo que realmente se deduce de los datos actuaban de buena fe, cuando supuestamente descubrieran haber engañado a su audiencia, la reacción ética es rectificar públicamente su error, sintiéndose ellos mismos unas víctimas más del engaño por parte de sus antiguos co-creyentes. Pero para los alarmistas el fin justifica los medios…
    4. Que se hace proselitismo con cifras de “consenso” que se sabe que son falsas (ver,ver). Pero la causa superior justifica el engaño.
    5. Que se usa y abusa de menores de edad tanto en labores de promoción (e.g. la famosa adolescente sueca) como siendo víctimas de la propaganda catastrofista (e.g. su promoción en escuelas) (ver,ver). ¿Qué justifica el abuso de menores de edad? La importancia de la causa superior: corrupción de causa noble.
    6. Que se usa la violencia para silenciar a los críticos (ver,ver). Ninguna crítica de los alarmistas al uso de la violencia para conseguir sus fines: más bien lo contrario, tratar de minimizar la gravedad de los hechos, por ejemplo porque la charla se consiguió dar a pesar de la violencia (ver).
    7. Que se oculta que los modelos climáticos llegan a sus resultados mediante mecanismos físicos que las observaciones desmienten (ver).
    8. Que el proselitismo de los alarmistas está basado en falacias, no en pruebas científicas que respalden su fe (ver,ver,ver,ver).

Y, por supuesto, silencian a los críticos y evitan el debate “por el bien colectivo”, es decir, por la causa noble:

Boykoff had told journalism students the previous evening that news outlets should refrain from reporting the views of climate skeptics since this contributes to “illusory, misleading and counterproductive debates” that “poorly serve the collective good.” (fuente)

Boykoff les había dicho a los estudiantes de periodismo la noche anterior que los medios de comunicación deberían abstenerse de informar sobre las opiniones de los escépticos del clima, ya que esto contribuye a “debates ilusorios, engañosos y contraproducentes” que “sirven mal al bien colectivo”.

El bien colectivo justifica silenciar las voces críticas y que no haya debate.

Los buenos no son los que se dan golpes en el pecho y tienen fe en que son los buenos: los buenos son los que actúan con ética.

Por supuesto, la reflexión final es que no sólo el fin no justifica los medios, sino que el fin de los alarmistas, su causa, no es la causa noble que ellos pretenden.

NOTA: el Climategate dejó claro que para los alarmistas engañar manipulando los datos está justificado para no dar argumentos a los críticos. Porque los alarmistas tienen fe verdadera y una causa.

So, if we show Keith’s line in this plot, we have to comment that “something else” is responsible for the discrepancies in this case. Perhaps Keith can help us out a bit by explaining the processing that went into the data and the potential factors that might lead to it being “warmer” than the Jones and co-workers’ and Mann and co-workers’ results? We would need to put in a few words in this regard. Otherwise, the skeptics would have a field day casting doubt on our ability to understand the factors that influence these estimates and, thus, can undermine faith in the …estimates from paleological data. I don’t think that doubt is scientifically justified, and I’d hate to be the one to have to give it fodder (fuente,fuente)

 

Los ajustes convenientes (III)

Temperatura medida en zonas rurales

¿Qué se ve si se limita el cálculo de temperatura a las estaciones rurales en EEUU, teniendo en cuenta sus cambios de ubicación documentados? Eso nos lo cuenta el artículo al que se accede pinchando en esta imagen:

imagen_5395we compile a new estimate of Northern Hemisphere surface air temperature trends since 1881, using records from predominantly rural stations in the monthly Global Historical Climatology Network dataset. Like previous weather station-based estimates, our new estimate suggests that surface air temperatures warmed during the 1880s-1940s and 1980s-2000s. However, this new estimate suggests these two warming periods were separated by a pronounced cooling period during the 1950s-1970s and that the relative warmth of the mid-20th century warm period was comparable to the recent warm period. 

recopilamos una nueva estimación de las tendencias de la temperatura del aire en la superficie del hemisferio norte desde 1881, utilizando registros de estaciones predominantemente rurales en el conjunto de datos mensual de la Red Global de Climatología Histórica. Al igual que las estimaciones anteriores basadas en estaciones meteorológicas, nuestra nueva estimación sugiere que las temperaturas del aire en la superficie se calentaron durante las décadas de 1880, 1940, 1980 y 2000. Sin embargo, esta nueva estimación sugiere que estos dos períodos de calentamiento estuvieron separados por un pronunciado período de enfriamiento durante las décadas de 1950 y 1970 y que el calor relativo del período cálido de mediados del siglo XX fue comparable al período cálido reciente.

Datos sin procesar (salvo por cambio de ubicación), usando únicamente los que —¡supuestamente!— no tienen alteración “artificial” del registro por ITU (isla térmica urbana). Durante 30 años la temperatura bajó mientras el CO2 subía y el calentamiento de final de siglo era comparable al de lo años 30. Y esto es inconveniente para la secta catastrofista.

¿Por qué hay una diferencia entre estaciones rurales y urbanas?

Islas térmicas urbanas

Como ya hemos visto en el blog (ver), un problema en las medidas es la existencia de una progresiva urbanización (ver imagen bajo estas líneas): si una estación de medida estaba en zona rural en 1950, en una zona medio urbanizada en los años 80 y está plenamente integrada en una ciudad en 2010, esa estación va a mostrar un aumento de temperatura que no es real: es el efecto de las islas térmicas urbanas (ITU). El gráfico lo explica muy bien:

Este problema lo podemos llamar “sesgo de urbanización” o problema de las “islas térmicas urbanas” (ITU).

Lógicamente las medidas en una zona que de verdad sea rural están libres de este problema y son, a priori, mucho más fiables que las medidas realizadas en zonas urbanas. Pero si defines como rural lo que no lo es, por ejemplo porque no tienes suficientes estaciones realmente rurales, puedes incluso aumentar el sesgo en lugar de corregirlo, pues darás por supuesto que su calentamiento o enfriamiento es real y fiable, cuando en realidad ese calentamiento puede tener un error mayor incluso que el de una zona altamente urbanizada:

This means that if a town grew from 500 to 1,000 persons over the time period of the calculation, it would be considered “rural” in the GISS analysis, yet would record 0.22 °C false warming. By contrast a town that grew from 240,000 to 250,000 persons would only add 0.014 °C false warming, yet it would be adjusted to have the same trend as the small town, which in this case would entail an increase in its warming rate. (fuente)

Esto significa que si una ciudad creció de 500 a 1,000 personas durante el período de tiempo del cálculo, se consideraría “rural” en el análisis de GISS, pero registraría un calentamiento falso de 0.22 °C. Por el contrario, una ciudad que creció de 240,000 a 250,000 personas sólo agregaría 0.014 °C de falso calentamiento, sin embargo, se ajustaría para tener la misma tendencia que la pequeña ciudad, lo que en este caso implicaría un aumento en su tasa de calentamiento.

Es decir, definiendo erróneamente lo que es rural y lo que es urbano, la supuesta corrección del efecto ITU no sólo no lo corrige sino que lo agrava, porque las estaciones con mayor sesgo son las que se toman como referencias más fiables para corregir al resto.

¿Qué sesgo introducen las islas térmicas urbanas?

Puesto que la población mundial ha crecido en el último siglo (con ciudades cada vez más grandes), en principio el efecto que cabe esperar es que las temperaturas muestren un calentamiento creciente que no es real. Y este falso calentamiento puede ser del mismo orden de magnitud que el famoso “calentamiento global”:

Results indicate that in the United States the two global land-based temperature data sets have an urban bias between + 0.1°C and +0.4°C over the twentieth century (1901-84). This bias is as large or larger than the overall temperature trend in the United States during this time period, +0.16°C/84 yr. (fuente)

Los resultados indican que en los Estados Unidos, los dos conjuntos de datos de temperatura global en tierra tienen un sesgo urbano entre +0.1 °C y +0.4 °C durante el siglo XX (1901-84). Este sesgo es tan grande o más grande que la tendencia general de temperatura en los Estados Unidos durante este período de tiempo, + 0.16 °C/84 años.

We found that for the Unadjusted dataset, the subset of these fully urban stations show a warming trend of about 0.7 ◦C/century relative to the fully rural subset. In the Time-of-Observation adjusted version of the U.S. Network (the “Partially adjusted” dataset), this difference was partially reduced, which suggests that some of the apparent urban-rural difference is due to different observation practices between the subsets. However, the urban-rural difference still substantial (about 0.5 ◦C/century) for the Time-of-observation adjusted version.[…] it seems very likely that the oft-cited claims of unusual “global warming” have been substantially exaggerated by urbanization bias, at least. (fuente)

Descubrimos que para el conjunto de datos sin ajustar, el subconjunto de estas estaciones totalmente urbanas muestra una tendencia al calentamiento de aproximadamente 0,7 °C/siglo en relación con el subconjunto totalmente rural. En la versión ajustada por Tiempo de Observación de la Red de EE. UU. (El conjunto de datos “Parcialmente ajustado”), esta diferencia se redujo parcialmente, lo que sugiere que parte de la aparente diferencia urbano-rural se debe a las diferentes prácticas de observación entre los subconjuntos. Sin embargo, la diferencia urbano-rural sigue siendo sustancial (alrededor de 0,5 ° C/siglo) para la versión ajustada por tiempo de observación. […] parece muy probable que las afirmaciones citadas con frecuencia de inusual “calentamiento global” se hayan exagerado sustancialmente por sesgo de urbanización, al menos.

we conclude that about 50% of the recorded warming of China since the 1940s could be due to uncorrected urbanization bias. (fuente)

Concluimos que alrededor del 50% del calentamiento registrado de China desde la década de 1940 podría deberse a un sesgo de urbanización no corregido. 

The average warming rate of average air temperature attributable to urbanization is 0.124 ± 0.074 °C/decade in the YRDUA [Yangtze River Delta urban agglomeration]. Urbanization has a measurable effect on the observed climate warming in the YRD aggravating the global climate warming. (fuente)

La tasa de calentamiento promedio de la temperatura promedio del aire atribuible a la urbanización es 0.124 ± 0.074 °C/década en el YRDUA [aglomeración urbana del delta del río Yangtze]. La urbanización tiene un efecto medible en el calentamiento climático observado en el YRD que agrava el calentamiento climático global. 

above‐CO2 emission threshold regions (asterisks) have significantly larger trends than both the global means and the below‐threshold regions (plus signs). The trends also increase with increasing CO2 emissions threshold. For example, the surface measurements show an above‐threshold trend (see left‐most edge of curve) of about 0.13 K/decade larger than the global mean trend and 0.18 K/decade larger than the below‐threshold temperature trend. (fuente)

Las regiones por encima del umbral de emisión de CO2 (asteriscos) tienen tendencias significativamente más grandes que las medias globales y que las regiones por debajo del umbral (signos positivos). Las tendencias también aumentan con el aumento del umbral de emisiones de CO2. Por ejemplo, las mediciones de superficie muestran una tendencia en las zonas por encima del umbral (ver el extremo izquierdo de la curva) de aproximadamente 0.13 K/década más grande que la tendencia media global y 0.18 K/década más grande que la tendencia de temperatura en las zonas por debajo del umbral

Annual and seasonal urbanization‐induced warming for the two periods at Beijing and Wuhan stations is also generally significant, with the annual urban warming accounting for about 65∼80% of the overall warming in 1961∼2000 and about 40∼61% of the overall warming in 1981∼2000 (fuente)

El calentamiento anual y estacional inducido por la urbanización durante los dos períodos en las estaciones de Beijing y Wuhan también es generalmente significativo, con el calentamiento urbano anual representando aproximadamente el 65∼80% del calentamiento general en 1961∼2000 y aproximadamente el 40∼61% del total calentamiento en 1981∼2000 

‘parece muy probable que las afirmaciones frecuentemente citadas de inusual “calentamiento global” hayan sido exageradas sustancialmente por el sesgo de urbanización, al menos.’

Es lógico pensar que un ajuste que intente eliminar el efecto ITU lo que hará es reducir las temperaturas recientes en comparación con las más antiguas.

With regard to CRU data, Brohan et al. (2006, p. 11) emphasized that reasonable urbanization adjustments should always yield reductions in temperatures: “recent temperatures may be too high due to urbanisation, but they will not be too low.” Yet the GISS method routinely yields adjustments that increase the estimated trend. (fuente)

Con respecto a los datos de CRU, Brohan et al. (2006, p. 11) enfatizaron que los ajustes razonables de urbanización siempre deberían producir reducciones en las temperaturas: “las temperaturas recientes pueden ser demasiado altas debido a la urbanización, pero no serán demasiado bajas”. Sin embargo, el método GISS rutinariamente produce ajustes que aumentan la tendencia estimada.

Es decir, el resultado esperable es que la temperatura resumen de todas las estaciones de medida se parezca más tras el ajuste a la de las estaciones realmente rurales que a la de las estaciones parcial o totalmente urbanas. O, dicho aún de forma más clara: el ajuste de los datos debería reducir la magnitud del “calentamiento global”. Debería…

the highly urbanized subset shows considerably more warming than the average for the full dataset. This suggests that a substantial component of this warming is urbanization bias. So, if the NASA GISS urbanization adjustments are reliable, they should have substantially reduced the trend for the adjusted subset (fuente)

El subconjunto altamente urbanizado muestra un calentamiento considerablemente mayor que el promedio del conjunto de datos completo. Esto sugiere que un componente sustancial de este calentamiento es el sesgo de urbanización. Entonces, si los ajustes de urbanización de la NASA GISS son confiables, deberían haber reducido sustancialmente la tendencia para el subconjunto ajustado

El alucinante “ajuste” de los datos

Aunque las gráficas que vienen a continuación ya las hemos visto en el blog (ver), las vuelvo a poner para completar la explicación de cómo el ajuste hace cambios realmente importantes en los datos.

Gráfica publicada en 1999 (fuente):

y la versión de 2019 (fuente):

Nótese que ha subido 0.75 ºC la temperatura de final de siglo respecto de la de los años 40. Eso es un ajuste descomunal, del mismo orden de magnitud que la señal que presuntamente se está midiendo. De hecho, no había calentamiento a final de siglo en la primera gráfica (1999) y sí lo hay en la segunda (2019).

El conveniente ajuste

Los ajustes de la NASA-GISS supuestamente quitan el “sesgo de urbanización”, pero la realidad es que no lo hacen (fuente). En realidad el algoritmo empleado ¡¡¡¡corrige enfriamiento!!!! en la gran mayoría de las estaciones urbanas:

while it is true that there are some types of urban development which can introduce cooling under certain conditions, these “urban cooling” trends are very limited and rare. Urbanization bias is almost entirely a warming bias – that’s why we get Urban Heat Islands.

At any rate, they certainly shouldn’t be occurring for 85% of the urban stations, which is what NASA’s adjustment program calculates. (fuente)

si bien es cierto que hay algunos tipos de desarrollo urbano que pueden introducir enfriamiento bajo ciertas condiciones, estas tendencias de “enfriamiento urbano” son muy limitadas y raras. El sesgo de urbanización es casi completamente un sesgo de calentamiento — es por eso que tenemos las Islas de Calor Urbanas.

En cualquier caso, [los ajustes que calientan aún más] ciertamente no deberían estar ocurriendo en el 85% de las estaciones urbanas, que es lo que calcula el programa de ajuste de la NASA.

Por otro lado, el ajuste usado en el GISS tiende a crear forma de palo de hockey a partir de un calentamiento lineal (pues las correcciones dejan de aplicarse a partir de cierto año, calculado por el algoritmo, es decir aplican correcciones más grandes en los datos más viejos):

We note that by removing a lot of urbanization bias from the pre-1980s records, but not much from the post-1980s records, this artificially makes global temperatures for recent decades appear more unusual than if they had been unadjusted. (fuente)

Observamos que al eliminar una gran parte del sesgo de urbanización de los registros anteriores a la década de 1980, pero no mucho de los registros posteriores a la década de 1980, esto artificialmente hace que las temperaturas globales de las últimas décadas parezcan más inusuales que si no se hubieran ajustado.

Sigo en la cuarta y última parte.

NOTA: los datos de temperatura son un caos sometido a múltiples influencias no climáticas. Pero eso no valida los “ajustes”. Un ajuste es aceptable cuando se sabe alguna característica del error que posibilita su corrección. Corregir errores cuya existencia no consta por comparación entre estaciones es un acto de fe. Y que se haga de forma automatizada no lo convierte en un proceso objetivo. No son máquinas las que deciden implantar, mantener o eliminar un algoritmo de ajuste: son personas como Mann o Hansen.

Leer más:

 

Los ajustes convenientes (II)

Los ajustes de NASA GISS

Since 2008, overseers of the NASA GISS global temperature dataset have been busy utilizing cool-the-past-and-warm-the-present adjustment techniques to alter the slope of the overall warming trend. (fuente)

Desde 2008, los supervisores del conjunto de datos de temperatura global GISS de la NASA han estado ocupados utilizando técnicas de ajuste enfría-pasado-y-calienta-presente para alterar la pendiente de la tendencia general al calentamiento.

Gráfica de temperatura global publicada en 1989 basada en datos de tierra y mar. Nótese que hay una diferencia de 0.5 ºC entre los años 1880 y 1950 (los he unido con una línea roja) (fuente). Hubo un marcado calentamiento antes de 1940:

Y observemos que en la gráfica publicada en 2019 han desaparecido los 0.5 ºC de diferencia de temperatura entre 1880 y 1950:

Según cómo se manipulen los datos, existe o no existe un calentamiento de 0.5 ºC en 60 años la gráfica de temperatura:

Claramente los datos que estamos viendo deberían estar siempre acompañados de información sobre su incertidumbre.

Una preguntita: ¿Por qué es inconveniente que exista una clara subida de la temperatura entre 1880 y 1940 (y la bajada posterior entre 1940 y 1970)? Sea cual sea la respuesta, esos cambios en la temperatura existieron pero ya no existen.

NOTA: nótese que, como ya comenté en el blog (ver), aparte de casi eliminar la subida de temperatura anterior a 1940, las altas temperaturas de los años 30 y el descenso de temperatura entre 1940 y 1970 los han convertido en una pequeña irregularidad sin tendencia a la baja. 

Temperatura medida en zonas rurales y urbanas

La siguiente gráfica muestra una clara diferencia entre que la temperatura sea medida en una zona urbana (curva roja) o que sea medida en una zona rural (curva azul) de USA:

NOTA: las dos gráficas que acabamos de ver no han sido ajustadas por cambios en el instante de observación.

Según ese estudio las zonas urbanas de USA se han calentado unos 0.7 ºC más por siglo que las rurales:

We found that for the Unadjusted dataset, the subset of these fully urban stations show a warming trend of about 0.7 ◦C/century relative to the fully rural subset.

Descubrimos que para el conjunto de datos sin ajustar, el subconjunto de estas estaciones totalmente urbanas muestra una tendencia de calentamiento de aproximadamente 0.7 °C/siglo en relación con el subconjunto totalmente rural.

De hecho, si nos fijamos, en los datos rurales (curva azul), no existe ningún tipo de calentamiento anormal en el siglo XX. Si tan claro es que la temperatura global está subiendo, ¿por qué los termómetros de las estaciones rurales no se han dado cuenta?

NOTA: en este enlace se pueden ver imágenes de James Hansen, el que fuera director del NASA GISS de 1981 a 2013, siendo arrestado en actos de protesta “ecologista”.

Sigo en la tercera parte.

Leer más:

Los ajustes convenientes (I)

La temperatura media del planeta

Hay tres grandes reconstrucciones de temperatura media del planeta: la de la NOAA, la del NASA/GISS y la de la CRU:

Como se resume en la gráfica anterior, esencialmente todas las reconstrucciones usan los mismos datos de partida (fuente), que son los proporcionados por la Global Historical Climate Network (GHCN). Sólo un 1-2% de los datos que usan la NASA y CRU proceden de estaciones de medida no procedentes de la GHCN (fuente,fuente). Desde 2011 el GISS usa datos ya homogeneizados (o ajustados, términos intercambiables) por la NOAA (fuente). Y, además, tanto el NASA/GISS como la CRU realizan sus propios ajustes adicionales.

¿Se puede corregir un error que se desconoce?

No, no se puede. No hay algoritmo ni teorema que garantice la corrección de un error de propiedades desconocidas.

variance reduction by appeal to the CLT is justified when the overall distribution of error is known to be random. However, there is no a priori reason to expect that systematic errors should be normally distributed at any N. Patrick Frank

la reducción de varianza apelando al teorema del límite central está justificado cuando la distribución del error se sabe que es aleatoria. Sin embargo, no hay razones a priori para esperar que los errores sistemáticos tengan una distribución normal con ningún N.

Parece contraintuitivo. Los que no sabemos mucho del tema tendemos a pensar que las medidas de termómetro son fiables y que su procesamiento es sencillo, riguroso y sin razones para ser cuestionado:

¿Qué error puede tener la lectura de un termómetro, medio grado centígrado como mucho? Pues al usar muchos datos procedentes de termómetro los errores de lectura se reducen y asunto resuelto. ¿Quién dice que la lectura de un termómetro tiene un error desconocido? ¿Acaso nos va a dar 10ºC más que la temperatura real? No, el error está acotado luego se reducirá al promediar.

Como vamos a ver, el planteamiento anterior es erróneo.

Si una estación meteorológica es cambiada de ubicación, ¿cómo cambian las medidas de esa estación? Y si el operario de la estación cambia la hora a la que realiza la lectura, ¿cómo cambian las medidas? Y si la zona en la que está la estación es progresivamente urbanizada, con cada vez menos vegetación alrededor y más cemento, ladrillo y asfalto, ¿cómo cambian las medidas? Y si alguien planta o tala un árbol que da/daba sombra cierta parte del año a la instrumentación de medida, ¿cómo cambian las medidas? Y no sólo se trata de cuantificar el sesgo introducido en los datos una vez se detecta una posible fuente de sesgo, sino de que quizá ni siquiera consta que se haya producido esa circunstancia potencialmente problemática. ¿Se puede corregir un sesgo “no documentado”?

Y no sólo las medidas tienen problemas. Si los que gestionan los datos deciden eliminar gran parte de las estaciones por considerarlas poco fiables, ¿cómo cambian las medidas? Supongamos por ejemplo que gran parte de las estaciones eliminadas son rurales y están a más altura sobre el nivel del mar que las que sí son consideradas fiables, que son en general más urbanas, ¿cómo cambian las medidas por tomar esa decisión?

Si se puede estimar el error o alguna de sus características, se puede reducir algo éste, pero en muchos casos el error no se conoce, por lo que la corrección no es posible y el procesado no necesariamente acerca los datos medidos al valor real.

Los datos de la GHCN

Siendo que, como hemos visto, las tres reconstrucciones más importantes usan los mismos datos, la calidad de esos datos así como el procesado con el que se suministran son muy relevantes. En este sentido, de acuerdo con Ross McKitrick (fuente) en las últimas décadas se ha reducido drásticamente el número de estaciones empleadas en las reconstrucciones:

En sí mismo, eso ya reduce la fiabilidad del resultado, pues inevitablemente se reduce la cobertura, pero además introduce otros sesgos, pues con la eliminación de estaciones ha quedado:

  • Mayor porcentaje de estaciones situadas en aeropuertos.
  • Mayor porcentaje de estaciones en latitudes cálidas.
  • Mayor porcentaje de estaciones en baja altitud.

Quizá por casualidad, hay un notable cambio en las temperaturas (barras marrones) justo en el momento en que abruptamente descience el número de estaciones consideradas (círculos azules) (fuente):

Nótese que el cambio de tendencia en 1990 parece un artefacto que afecta especialmente a las estaciones rurales (fuente):

La homogeneización

¿Es importante que los datos sean “ajustados”? Como mínimo es importante que sepamos que

  1. los datos de termómetro son menos fiables de lo que podríamos pensar, y que
  2. los ajustes que se realizan no necesariamente aumentan la exactitud. Pueden incluso reducirla.

La gráfica muestra cómo el ajuste realizado por NOAA (versión 2) introduce un calentamiento de 0.3 ºC /siglo en los datos:

En la gráfica anterior también se ve —como resalta Ross McKitrick— un extraño calentamiento introducido en la década de los 90, pues 0.1 ºC se introducen en esos años de forma abrupta.

En la versión 3 del ajuste de NOAA vemos que también se introduce calentamiento :

Algunos ajustes son razonables (relacionados con el cambio en el instante de observación del termómetro o con un cambio en el tipo de termómetro en estaciones concretas), pero otros ajustes cambian las medidas sin pretensión de estar corrigiendo un error conocido documentado en el historial de una estación concreta, sino supuestos errores inferidos de forma automatizada por comparación con las estaciones vecinas. No entro a valorar el algoritmo y remito al apartado 1.1.2 de esta fuente y los apartados 4.1-4.3 de esta fuente. ¿Y cómo saben que la versión modificada es mejor que la versión sin modificar, si no saben si realmente había un error ni su magnitud? ¡Un error desconocido no se puede corregir!

Por ejemplo, supongamos que tenemos una estación rural cuyo registro de temperatura está relativamente libre de sesgos, rodeado de otras estaciones también consideradas rurales pero que tienen un sesgo de urbanización parecido entre ellas. ¿Qué es más probable que haga en esta situación un algoritmo que interpreta diferencias respecto de la mayoría de estaciones vecinas como errores, reducir o agravar el problema?

The problem arises from the assumption that the mean temperature trends of a station’s neighbours, on average, “…accurately reflected the climate of the region so that any significant departures from climatology could be directly associated with discontinuities in the station data” (Peterson & Vose, 1997[12]).

Si muchas de las estaciones tienen sesgos parecidos, por ejemplo de urbanización, el algoritmo no eliminará el sesgo de las más afectadas, como mucho lo reducirá algo, dejándolo al mismo nivel que sus vecinas. El sesgo no será eliminado. Homogeneizar no significa sin sesgos, significa hacer más parecidas las medidas, para bien o para mal.

In version 3 of the GHCN‐M temperature data, the apparent impacts of documented and undocumented inhomogeneities are detected, and corrected for (fuente)

¿Están seguros de que corregir inhomogeneidades “no documentadas” es corregir errores?

Cambios en el instante de observación

La explicación de este efecto es la siguiente: en los termómetros que miden temperatura mínima y máxima, y la temperatura media del día anterior se aproxima como el valor medio de mínima y máxima. Pero la medida de mínima y máxima se ven influenciadas por el instante del día en que el termómetro se observa (y se reinicia). Ha sucedido que cada vez más operarios de estaciones han realizado la observación por la mañana en lugar de por la tarde (porque se pidió que hicieran ese cambio) y eso introduce un pequeño enfriamiento en las medidas. Por tanto, su corrección supone calentar las medidas. Además, las tendencias han sido diferentes en zonas rurales y urbanas.

Comentario final

Y un comentario más: cuando los datos tienen errores que no se pueden corregir, quizá corregir los que sí son corregibles lo que hace es aumentar la magnitud del error.

Por ejemplo, supongamos que el sesgo de urbanización aumenta de forma progresiva la temperatura por estación en +0.5 ºC por siglo que no son reales, pero tampoco fácilmente cuantificables y, por tanto, difícilmente corregibles. Y, supongamos que el cambio en el momento de observación introduce -0.2 ºC por siglo que sí son corregibles. En este supuesto:

  • si no se toca nada, los datos tienen un calentamiento irreal de +0.3 ºC por siglo.
  • Corregir el sesgo del momento de observación deja el error en un extra de +0.5 ºC  por siglo (que no deberían estar en los datos porque no son reales), que es mayor que el error que hay si no se corrige nada.

Sigo en la segunda parte.

NOTA: Posiblemente el sesgo de Isla Térmica Urbana no pueda ser corregido, pues para ello sería necesario conocer cuál sería la evolución de la temperatura en una estación de no haber sido progresivamente urbanizados sus alrededores.

NOTA: Para leer sobre la fiabilidad de las reconstrucciones de temperatura media del planeta, recomiendo leer:

Y estos cuatro para los que quieran más detalles:

Leer más:

Dejad a nuestros hijos en paz. Estáis abusando de menores de edad (II)

El reto más importante al que se enfrenta la Humanidad es la tarea de distinguir la realidad de la fantasía y la verdad de la propaganda. De modo notorio en nuestra era de la información, es extraordinariamente urgente y extraordinariamente importante.

Michael Crichton

En la foto tenemos una captura de uno de los libros de texto de mi hija pequeña (13 años).

Supongo que todos identificamos en el acto la gráfica de palo de hockey de Mann et al.. Bueno, es más que eso: la que vemos es la falsa gráfica del palo de hockey falsificada, pues en esta versión se hace un injerto y se juntan en una misma curva los datos procedentes de los árboles y los datos de termómetro (ver,ver,ver). Y ni siquiera se advierte de ello al lector, claro.

Una profesora de mi hija ha comentado en clase lo increíble que le parece que haya gente que no crea que el ser humano está creando un “cambio climático”. Un niño le ha preguntado qué pruebas tiene de que es así y la profesora —tras unos segundos de aparente desorientación— le ha contestado que si podía él demostrar que no es así. La profesora ha llamado “inculto” y “dictador” al niño. Cuando mi hija me lo ha contado le he explicado primero qué es una falacia y a continuación le he explicado la falacia ad ignorantiam (o de inversión de la carga de la prueba) (ver).

¿De verdad los que no somos creyentes tenemos que aguantar que esta pseudociencia se explique en los colegios? Como ya comenté, me parece un abuso de la poca capacidad de los niños para defenderse de la charlatanería (ver).

Creo que sería mucho más productivo que explicasen en clase:

  • Por qué en el libro de texto se habla de un incremento de eventos climáticos extremos, si en realidad eso no se ha producido.
  • Qué es la falsación de una hipótesis y qué se deduce de la ausencia de un hot spot a mitad de troposfera, como la hipótesis del CO2 predice.
  • En qué consiste el método científico y qué papel juega el “consenso científico” en el avance de la ciencia.
  • Cómo es posible que una gráfica basura como la del palo de hockey sea publicada en un libro de texto escolar. Pueden comentar, por ejemplo, cómo los estadísticos de verificación calculados no fueron publicados, ocultando que la gráfica no tenía validez científica. O pueden comentar en clase el uso ad hoc de los componentes principales descentrados para fabricar el palo de hockey. O pueden hablar de cómo el algoritmo genera la subida final de la reconstrucción y que ésta no viene de los datos sino del algoritmo. O pueden hablar del papel que juegan los pinos longevos parcialmente descortezados en esa gráfica. Pueden discutir qué es el cherry-picking.
  • Qué tipo de organismo es el IPCC, en el que los comisarios políticos eliminan las conclusiones de los científicos que no van en la línea deseada por el IPCC.
  • Cómo el algoritmo empleado por Mann et al. genera palos de hockey a partir de ruido rojo o de cotizaciones de bolsa escogidas al azar.
  • Por qué no se pueden juntar en una misma curva datos de procedencias dispares.
  • Cómo funcionan la falacia de autoridad, la falacia ad populum, la falacia ad ignorantiam, la falacia del pack y la falacia de por si acaso.
  • Qué es el holocausto y por qué usar “negacionista” con los críticos es un insulto a las víctimas de esa atrocidad.
  • Por qué se usan pruebas falsas para engañar a la gente. Pueden hablar de los núcleos de hielo de Vostok y de cómo se da a entender una relación causa-efecto que es imposible dado el retardo temporal de la curva de CO2 respecto de la de temperatura. Pueden hablar de las razones para ocultar ese dato cuando se presenta la gráfica.
  • Qué es de verdad un científico. Pueden usar como base de discusión los e-mails del ClimateGate, en los que se ve a los implicados conspirar para impedir la publicación de artículos contrarios a sus intereses, hablan de presionar a las revistas y sus editores, se constata cómo se revisan los artículos unos a otros o comentan cómo alterar los resultados de sus investigaciones para hacerlos más coherentes con su ideología. Pueden mencionar el deseo expresado por alguno de esos científicos de encontrarse con sus críticos en un callejón oscuro.
  • Qué objetividad cabe esperar de un científico. Les puede mostrar una foto de James Hansen, el que fuera director de la NASA, siendo detenido por la policía en actos de protesta “ecologistas”. No es difícil de encontrar la foto, pues Hansen debió de pensar que salía favorecido y se la hizo en varias ocasiones.
  • Qué honestidad cabe esperar de un científico. Pueden hablar del caso de Peter Gleick y cómo usurpó la identidad de otra persona para robar documentos confidenciales. Pueden hablar también de cuál es la probabilidad de que no fuera también el autor de un documento falso que se difundió como si fuera uno de los documentos robados (especialmente a la vista del análisis de peritos independientes).
  • Qué es el efecto de isla térmica urbana, cómo contamina los datos de termómetro y cómo el procesado de los datos que se hace no sólo no elimina este efecto sino que puede estar sesgando los datos aún más.
  • Cómo se crean falsas estadísticas para hacer creer a la gente que los científicos están todos de acuerdo en que los cambios de temperatura del último siglo los ha causado el ser humano.
  • Qué sucede a la gente que expresa públicamente sus dudas o críticas sobre los mensajes alarmistas, como por ejemplo Peter Ridd, Susan Crockford o Judith Curry.

Sentar cátedra desde la ignorancia es muy sencillo y muy rentable: sin saber de lo que hablas te conviertes en defensora de la ciencia y el azote de los incultos. ¡Cheap virtue para todos, invita la casa! Y si te llevan la contraria sólo tienes que llamar ignorante a tu interlocutor, porque como vas a favor de corriente tú no tienes que demostrar nada.

Pensar por uno mismo y enfrentarse a la manada es más complicado y más doloroso que ser un borrego. Y entiendo que una profesora no quiera jugarse su puesto de trabajo teniendo personalidad y espíritu crítico. Creo que ésa sería una enseñanza importante para los niños, explicarles que no tiene libertad para opinar en contra del cambio climático antropogénico por miedo a represalias. Y les puede contar que los científicos están sometidos a la misma presión.

la mano que no puedas morder no la has de lamer

NOTA: quien crea que los niños no deben saber que los científicos pueden ser incompetentes y que pueden mentir, robar y falsificar datos, se está equivocando, porque los niños deben aprender a distinguir los hechos de la propaganda, la ciencia de la religión. 

Material para las discusiones: