Los ajustes convenientes (IV)

¿Qué hace el ajuste de NASA-GISS? ¿Qué puede estar fallando?

El ajuste está explicado con todo detalle en este artículo. En pocas palabras:

  • Las estaciones son clasificadas en rurales y urbanas.
  • Se compara la temperatura de las estaciones urbanas con sus vecinas rurales y se asume que las diferencias son sesgo de urbanización.
  • Se calcula el sesgo de urbanización como formado por dos segmentos rectos.
  • Se corrige el pasado, no el presente.

¿Qué puede ir mal? Pues, entre otras cosas, dar por supuesto que existe un parámetro o parámetros que pueden identificar correctamente de forma automatizada qué estaciones carecen de sesgo de urbanización y cuáles sí lo tienen.

It is plausible that a station in the centre of small town may have observed more urbanization bias than a station on the outskirts of a large city. (fuente)

Es plausible que una estación en el centro de una pequeña ciudad haya observado un mayor sesgo de urbanización que una estación en las afueras de una gran ciudad.

stations mistakenly identified as rural will be included unadjusted. Second, their trends, which may have urbanization bias, can be incorporated into the “rural averages” which are used to estimate the urbanization bias of its neighbours (fuente)

Las estaciones erróneamente identificadas como rurales se incluirán sin ajustar. En segundo lugar, sus tendencias, que pueden tener un sesgo de urbanización, pueden incorporarse a los «promedios rurales» que se utilizan para estimar el sesgo de urbanización de sus vecinos.

Un algoritmo como éste que corrige temperaturas porque sí, basándose en la mera conjetura de que una diferencia entre estaciones es un error identificable, al corregir esa diferencia puede estar agravando el problema en lugar de reducirlo. Imaginemos por ejemplo que cometen el error de clasificar como rurales estaciones que realmente no lo son y que están sometidas a mayor sesgo de urbanización que estaciones clasificadas como urbanas: al suponer que esas estaciones son las que dan la temperatura «correcta» lo que se está haciendo es extender su error a las estaciones urbanas, que eran menos erróneas. El error no se reduce, se aumenta.

Además, la progresiva urbanización puede hacer que cada vez haya menos estaciones realmente rurales, algo que NASA GISS «resuelve» incluyendo en tal caso tal cual los registros de estaciones urbanas, especialmente en las últimas décadas (ver discusión sobre la «regla de extensión» en este artículo).

Y, como ya hemos visto, un problema adicional es que los datos de los que parten en NASA GISS no son los datos crudos sino que vienen ya preprocesados por NOAA, por lo que ya no existen estaciones puramente rurales en los datos que se someten al procesado y la probabilidad de estar confundiendo churras con merinas y estar empeorando la exactitud de los datos se dispara.

In 2010, the NOAA National Climatic Data Center introduced version 3 of the Global Historical Climatology Network[20], which NASA GISS uses for their main dataset. […] Since the rural stations in the homogeneity-adjusted dataset partially contain urbanization bias from urban blending, NASA GISS’ critical assumption that their rural averages contains no urbanization bias breaks down for their new dataset.

En 2010, el Centro Nacional de Datos Climáticos de la NOAA presentó la versión 3 de la Red Global de Climatología Histórica [20], que la NASA GISS utiliza para su conjunto de datos principal. […] Dado que las estaciones rurales en el conjunto de datos ajustados por homegeneización contienen parcialmente sesgos de urbanización por mezclas urbanas, la suposición crítica de la NASA GISS de que sus promedios rurales no contienen sesgos de urbanización se viene abajo para su nuevo conjunto de datos.

Los datos medidos por satélite

De los datos que hemos visto se deduce que las gráficas de temperatura creadas a partir de datos de termómetro en superficie son poco fiables y que probablemente parte del calentamiento que muestran en el último siglo es ficticio. Ninguna de las reconstrucciones está corrigiendo el efecto de isla térmica urbana.

Desde 1979 se realizan por satélite medidas de la temperatura del planeta. Estas medidas tienen mayor cobertura que los datos medidos en superficie y se realizan con el mismo instrumento para toda la superficie, por lo que a priori parecen proporcionar la versión más fiable de la temperatura media del planeta. El problema es que actualmente sólo abarcan los últimos 40 años.

Como podemos ver en la gráfica (fuente), sí hay calentamiento desde 1979 (fecha de inicio de las medidas):
tlt_201911_bar

Pero nótese también que según los datos anteriores, en 1990 no suben de forma marcada las temperaturas, por lo que parece que se confirma que esa subida que vimos en la primera entrega (ver) es un artefacto creado por la eliminación de estaciones de medida. Nótese además que entre los años 1998 y 2016 no hay una clara subida de temperatura: es una tendencia iniciada tras el súper El Niño de 1997-98 y otra por el El Niño de 2015-16. Nótese (ver gráfica bajo estas líneas) cómo en ese periodo predominan las Niñas, a diferencia de las dos décadas anteriores:

Esa pausa (también llamada hiato) en el calentamiento ha sido objeto de acalorado debate entre los que dicen que existe y los que dicen que no existe (fuente). Porque su existencia es inconveniente:

“There is this mismatch between what the climate models are producing and what the observations are showing,” John Fyfe, Canadian climate modeler and lead author of the new paper, told Nature. “We can’t ignore it.” (fuente)

«Existe un desajuste entre lo que producen los modelos climáticos y lo que muestran las observaciones», dijo a Nature John Fyfe, modelador climático canadiense y autor principal del nuevo artículo. «No podemos ignorarlo».

Otra posible explicación de la pausa (u otro aspecto de la misma explicación) es que la nubosidad se redujo en la parte final del siglo XX, pero se mantuvo constante en los primeros años del siglo XXI (fuente).

NOTA: Como curiosidad, el ENSO (curva continua y azul) (fuente) guarda cierta relación con el registro de temperatura medida por satélite (barras azules y rojas):

Como vemos en la gráfica anterior, hay discrepancias notables en los años 1982-83 y 1991-92, con enfriamientos que no se corresponden con el ENSO. Quizá haya una explicación para esa discrepancia (fuente):

in this analysis, it has been shown that simply adjusting for ENSO impacts yields results that very strongly suggest that natural factors alone explain the positive trend slopes in officially reported temperature data over the last 50 years or so. (fuente)

Y puede ser que el sol sea la principal influencia en el ENSO (fuente). La predicción de algunos autores es que lo más probable es que en 2020 haya una Niña.

Leamon & McIntosh (2017) have predicted a Niña for 2020 (fuente)

Leer más:

Temperatura y CO2 (IV)

Hemos visto en anteriores entradas (ver,ver) cómo los alarmistas engañan a la gente con la gráfica CO2-temperatura sacada de los núcleos de hielo: hacen creer que el parecido (correlación visual) de ambas señales en el pasado es prueba de que el CO2 produce cambios en la temperatura, ocultando información clave en la inferencia de causalidad: en esas gráficas la temperatura cambia antes que el CO2. Este dato hace inverosímil que el CO2 sea la causa del cambio. Ese hecho es muy inconveniente para la charlatanería alarmista y lo ocultan o mienten sobre él.

Una estrategia que usan otros alarmistas para sortear este obstáculo en el camino de su fe es proponer que lo que en el pasado era causa ahora es efecto, y viceversa:

In the pre-industrial age, the CO2 response to temperature was that the temperature would go up and CO2 would go up. Or if the temperature went down, CO2 would go down. And the reason for that is when the temperature went up, the whole biosphere revved up and emitted CO2, and we had more CO2 in the atmosphere. So we understand that process.

In the post-industrial age, the opposite is true. Increasing CO2 in the atmosphere is leading to increased temperature. So two different things happened, one pre-industrial, where temperature was driving the CO2, and post-industrial, where CO2 was driving temperature. Which means a completely different physical-biological process is going on. And we don’t understand what the consequence of that change is. (fuente)

En la era preindustrial, la respuesta del CO2 a la temperatura era que si la temperatura subía el CO2 subía, pero si la temperatura bajaba, el CO2 bajaba. Y la razón de esto es cuando la temperatura subió, toda la biosfera se aceleró y emitió CO2, y teníamos más CO2 en la atmósfera. Entendemos ese proceso.

En la era postindustrial, lo contrario es cierto. El aumento de CO2 en la atmósfera conduce a un aumento de la temperatura. Entonces sucedieron dos cosas diferentes, una preindustrial, donde la temperatura estaba impulsando el CO2, y una post-industrial, donde el CO2 estaba impulsando la temperatura. Lo que significa que está sucediendo un proceso físico-biológico completamente diferente. Y no entendemos cuál es la consecuencia de ese cambio.

Causa y efecto intercambiaron sus papeles desde el mismo momento en que a la agenda política de Naciones Unidas le interesó que se produjera ese cambio. Como todos sabemos las leyes físicas por las que se rige el universo están al servicio del «progresismo» y del Sóviet Climático.

Por un lado, esta nueva hipótesis es un reconocimiento implícito de que quienes usan las gráficas CO2-temperatura para convencer a la gente de que el ser humano está cambiando el clima están usando una prueba falsa.

Por otro lado, una vez se reconoce que la temperatura era la causa de los cambios en el CO2 en el pasado, y no al contrario, suponer que al mismo tiempo un aumento en el CO2 produce un aumento en la temperatura significa que existe una relimentación positiva que descontrolaría las temperaturas llevándolas a valores extremos, más allá de los marcados por el cambio inicial en la temperatura. Ambos mecanismos no pueden coexistir (si son relevantes) en un planeta con clima estable, y nada en los indicadores de temperatura hace pensar que coexistieron en el pasado. Y, si reconocen que en el pasado el CO2 no tenía un efecto notable en la temperatura, ¿es eso compatible con la creencia de los alarmistas de que ese efecto es indiscutible en el presente? ¿Cómo puede ser? ¿Había unas leyes de la física en el periodo preindustrial y otras diferentes en el periodo industrial? ¿Qué ha cambiado en la Tierra para que causa y efecto intercambien sus papeles? No basta con que el que afirma tenga un titulito académico: ¿en qué se basa esta conjetura? ¿Qué pruebas tienen? ¿Por qué lo afirman de forma categórica? La carga de la prueba está en los que afirman (ver).

A mí no me basta con que «los que saben» hagan afirmaciones. Los malos científicos no distinguen una conjetura o un plausible mecanismo físico de una prueba científica ni de una teoría probada. Y lo que nos protege a la población de la mala ciencia es el debate entre científicos, cuanto más crudo mejor. El debate es algo que los alarmistas quieren evitar a toda costa (ver). Por razones obvias: su charlatanería no resiste el más mínimo escrutinio crítico.

NOTA: en este debate podemos encontrar el mismo argumento (por parte de un alarmista) de que ese «lag» (CO2 por detrás de la temperatura) sí existe. Entre los alarmistas tenemos negadores de las pruebas científicas y tenemos reinterpretadores creativos de las pruebas científicas. ¿Qué versión es la buena?

Leer más: