“Siempre existe el peligro de que la racionalidad individual conduzca a la estupidez colectiva”

El cambio climático —mutado ya a “emergencia climática” para infundir más miedo a la población— es un asunto 100% político: estamos hablando de las acciones de unos iluminados para imponer al mundo el socialismo global. No es de extrañar que los socialistas en general se traguen sin rechistar toda la historieta catastrofista: son socialistas apoyando el socialismo. Sin sorpresas.

A este respecto se citan las declaraciones de Otto Edenhofer, un miembro del IPCC, en 2010, que podemos encontrar fácilmente en twitter y que proceden de un artículo en alemán cuyo original ya no está disponible online (salvo en la copia archivada).

Entre otras cosas este miembro del IPCC lo que reconocía es que la política climática no tiene nada que ver con la protección del medio ambiente sino con la redistribución de la riqueza:

uno tiene que decir claramente: redistribuimos de facto la riqueza global a través de la política climática. […] Uno tiene que deshacerse de la ilusión de que la política climática internacional es política ambiental. Esto no tiene casi nada que ver con la política ambiental

Socialismo revestido de ecologismo: la famosa sandía: verde por fuera, roja por dentro. Venga, puños arriba:

Y sí,  podemos confirmar que las citas de Edenhofer que circulan por las redes sociales no son un fake: son reales.

De las cosas que dice me ha llamado la atención esto:

es bleibt immer fraglich, ob ein konkretes Ereignis wie eine Überschwemmung ein Klima-Phänomen ist. Aber es gibt immer die Gefahr, dass individuelle Rationalität zur kollektiven Dummheit führt.

siempre es cuestionable si un evento específico como una inundación es un fenómeno climático. Pero siempre existe el peligro de que la racionalidad individual conduzca a la estupidez colectiva.

Creo que es muy ilustrativo cómo identifica el pensamiento racional, i.e. cuestionar el mensaje catastrofista, con un error que no nos podemos permitir. El Sóviet Climático no permite que se cuestionen sus dogmas, porque saben que su visión es la única correcta. Si esto no es una secta, nada es una secta…

¿Dónde están las pruebas de que el ser humano está causando un calentamiento peligroso del planeta por las emisiones de CO2? No pidas pruebas. No cuestiones. Ten fe en los que saben (ver) y sus estadísticas falsas (ver), que están salvando el mundo.

Maurice is out there, trying to save the world. Hanne Strong

Maurice está por ahí afuera, tratando de salvar el mundo.

Y la gente cree que hay pruebas porque les han dicho que hay pruebas, aunque es evidente que nunca las han visto. Y como tenemos muchas luces, que haya un incendio, una inundación o una temperatura récord en el último siglo ya nos vale como prueba de que todo eso es causado por el CO2 y de que vamos hacia una extinción masiva, como afirman los niños profeta de esta secta.

The urge to save humanity is almost always only a false-face for the urge to rule it. Power is what all messiahs really seek: not the chance to serve. This is true even of the pious brethren who carry the gospel to foreign parts. H.L. Mencken

La necesidad de salvar a la humanidad es casi siempre una tapadera para el ansia de gobernarla. El poder es lo que realmente buscan todos los mesías: no la oportunidad de servir. Esto es cierto incluso para los hermanos piadosos que llevan el evangelio al extranjero.

El mago de Baca Grande

Otro personaje interesante de la secta climática es Maurice Strong (que falleció hace unos años), el que fuera subsecretario general de la ONU. De la entrevista titulada “The Wizard of Baca Grande“, publicada en 1990 en la revista West llama la atención la fantasía de Strong, que cuenta como la trama de una novela que estaba pensando escribir:

What if a small group of these world leaders were to conclude that the principal risk to the earth comes from the actions of the rich countries? And if the wor1d is to survive, those rich countries would have to sign an agreenent reducing their impact on the environment. Will they do it?  […]  The group’s conclusion is “no”.  The rich countries won’t do it. They won’t change. So, in order to save the planet the group decides; isn’t the only hope for the planet that the industrialized civillizations collapse. Isn’t it our responsibility to bring that about?

¿Qué pasaría si un pequeño grupo de estos líderes mundiales llegara a la conclusión de que el principal riesgo para la tierra proviene de las acciones de los países ricos? Y si el mundo quiere sobrevivir, esos países ricos tendrían que firmar un acuerdo para reducir su impacto en el medio ambiente. ¿Lo harán? […] La conclusión del grupo es “no”. Los países ricos no lo harán. No van a cambiar. Entonces, para salvar el planeta, el grupo decide: si la única esperanza para el planeta que las civilizaciones industrializadas se hundan. ¿No es nuestra responsabilidad lograr eso?

Los ciudadanos tenemos una responsabilidad individual y colectiva: plantar cara, en la medida de nuestras posibilidades, a esta secta peligrosa que pretende llevarse por delante el progreso económico del mundo occidental. No hay excusa, porque no ocultan cuáles son sus verdaderos propósitos.

NOTA: no alargo más la entrada, pero la historia de Maurice Strong en Baca Grande es como para echarse las manos a la cabeza viendo en manos de qué tipo de iluminados estamos. Sólo pongo una frase para picar la curiosidad: “Todo empezó en 1978 cuando un hombre misterioso visitó a Hanne comunicándole una profecía sobre la llegada del apocalipsis“. 

NOTA: Maurice Strong huyó a China, pasando allí los últimos años de su vida, tras haber sido pillado con las manos en la masa: extendió un cheque a su nombre por valor de casi un millón de dólares (ver). Seguro que pensó que aún era poco para un salvador de mundos.

Leer más:

 

Temperatura y CO2 (VI)

¿Puede el efecto suceder antes que la causa?

Un sistema real no puede reaccionar a sucesos futuros. El efecto no puede producirse ante de que suceda su causa. Si el efecto se produce antes que la causa, la causa no es la que estamos considerando.

He resaltado en entradas anteriores que los alarmistas tienen un problemón con los indicadores de temperatura y CO2 sacados de núcleos de hielo, pues en esos datos los cambios en la reconstrucción de temperatura se producen antes que en la reconstrucción de CO2. Hemos visto que manejan desde la ocultación del dato (ver,ver) hasta varios argumentos ad hoc (ver,ver) para tratar de minimizar el daño que estas pruebas científicas suponen a su ideología.

Vamos a ver resultados de simulaciones en las que se analiza si con un modelo sencillo de excitación una correlación puede dictaminar que el efecto sucede antes que la causa.

Lead-lag relationships between global mean temperature and the atmospheric CO2 content in dependence of the type and time scale of the forcing

En este artículo se simulan dos posibles causas de un aumento en la temperatura: cambios en la irradiación solar y cambios en las emisiones de CO2. Nótese que ni la temperatura ni la concentración de CO2 son consideradas las causas últimas de los cambios: ambas son efectos de la causa última.

Y su conclusión es que en el segundo caso, la temperatura siempre cambia después que el CO2, mientras que en el primer caso, quién va por delante depende de si los cambios en las emisiones de CO2 son rápidos o lentos: en cambios lentos (emisiones en forma de sinusoide de periodo cientos de años) el CO2 cambia primero.

In additional idealized numerical experiments, driven by periodic external emissions of carbon dioxide into the atmosphere, T always lags behind q [atmospheric CO2 content] as expected. In contrast, if the model is driven by the periodic non-greenhouse radiative forcing, T leads q for the external forcing time scale ≤4 ×102 yr, while q leads T at longer scales.

O, en otras palabras, bajo la hipótesis de que la causa son las emisiones de CO2 no se debería observar que la temperatura cambie primero. Un resultado inconveniente para el alarmismo, sin duda.

Dicho lo cual, yo haría los siguientes comentarios:

  1. Sólo han examinado excitación sinusoidal. Habría que ver con formas de onda con mayor contenido frecuencial y más parecidas a los indicadores históricos (e.g. tren de pulsos) cuál es el resultado.
  2. Determinan qué curva va por delante de qué curva de forma automatizada, calculando qué desplazamiento de curvas da la correlación máxima.
  3. No garantizan que en sus simulaciones las curvas de temperatura y CO2 sean prácticamente idénticas (ni, por supuesto, idénticas a curvas reales), como se observa en los núcleos de hielo.

Time lag between changes in global temperature and atmospheric CO2 content under anthropogenic emissions of CO2 and CH4 into the atmosphere

En este artículo los mismos autores (con un par de incorporaciones) lo que hacen es cambiar la causa: dan por supuesto que al mismo tiempo que cambian las emisiones de CO2 también cambian las emisiones de CH4 (metano). En su modelo la concentración de metano sufre un transitorio rápido que combinado con la variación más lenta en la concentración de CO2 produce cambios en la temperatura que en algunos casos una correlación puede considerar anteriores a los cambios en la concentración de CO2.

O, en otras palabras, en este artículo se da por supuesto que hay dos causas y se llega a la conclusión de que uno de los efectos (i.e. cambio en la temperatura) en algunos casos puede ser o parecer anterior a otro factor que tiene un efecto más lento (i.e. el cambio en la concentración de CO2). Esta hipótesis aplicada a los indicadores de temperatura y CO2 equivaldría a suponer la existencia de un tercer factor/causa de efecto rápido que es el que realmente provoca los cambios de tendencia en la temperatura (y que tendría que variar siempre con antelación al CO2 para poder explicar los cambios de temperatura reales en los núcleos de hielo). Es decir, de forma artificial se simula una causa diferente del CO2 que es algo así como esa misma hipotética causa adelantada y se hipotetiza que en tal caso la temperatura podría cambiar antes que el CO2, pero obviamente no cambiaría antes que la verdadera causa, que en este supuesto inventado es el CH4.

Al igual que en el artículo anterior, la excitación es sinusoidal (con ambas causas en fase).

En definitiva, nada nuevo bajo el sol: está claro que si dos variables están correladas (con un retardo de cientos de años, como ya sabemos), una posibilidad es que ambas respondan a cambios en una causa común. En este artículo se examina la posibilidad de que esa causa común, la industrialización, pueda hacer que la temperatura cambie antes que el CO2 por acción de dos factores con distinto tiempo de reacción en la cadena de causalidad: emisiones de CH4 y emisiones de CO2. Es decir, para que el CO2 pueda ser considerado culpable del crimen necesita obligatoriamente contar con un cómplice. Todo un mazazo para el alarmismo.

NOTA: no pasa nada por lanzar hipótesis, y de hecho ya tenemos varias sobre por qué la temperatura cambia primero y el CO2 cambia después. Lo que es anticientífico es pretender que una hipótesis es una teoría indiscutible con el argumento de que quien la propone tiene autoridad en la materia o porque se ha publicado en una revista prestigiosa. 

NOTA: es curioso cómo en el segundo de los artículos en la introducción hablan de los núcleos de hielo y de cómo la temperatura cambia antes que el CO2, pero en el artículo usan un modelo basado en el “desarrollo económico” y emisiones antropogénicas para así meter el CH4 en sus simulaciones.

Leer más:

“An inconsistent truth”

¿Cuál es la causa? ¿Es natural o es causado por el ser humano?

Si es natural, no puedes hacer nada al respecto. Y el resto de cuestiones ya no importan.

Si es causado por el ser humano, aún tienes que demostrar que una temperatura más alta es mala. Y eso es difícil, porque es buena.

Y también tienes que demostrar que más CO2 es malo. Y eso es muy dificil porque es bueno.

Fred Singer

Dejad a nuestros hijos en paz. Estáis abusando de menores de edad (II)

El reto más importante al que se enfrenta la Humanidad es la tarea de distinguir la realidad de la fantasía y la verdad de la propaganda. De modo notorio en nuestra era de la información, es extraordinariamente urgente y extraordinariamente importante.

Michael Crichton

En la foto tenemos una captura de uno de los libros de texto de mi hija pequeña (13 años).

Supongo que todos identificamos en el acto la gráfica de palo de hockey de Mann et al.. Bueno, es más que eso: la que vemos es la falsa gráfica del palo de hockey falsificada, pues en esta versión se hace un injerto y se juntan en una misma curva los datos procedentes de los árboles y los datos de termómetro (ver,ver,ver). Y ni siquiera se advierte de ello al lector, claro.

Una profesora de mi hija ha comentado en clase lo increíble que le parece que haya gente que no crea que el ser humano está creando un “cambio climático”. Un niño le ha preguntado qué pruebas tiene de que es así y la profesora —tras unos segundos de aparente desorientación— le ha contestado que si podía él demostrar que no es así. La profesora ha llamado “inculto” y “dictador” al niño. Cuando mi hija me lo ha contado le he explicado primero qué es una falacia y a continuación le he explicado la falacia ad ignorantiam (o de inversión de la carga de la prueba) (ver).

¿De verdad los que no somos creyentes tenemos que aguantar que esta pseudociencia se explique en los colegios? Como ya comenté, me parece un abuso de la poca capacidad de los niños para defenderse de la charlatanería (ver).

Creo que sería mucho más productivo que explicasen en clase:

  • Por qué en el libro de texto se habla de un incremento de eventos climáticos extremos, si en realidad eso no se ha producido.
  • Qué es la falsación de una hipótesis y qué se deduce de la ausencia de un hot spot a mitad de troposfera, como la hipótesis del CO2 predice.
  • En qué consiste el método científico y qué papel juega el “consenso científico” en el avance de la ciencia.
  • Cómo es posible que una gráfica basura como la del palo de hockey sea publicada en un libro de texto escolar. Pueden comentar, por ejemplo, cómo los estadísticos de verificación calculados no fueron publicados, ocultando que la gráfica no tenía validez científica. O pueden comentar en clase el uso ad hoc de los componentes principales descentrados para fabricar el palo de hockey. O pueden hablar de cómo el algoritmo genera la subida final de la reconstrucción y que ésta no viene de los datos sino del algoritmo. O pueden hablar del papel que juegan los pinos longevos parcialmente descortezados en esa gráfica. Pueden discutir qué es el cherry-picking.
  • Qué tipo de organismo es el IPCC, en el que los comisarios políticos eliminan las conclusiones de los científicos que no van en la línea deseada por el IPCC.
  • Cómo el algoritmo empleado por Mann et al. genera palos de hockey a partir de ruido rojo o de cotizaciones de bolsa escogidas al azar.
  • Por qué no se pueden juntar en una misma curva datos de procedencias dispares.
  • Cómo funcionan la falacia de autoridad, la falacia ad populum, la falacia ad ignorantiam, la falacia del pack y la falacia de por si acaso.
  • Qué es el holocausto y por qué usar “negacionista” con los críticos es un insulto a las víctimas de esa atrocidad.
  • Por qué se usan pruebas falsas para engañar a la gente. Pueden hablar de los núcleos de hielo de Vostok y de cómo se da a entender una relación causa-efecto que es imposible dado el retardo temporal de la curva de CO2 respecto de la de temperatura. Pueden hablar de las razones para ocultar ese dato cuando se presenta la gráfica.
  • Qué es de verdad un científico. Pueden usar como base de discusión los e-mails del ClimateGate, en los que se ve a los implicados conspirar para impedir la publicación de artículos contrarios a sus intereses, hablan de presionar a las revistas y sus editores, se constata cómo se revisan los artículos unos a otros o comentan cómo alterar los resultados de sus investigaciones para hacerlos más coherentes con su ideología. Pueden mencionar el deseo expresado por alguno de esos científicos de encontrarse con sus críticos en un callejón oscuro.
  • Qué objetividad cabe esperar de un científico. Les puede mostrar una foto de James Hansen, el que fuera director de la NASA, siendo detenido por la policía en actos de protesta “ecologistas”. No es difícil de encontrar la foto, pues Hansen debió de pensar que salía favorecido y se la hizo en varias ocasiones.
  • Qué honestidad cabe esperar de un científico. Pueden hablar del caso de Peter Gleick y cómo usurpó la identidad de otra persona para robar documentos confidenciales. Pueden hablar también de cuál es la probabilidad de que no fuera también el autor de un documento falso que se difundió como si fuera uno de los documentos robados (especialmente a la vista del análisis de peritos independientes).
  • Qué es el efecto de isla térmica urbana, cómo contamina los datos de termómetro y cómo el procesado de los datos que se hace no sólo no elimina este efecto sino que puede estar sesgando los datos aún más.
  • Cómo se crean falsas estadísticas para hacer creer a la gente que los científicos están todos de acuerdo en que los cambios de temperatura del último siglo los ha causado el ser humano.
  • Qué sucede a la gente que expresa públicamente sus dudas o críticas sobre los mensajes alarmistas, como por ejemplo Peter Ridd, Susan Crockford o Judith Curry.

Sentar cátedra desde la ignorancia es muy sencillo y muy rentable: sin saber de lo que hablas te conviertes en defensora de la ciencia y el azote de los incultos. ¡Cheap virtue para todos, invita la casa! Y si te llevan la contraria sólo tienes que llamar ignorante a tu interlocutor, porque como vas a favor de corriente tú no tienes que demostrar nada.

Pensar por uno mismo y enfrentarse a la manada es más complicado y más doloroso que ser un borrego. Y entiendo que una profesora no quiera jugarse su puesto de trabajo teniendo personalidad y espíritu crítico. Creo que ésa sería una enseñanza importante para los niños, explicarles que no tiene libertad para opinar en contra del cambio climático antropogénico por miedo a represalias. Y les puede contar que los científicos están sometidos a la misma presión.

la mano que no puedas morder no la has de lamer

NOTA: quien crea que los niños no deben saber que los científicos pueden ser incompetentes y que pueden mentir, robar y falsificar datos, se está equivocando, porque los niños deben aprender a distinguir los hechos de la propaganda, la ciencia de la religión. 

Material para las discusiones:

 

Temperatura y CO2 (V)

En las entradas anteriores de esta serie hemos visto que en los indicadores de temperatura y CO2 obtenidos a partir de núcleos de hielo, la temperatura cambia antes que el CO2, lo que hace inverosímil que el CO2 sea causa de los cambios. Y es que el efecto no puede suceder antes que la causa.

Hemos visto que éste es un hecho inconveniente para los alarmistas, que lo ocultan, engañando así a quienes les escuchan (ver,ver). También hemos visto que hay quienes incluso niegan las pruebas científicas porque no encajan en su ideología (ver):

el CO2 sube y después la temperatura sube.

Es absolutamente falso: en general (ver) y también en la gráfica que tenía delante este señor. Pero reconocer este hecho es inconveniente.

Como vimos hace unos días, otros alarmistas dicen que en esos datos la temperatura SÍ es la que causa los cambios en el CO2, y no al contrario (ver). Pero defienden la hipótesis de que causa y efecto han intercambiado sus papeles en la era industrial. Sin duda es una hipótesis ad hoc para salvaguardar el alarmismo.

Como vamos a ver en esta entrada, estamos en la era de la propaganda: no importa tanto qué argumentos tienes sino crear la apariencia de que tienes argumentos. Por ejemplo, sobre el argumento basado en datos científicos de que la temperatura históricamente ha cambiado antes que el CO2 un señor dice que ése es un “argumento ridículo” que ya ha sido explicado “a nivel de parvulario”.

¿Que argumento aporta? Ninguno. Sólo hay cáscara. Es todo apariencia. Ese argumento que dice “ridículo” es el mismo que Peter Hildebrand, director de la Earth Science Division del Goddard Space Flight Center (NASA) afirma que es correcto (ver). A lo mejor no es tan ridículo. Pero, como digo, para la propaganda no importa la solidez argumental sino únicamente la apariencia. Lo importante es que parezca que tienes una explicación: te expresas de forma prepotente, llamas “cansinos” a tus interlocutores y enlazas a un vídeo en el que supuestamente se desmonta el argumento de tu oponente. No aportas nada, has aparentado y ya has cumplido con tu misión propagandística.

Antes de comentar brevemente el contenido del vídeo, aclaro que de cualquiera que habla como si fuera un portavoz de la ciencia sólo cabe esperar charlatanería. Quien no deja claro qué es una hipótesis y qué es un hecho probado está engañando a su audiencia. La arrogancia o falta de humildad no son signos de capacidad ni de competencia profesional, sino de su carencia.

En resumen, la señora del vídeo dice (minuto 5):

the explanation from science is that changes in the Earth’s orbit triggered warming that started the feedback loop that increased both CO2 and warming.

la explicación de la ciencia es que los cambios en la órbita de la Tierra provocaron un calentamiento que comenzó el ciclo de retroalimentación que aumentó tanto el CO2 como el calentamiento.

¿Explicación de la ciencia? ¡Cuánta arrogancia! Es la explicación que ella cree razonable o conveniente, porque la ciencia no tiene boca ni opiniones ni lanza conjeturas. Tampoco tiene portavoces oficiales.

En cualquier caso, la causa que esta señora señala (y no la ciencia, como ella pretende) es que cambios en la órbita de la Tierra fueron la causa real del aumento de temperatura, no el CO2. De forma gráfica, lo que dice es esto:

Y, según ella, el aumento de la temperatura hizo que se liberara CO2 de los océanos, lo que a su vez causaría un mayor aumento de la temperatura y se entraría en una realimentación positiva que dispararía la temperatura. La señora lo cuenta como si fueran hechos contrastados (“la explicación de la ciencia”), pero sólo es una hipótesis. El efecto del CO2 en esa hipotética realimentación no ha sido cuantificado: ¿cuál habría sido la variación de la temperatura si los niveles de CO2 no hubiesen variado? Ni lo sabe ella ni lo sabe nadie, ni posiblemente se puede saber con certeza. Por tanto no sabe cómo de importante fue el CO2 en ese proceso. Su hipótesis es que fue importante. Es lo que ella decide creer, pero no aporta pruebas. La ciencia no se ha pronunciado: es una señora la que habla. Y a lo mejor sus creencias son incorrectas.

En cualquier caso fijémonos en que los alarmistas se ven obligados a aceptar “variación en la órbita de la Tierra” como la causa real de los cambios de temperatura. Y esto lo vemos en un vídeo difundido por los propios alarmistas. Pero en la actualidad niegan que las variaciones de temperatura puedan ser causadas por otra cosa que no sean las emisiones de CO2 (ver,ver). Si tú crees posible la misma hipótesis que ellos defienden en este vídeo te insultan. Son las cosas de la fe.

NOTA: no pasa nada por enlazar a un vídeo o a un blog. Lo importante es si los argumentos empleados se sostienen o no. En el vídeo enlazado sólo se nos presenta una hipótesis y no hay ninguna razón para creer que la opinión o creencia de esa señora es un hecho irrefutable. 

Conclusión

Como conclusión, ya tenemos tres versiones alarmistas diferentes sobre por qué la temperatura cambia primero y el CO2 cambia después :

  1. La afirmación es falsa: el CO2 cambia primero y luego cambia la temperatura.
  2. Primero cambia la temperatura y luego el CO2, siendo la temperatura la causa y el CO2 el efecto, pero en el siglo XX causa y efecto han intercambiado sus papeles.
  3. La temperatura cambia primero y lo hace por causas naturales (un cambio en la órbita de la Tierra). El CO2 amplifica el efecto de forma relevante.

Y, curiosamente, todos estos alarmistas transmiten sus opiniones inconsistentes entre ellas como si fueran hechos contrastados (“the explanation from science”) y no meras hipótesis. Pocas cosas son menos científicas que asumir que una conjetura es un hecho probado. Pero reconocer que no se saben las cosas con certeza no infunde miedo ni crea alarma.

NOTA: la gente que cree que en esta gráfica el CO2 cambia primero no piensa en una realimentación positiva entre temperatura y CO2:

Y sin embargo esa realimentación sí aparece en su discurso cuando se enteran de que en esos datos es la temperatura la que cambia primero. 

Leer más:

Temperatura y CO2 (IV)

Hemos visto en anteriores entradas (ver,ver) cómo los alarmistas engañan a la gente con la gráfica CO2-temperatura sacada de los núcleos de hielo: hacen creer que el parecido (correlación visual) de ambas señales en el pasado es prueba de que el CO2 produce cambios en la temperatura, ocultando información clave en la inferencia de causalidad: en esas gráficas la temperatura cambia antes que el CO2. Este dato hace inverosímil que el CO2 sea la causa del cambio. Ese hecho es muy inconveniente para la charlatanería alarmista y lo ocultan o mienten sobre él.

Una estrategia que usan otros alarmistas para sortear este obstáculo en el camino de su fe es proponer que lo que en el pasado era causa ahora es efecto, y viceversa:

In the pre-industrial age, the CO2 response to temperature was that the temperature would go up and CO2 would go up. Or if the temperature went down, CO2 would go down. And the reason for that is when the temperature went up, the whole biosphere revved up and emitted CO2, and we had more CO2 in the atmosphere. So we understand that process.

In the post-industrial age, the opposite is true. Increasing CO2 in the atmosphere is leading to increased temperature. So two different things happened, one pre-industrial, where temperature was driving the CO2, and post-industrial, where CO2 was driving temperature. Which means a completely different physical-biological process is going on. And we don’t understand what the consequence of that change is. (fuente)

En la era preindustrial, la respuesta del CO2 a la temperatura era que si la temperatura subía el CO2 subía, pero si la temperatura bajaba, el CO2 bajaba. Y la razón de esto es cuando la temperatura subió, toda la biosfera se aceleró y emitió CO2, y teníamos más CO2 en la atmósfera. Entendemos ese proceso.

En la era postindustrial, lo contrario es cierto. El aumento de CO2 en la atmósfera conduce a un aumento de la temperatura. Entonces sucedieron dos cosas diferentes, una preindustrial, donde la temperatura estaba impulsando el CO2, y una post-industrial, donde el CO2 estaba impulsando la temperatura. Lo que significa que está sucediendo un proceso físico-biológico completamente diferente. Y no entendemos cuál es la consecuencia de ese cambio.

Causa y efecto intercambiaron sus papeles desde el mismo momento en que a la agenda política de Naciones Unidas le interesó que se produjera ese cambio. Como todos sabemos las leyes físicas por las que se rige el universo están al servicio del “progresismo” y del Sóviet Climático.

Por un lado, esta nueva hipótesis es un reconocimiento implícito de que quienes usan las gráficas CO2-temperatura para convencer a la gente de que el ser humano está cambiando el clima están usando una prueba falsa.

Por otro lado, una vez se reconoce que la temperatura era la causa de los cambios en el CO2 en el pasado, y no al contrario, suponer que al mismo tiempo un aumento en el CO2 produce un aumento en la temperatura significa que existe una relimentación positiva que descontrolaría las temperaturas llevándolas a valores extremos, más allá de los marcados por el cambio inicial en la temperatura. Ambos mecanismos no pueden coexistir (si son relevantes) en un planeta con clima estable, y nada en los indicadores de temperatura hace pensar que coexistieron en el pasado. Y, si reconocen que en el pasado el CO2 no tenía un efecto notable en la temperatura, ¿es eso compatible con la creencia de los alarmistas de que ese efecto es indiscutible en el presente? ¿Cómo puede ser? ¿Había unas leyes de la física en el periodo preindustrial y otras diferentes en el periodo industrial? ¿Qué ha cambiado en la Tierra para que causa y efecto intercambien sus papeles? No basta con que el que afirma tenga un titulito académico: ¿en qué se basa esta conjetura? ¿Qué pruebas tienen? ¿Por qué lo afirman de forma categórica? La carga de la prueba está en los que afirman (ver).

A mí no me basta con que “los que saben” hagan afirmaciones. Los malos científicos no distinguen una conjetura o un plausible mecanismo físico de una prueba científica ni de una teoría probada. Y lo que nos protege a la población de la mala ciencia es el debate entre científicos, cuanto más crudo mejor. El debate es algo que los alarmistas quieren evitar a toda costa (ver). Por razones obvias: su charlatanería no resiste el más mínimo escrutinio crítico.

NOTA: en este debate podemos encontrar el mismo argumento (por parte de un alarmista) de que ese “lag” (CO2 por detrás de la temperatura) sí existe. Entre los alarmistas tenemos negadores de las pruebas científicas y tenemos reinterpretadores creativos de las pruebas científicas. ¿Qué versión es la buena?

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