“El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo” (3/3)

Los alarmistas dicen que el IPCC es un órgano científico que se comporta con gran rigor. En realidad es un órgano político que no busca tener la más mínima objetividad. Cualquiera puede decir lo que yo acabo de decir, pero Donna Laframboise no sólo lo dice: lo refrenda con datos y argumentos. Leed el libro.

He dejado para esta tercera parte un par de casos escandalosos que demuestran la basura que son las revisiones del IPCC. No digo que esas revisiones sean una chapuza, porque chapuza es algo que sale mal cuando tienes intención de hacerlo bien. En el IPCC no hay ninguna intención de generar informes objetivos: el IPCC tiene una misión, que es hacer avanzar la agenda de la UFNCCC (Capítulo 20). La ONU no sirve a la humanidad: es una burocracia codiciosa que sirve a sus propios intereses.

El palo de hockey (Capítulo 32)

No me voy a extender explicando por qué la gráfica del palo de hockey es ciencia basura, porque las primeras entradas del blog (ver) están dedicadas en exclusiva a explicar por qué esta gráfica no tiene ninguna validez científica. Y, sin embargo, en el IPCC son tan “científicos” que esta basura fue incluida varias veces en el IPCC-AR3 de 2001.

Publicar el palo de hockey es incompatible con la propaganda que hace el IPCC de sí mismo. Y lo mismo se puede decir de Nature, la revista en la que se publicó esta gráfica y que se negó a publicar la crítica de McIntyre.

In 2003, after Mann et al had refused to provide to us either the test scores, residual series or even the results of the individual steps for independent statistical verification, we filed a Materials Complaint with Nature requesting this data. Nature refused to intervene, saying that disclosure was up to the original authors. Perhaps this experience will encourage Nature to re-consider such policies. (fuente)

En 2003, después de que Mann et al. se habían negado a proporcionarnos los resultados de las pruebas, las series residuales o incluso los resultados de los pasos individuales para la verificación estadística independiente, presentamos una queja de material a Nature solicitando estos datos. Nature se negó a intervenir, diciendo que la divulgación dependía de los autores originales. Quizás esta experiencia aliente a la Nature a reconsiderar tales políticas.

¿Prestigio?

El Informe Stern (Capítulo 14).

El Informe Stern (The Stern Review) es un informe de 700 páginas que fue publicado a finales de Octubre de 2006. NO es una publicación revisada por pares (Capítulo 15).

Supuestamente, en el informe del IPCC del año 2007 sólo podían incluirse publicaciones científicas que hubiesen sido publicadas con anterioridad a Enero de 2006. Ésa era la normativa…

¿Podía el Informe Stern ser citado en el Informe del IPCC de 2007?

Venga, otro dato: la revisión-farsa que se hace en el IPCC finalizó en Septiembre de 2006, es decir un mes antes de que se publicara el Informe Stern. Es decir, si ese informe se usaba en el IPCC-AR3 de 2007, sería incluido sin haber pasado ningún tipo de revisión y violando clamorosamente los plazos establecidos por el propio IPCC para determinar si un artículo era citable en sus informes.

Reviewers examining the motions of the Climate Bible that cite the Stern Review were required to submit their comments by certain deadlines. In one case the deadline was July 21st, 2006. In the other it was September 15th. This means the IPCC’s expert reviewers had an gone home before the Stern Review was released at the end of October 2006.

Los revisores que examinaron las mociones de la Biblia Climática que citan el Informe Stern tuvieron que enviar sus comentarios dentro de ciertos plazos. En un caso, la fecha límite era el 21 de julio de 2006. En el otro, el 15 de septiembre. Esto significa que los revisores expertos del IPCC se habían ido a casa antes de que se publicara el Informe Stern a finales de octubre de 2006.

Ni podía pasar la farsa-revisión ni entraba en los plazos: no podía ser citado.

El Informe Stern fue citado un total de 26 veces en 12 capítulos diferentes del Informe del IPCC:

When asked whether the Climate Bible had relied on the Stern Review, Pachauri said that although his organization was aware of it, the IPCC’s ability to make use of this document was limited because it wasn’t peer-reviewed. Imagine my surprise therefore when, during the Citizen Audit, I discovered that the IPCC had, in fact, cited the Stern Review all over the place. Not once or twice. And not in a chapter or two. We’re talking at least 26 times across 12 chapters.

Cuando se le preguntó si la Biblia Climática se había basado en el Informe Stern, Pachauri dijo que, aunque su organización lo conocía, la capacidad del IPCC para hacer uso de este documento era limitada porque no había revisado por pares. Imagine mi sorpresa, por lo tanto, cuando, durante la Auditoría Ciudadana, descubrí que el IPCC, de hecho, había citado el Informe Stern por todas partes. No una o dos veces. Y no en un capítulo o dos. Estamos hablando de al menos 26 veces en 12 capítulos.

Las normas cuyo cumplimiento no se vigila son sólo propaganda que hace de tapadera para la misión.

Los glaciares del Himalaya (Capítulo 33)

On January 17 the Times of London ran a story under the headline World misled over Himalayan meltdown. It said the 2007 Bible had claimed that Himalayan glaciers could vanish by 2035 as a result of climate change. The IPCC had cited a single source of evidence for this prediction – a document prepared by the World Wildlife Fund. In turn, the  WWF had cited a magazine – the New Scientist. The magazine, for its part, said its information came from an interview with a single glacier expert, Syed lqbal Hasnain.

According to the Times, Hasnain was “a little-known Indian scientist” who had since admitted he’d pulled the number out of the air.

El 17 de enero, el Times de Londres publicó una historia bajo el titular El Mundo Engañado acerca del Colapso del Himalaya. Decía que la Biblia de 2007 había afirmado que los glaciares del Himalaya podrían desaparecer antes de 2035 como resultado del cambio climático. El IPCC había citado una única fuente de evidencia para esta predicción: un documento preparado por el Fondo Mundial para la Naturaleza [WWF]. A su vez, WWF había citado una revista: el New Scientist. La revista, por su parte, dijo que su información provino de una entrevista con un solo experto en glaciares, Syed lqbal Hasnain.

Según el Times, Hasnain era “un científico indio poco conocido” que desde entonces había admitido que se había inventado el dato.

Éste es el rigor con el que se generan los informes del IPCC. Este escandaloso asunto provocó que el InterAcademy Council creara un comité que investigara al IPCC. Los resultados están comentados en el libro.

Comments appearing in an activist publication were assumed to be correct. That’s all these IPCC authors required.

The Times coverage was only the beginning. Although media interest in North America was grudging, in the UK and India this was a big story. As a direct result, the InterAcademy Council (IAC) established the committee that subsequently sponsored the online guestionaire discussed throughout this book.

Se asumió que los comentarios que aparecían en una publicación activista eran correctos. Eso es todo lo que requieren estos autores del IPCC.

La cobertura del Times fue solo el comienzo. Aunque el interés de los medios en América del Norte era renqueante, en el Reino Unido y la India ésta fue una gran historia. Como resultado directo, el InterAcademy Council (IAC) estableció un comité que posteriormente promovió el cuestionario online comentado a lo largo de este libro.

Una de las sugerencias del comité fue que el IPCC incorporara voces independientes en sus órganos. El IPCC ignoró la sugerencia (Capítulo 34).

While the IAC report said it should contain three independent voices, including people from outside the climate community, the IPCC thumbed its nose at that advice. In lieu of independent individuals the IPCC instead gave four of its fulltime staff members seats at the table.

Si bien el informe del IAC dijo que debería contener tres voces independientes, incluidas personas de fuera de la comunidad climática, el IPCC rechazó ese consejo. En lugar de individuos independientes, el IPCC otorgó sitio en la mesa a cuatro de sus miembros a tiempo completo.

¿Participación de voces externas e independientes? El adolescente no quiere mecanismos de control reales. Quiere seguir haciendo lo que le da la gana y que le digan que su comportamiento es ejemplar.

Los ejemplos que he puesto no son casos puntuales ni ovejas negras. Nada en el IPCC se hace persiguiendo transparencia y rigor. Tienen una misión y quieren aparentar que esa misión tiene respaldo científico. El IPCC es propaganda de activistas.

A la vista de cómo funciona el IPCC, pretender que este organismo es “científico” es engañar a la gente. Que participen científicos no hace a un organismo “científico”. Es como si los informes creados por Greenpeace fueran publicitados como “científicos” porque contienen citas a artículos científicos o porque los escriben científicos. Esa publicidad sería engañosa, del mismo modo que es engañoso pretender que el IPCC es otra cosa que un órgano político claramente sesgado.

Leer más:

“El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo” (2/3)

Finally, for the icing on this sad little cake, the IPCC continues to use these expert reviewers as cover. Again and again, it points to its army of expert reviewers as evidence of how rigorous and trustworthy it is.

Finalmente, como guinda de este pequeño y triste pastel, el IPCC continúa utilizando a estos revisores expertos como tapadera. Una y otra vez, señala a su ejército de revisores expertos como prueba de cuán riguroso y confiable es.

La farsa del proceso de revisión del IPCC

Olvidemos por un momento el IPCC. ¿Cómo funciona la revisión por pares (peer review) de las revistas científicas? Salvo confusión por mi parte o casos excepcionales, funciona así: los autores envían un artículo a una revista. El editor asignado a ese envío busca revisores relacionados con el tema, que leen el artículo y envían sus comentarios al editor. El editor recibe los comentarios y directamente puede rechazar la publicación sin posibilidad de recurso si los considera demasiado negativos. En caso contrario, se inicia un proceso en el que se pide a los autores del artículo que respondan y/o cambien el artículo de acuerdo con los comentarios de los revisores. Si este proceso satisface a los revisores y al editor, el artículo será publicado. Si no es así, será rechazado. Nótese que la mayoría de las revistas no pagan nada a los revisores.

Nótese que en el peer review de las revistas los autores no tienen ningún poder de decisión sobre si el artículo se publica o no. Es el editor asignado por la revista, que de facto casi siempre delega en el criterio mayoritario de los revisores, el que decide. El poder lo tienen por completo el editor y los revisores.

Ahora volvamos al IPCC. En el IPCC el proceso de revisión funciona exactamente al revés que en el peer review: los autores dejan que los revisores hagan sugerencias, pero el capítulo se va a publicar siempre, digan lo que digan los revisores, y tendrá el contenido que decidan los autores en exclusiva. Es decir, en esta farsa no existe un escrutinio real ni existe un mínimo control de calidad. En el IPCC todo el poder está en manos de los autores, ningún poder está en manos de los revisores. Los revisores sólo están ahí para que el IPCC pueda decir que los capítulos han sido revisados de forma rigurosa por miles de científicos. La falsa revisión que se hace en el IPCC es un acto de propaganda. Insisto: este proceso nada tiene que ver con un peer review: es todo lo contrario a lo que se hace en las revisiones en revistas científicas. Es sólo un escaparate, crear una apariencia de rigor y de validez “científica” que en realidad es puro humo.

Mis negritas:

But the fact that these authors are at perfect liberty to ignore perspectives that differ from their own means the entire purpose of this exercise (to spot errors and avoid groupthink) is fatally undermined. In reality, a lot of people’s time is being wasted so the IPCC can appear to be rigorous and inclusive. D. Laframboise

Pero el hecho de que estos autores estén en perfecta libertad para ignorar las perspectivas que difieren de las suyas significa que el objetivo completo de este ejercicio (detectar errores y evitar el pensamiento grupal) se ve fatalmente socavado. En realidad, se está desperdiciando el tiempo de mucha gente con el fin de que el IPCC pueda aparentar ser riguroso e inclusivo.

“Se está desperdiciando el tiempo de mucha gente con el fin de que el IPCC pueda aparentar ser riguroso e inclusivo”. Es una farsa en la que el IPCC busca crear una apariencia.

De hecho, si recordamos, ya habíamos visto en el blog (ver,ver) cómo funciona el proceso de revisión en el IPCC: McIntyre actuando como revisor pidió que no se manipulara una gráfica (la manipulación eliminaba una parte inconveniente para el IPCC).

As a reviewer of the Second Order Draft, I asked the IPCC in the strongest possible terms to show the decline reported at CA here. […] They refused. Stephen McIntyre

Como revisor del Segundo Borrador, le pedí al IPCC en los términos más enérgicos posibles que mostrara la bajada reportada en CA [ClimateAudit] aquí. […] Ellos se negaron a hacerlo.

Una persona honesta nunca hubiera manipulado una gráfica inconveniente para su ideología. Pero lo relevante es que en un proceso peer review real el revisor habría tenido todo el poder, en ningún caso los autores. En el peer review real el autor no tiene derecho de pernada. En el IPCC el proceso funciona al revés: el proceso del IPCC es análogo a un juicio en el que el acusado es el que decide el veredicto. Pero eso, sí, el acusado escucha la opinión del juez antes de declararse inocente de todos los cargos.

Vimos en el blog otro caso que demuestra cómo se comporta este adolescente consentido cuando los documentos que generan los científicos no apoyan su misión (ver,ver):

this report is not what it appears to be–it is not the version that was approved by the contributing scientists listed on the title page. In my more than 60 years as a member of the American scientific community, including service as president of both the National Academy of Sciences and the American Physical Society, I have never witnessed a more disturbing corruption of the peer-review process than the events that led to this IPCC report.

este informe no es lo que parece ser, no es la versión que fue aprobada por los científicos contribuyentes que figuran en la página del título. En mis más de 60 años como miembro de la comunidad científica estadounidense, incluido el servicio como presidente de la Academia Nacional de Ciencias y la Sociedad Física Americana, nunca he presenciado una corrupción más perturbadora del proceso de revisión por pares que los eventos que condujeron a este informe del IPCC.

¿Revisión por pares? Lo del IPCC no es revisión por pares sino todo lo contrario: no hay ningún mecanismo de control real.

En el IPCC una vez los (supuestos) científicos han escrito su informe, los políticos escriben el resumen para los legisladores y retocan el texto de los (supuestos) científicos para evitar que sea incoherente con las conclusiones escritas por los políticos (Capítulos 21 y 22):

According to the chairman himself, the IPCC tweaks their words so that the underlying scientific sections accord with the version of reality that was hammered out by the politicians. D. Laframboise

Según el propio presidente, el IPCC modifica sus palabras para que las secciones científicas subyacentes concuerden con la versión de la realidad que fue elaborada por los políticos.

Y es que hay tanto rigor en el IPCC que no se puede aguantar. Como dice Laframboise, es un adolescente que en su vida se ha planteado que tiene que cumplir una sola regla. Ni una.

“Sólo artículos revisados por pares”

When asked if the discussion paper could be taken into consideration in the on-going round of scientific review by IPCC, he said, “IPCC studies only peer-review science. Let someone publish the data in a decent credible publication. I am sure IPCC would then accept it, otherwise we can just throw it into the dustbin.” D. Laframboise

Cuando se le preguntó si el documento de discusión podría tomarse en consideración en la ronda de revisión científica en curso por el IPCC, dijo: “El IPCC estudia solo la ciencia revisada por pares. Deje que alguien publique los datos en una publicación digna y creíble. Estoy seguro de que el IPCC luego lo aceptaría, de lo contrario, simplemente podemos tirarlo al basurero”.

Eso dice la propaganda: que el IPCC sólo revisa e incluye en sus informes artículos científicos revisados por pares.

No voy a entrar en mucho detalle sobre esto (¡leed el libro de Laframboise!), pero Donna Laframboise organizó (Capítulo 11) una revisión de las citas empleadas en el IPCC-AR4 de 2007. Lo que encontró, con la ayuda de unos 40 voluntarios, es lo que cabía esperar: la publicidad del IPCC es falsa. En los informes del IPCC se cita lo que a los autores les viene en gana, se haya publicado o no en revista científica. Y ni siquiera se molestan en dejar claro que el documento citado no es una artículo de revista que haya sido revisado por pares.

Six days after we released our results, an article authored by Pachauri appeared in a Yale University online publication. It claimed the 2007 edition of the Climate Bible “cited approximately 18,000 peer-reviewed publications.” We found less than 13,000. It further said that “a limited amount of gray (or non-peer-reviewed) literature” had been cited “in cases where peer-reviewed literature was unavailable.” Actually, this occurred 5,587 times.

Seis días después de que publicáramos nuestros resultados, apareció un artículo escrito por Pachauri en una publicación online de la Universidad de Yale. Afirmaba que la edición de 2007 de la Biblia Climática “citaba aproximadamente 18 000 publicaciones revisadas por pares”. Encontramos menos de 13 000. Además dijo que “se había citado una cantidad limitada de literatura gris (o no revisada por pares)” en los casos en que la literatura revisada por pares no estaba disponible “. En realidad, esto ocurrió 5 587 veces.

En definitiva, Laframboise y sus ayudantes descubrieron que sólo 2/3 de las citas contenidas en los capítulos eran realmente de artículos revisados por pares. Si te crees la propaganda del IPCC, te están engañando.

Sigo en la tercera parte.

Leer más:

Corrupción por causa noble

Lo que hacemos y cómo lo hacemos es más importante que lo que conseguimos con nuestros actos.

¿Es un acto “bueno” que un policía cree pruebas falsas con el objetivo de incriminar a un criminal —que cree o sabe— peligroso que de otro modo probablemente quedaría libre por falta de pruebas?

En abstracto, poca gente defiende que el fin justifica los medios, o, lo que es lo mismo, la corrupción por causa noble, que es realizar actos no éticos justificándolo por la consecución de un bien superior a la falta que se está cometiendo.

¿Es un acto “bueno” usar mentiras para convencer a la gente de que el apocalipsis está cercano, cuando tienes gran fe en que es así y que el futuro de la humanidad está en juego?

Lo sorprendente es que las personas que cruzan las líneas rojas saben que sus actos son indefendibles, y sin embargo seguramente en su cabeza siguen creyendo ser “los buenos”, los paladines de ese bien superior por el que están dispuestos a sacrificar su integridad. Cuesta creer que la mente humana pueda racionalizar ciertos comportamientos y creencias, a pesar de pruebas incontrovertibles de estar equivocados, pero es una realidad que lo hace. Y, de acuerdo con Festinger et al. a) el haber demostrado compromiso con una causa y b) el apoyo de otros creyentes, son factores clave en que una persona experimente disonancia cognitiva en lugar de abandonar sus creencias.

The person holding the belief must have committed himself to it; that is, for the sake of his belief, he must have taken some important action that is difficult to undo.

La persona que tiene la creencia debe haberse comprometido con ella; es decir, por el bien de su creencia, debe haber tomado alguna acción importante que es difícil de deshacer.

The presence of supporting co-believers would seem to be an indispensable requirement for recovery from such extreme disconfirmation.

La presencia de co-creyentes que apoyan parecería ser un requisito indispensable para  superar tal desconfirmación extrema.

En el blog hemos visto:

    1. Que el palo de hockey es una prueba que se sabe que es falsa desde hace 15 años (ver) y sin embargo, lejos de reconocer públicamente que es así, los alarmistas la siguen usando para conseguir adeptos a su religión (ver). Aunque creyéramos (y yo no lo creo) que en sus actos de proselitismo desconocían la inmensa chapuza que es esa gráfica, esas personas habrían guardado silencio al enterarse de que han estado engañando a la gente con pruebas falsas. Una prueba falsa es aceptable si sirve a un bien superior: corrupción por causa noble.
    2. Que múltiples veces los alarmistas han manipulado gráficas con el evidente objetivo de engañar a la gente (ver,ver,ver,ver). La manipulación deliberada nunca es criticada por los alarmistas, que de esa forma disculpan la manipulación de datos para no perjudicar su mensaje dando argumentos a los críticos de su religión (ver). Corrupción por causa noble.
    3. Que se oculta que en los núcleos de hielo los cambios en la temperatura preceden a los cambios en el CO2 (ver). Nuevamente, aunque creyéramos (y reitero que no es mi caso) que las personas que hacen proselitismo tergiversando lo que realmente se deduce de los datos actuaban de buena fe, cuando supuestamente descubrieran haber engañado a su audiencia, la reacción ética es rectificar públicamente su error, sintiéndose ellos mismos unas víctimas más del engaño por parte de sus antiguos co-creyentes. Pero para los alarmistas el fin justifica los medios…
    4. Que se hace proselitismo con cifras de “consenso” que se sabe que son falsas (ver,ver). Pero la causa superior justifica el engaño.
    5. Que se usa y abusa de menores de edad tanto en labores de promoción (e.g. la famosa adolescente sueca) como siendo víctimas de la propaganda catastrofista (e.g. su promoción en escuelas) (ver,ver). ¿Qué justifica el abuso de menores de edad? La importancia de la causa superior: corrupción de causa noble.
    6. Que se usa la violencia para silenciar a los críticos (ver,ver). Ninguna crítica de los alarmistas al uso de la violencia para conseguir sus fines: más bien lo contrario, tratar de minimizar la gravedad de los hechos, por ejemplo porque la charla se consiguió dar a pesar de la violencia (ver).
    7. Que se oculta que los modelos climáticos llegan a sus resultados mediante mecanismos físicos que las observaciones desmienten (ver).
    8. Que el proselitismo de los alarmistas está basado en falacias, no en pruebas científicas que respalden su fe (ver,ver,ver,ver).

Y, por supuesto, silencian a los críticos y evitan el debate “por el bien colectivo”, es decir, por la causa noble:

Boykoff had told journalism students the previous evening that news outlets should refrain from reporting the views of climate skeptics since this contributes to “illusory, misleading and counterproductive debates” that “poorly serve the collective good.” (fuente)

Boykoff les había dicho a los estudiantes de periodismo la noche anterior que los medios de comunicación deberían abstenerse de informar sobre las opiniones de los escépticos del clima, ya que esto contribuye a “debates ilusorios, engañosos y contraproducentes” que “sirven mal al bien colectivo”.

El bien colectivo justifica silenciar las voces críticas y que no haya debate.

Los buenos no son los que se dan golpes en el pecho y tienen fe en que son los buenos: los buenos son los que actúan con ética.

Por supuesto, la reflexión final es que no sólo el fin no justifica los medios, sino que el fin de los alarmistas, su causa, no es la causa noble que ellos pretenden.

NOTA: el Climategate dejó claro que para los alarmistas engañar manipulando los datos está justificado para no dar argumentos a los críticos. Porque los alarmistas tienen fe verdadera y una causa.

So, if we show Keith’s line in this plot, we have to comment that “something else” is responsible for the discrepancies in this case. Perhaps Keith can help us out a bit by explaining the processing that went into the data and the potential factors that might lead to it being “warmer” than the Jones and co-workers’ and Mann and co-workers’ results? We would need to put in a few words in this regard. Otherwise, the skeptics would have a field day casting doubt on our ability to understand the factors that influence these estimates and, thus, can undermine faith in the …estimates from paleological data. I don’t think that doubt is scientifically justified, and I’d hate to be the one to have to give it fodder (fuente,fuente)

 

Dejad a nuestros hijos en paz. Estáis abusando de menores de edad (II)

El reto más importante al que se enfrenta la Humanidad es la tarea de distinguir la realidad de la fantasía y la verdad de la propaganda. De modo notorio en nuestra era de la información, es extraordinariamente urgente y extraordinariamente importante.

Michael Crichton

En la foto tenemos una captura de uno de los libros de texto de mi hija pequeña (13 años).

Supongo que todos identificamos en el acto la gráfica de palo de hockey de Mann et al.. Bueno, es más que eso: la que vemos es la falsa gráfica del palo de hockey falsificada, pues en esta versión se hace un injerto y se juntan en una misma curva los datos procedentes de los árboles y los datos de termómetro (ver,ver,ver). Y ni siquiera se advierte de ello al lector, claro.

Una profesora de mi hija ha comentado en clase lo increíble que le parece que haya gente que no crea que el ser humano está creando un “cambio climático”. Un niño le ha preguntado qué pruebas tiene de que es así y la profesora —tras unos segundos de aparente desorientación— le ha contestado que si podía él demostrar que no es así. La profesora ha llamado “inculto” y “dictador” al niño. Cuando mi hija me lo ha contado le he explicado primero qué es una falacia y a continuación le he explicado la falacia ad ignorantiam (o de inversión de la carga de la prueba) (ver).

¿De verdad los que no somos creyentes tenemos que aguantar que esta pseudociencia se explique en los colegios? Como ya comenté, me parece un abuso de la poca capacidad de los niños para defenderse de la charlatanería (ver).

Creo que sería mucho más productivo que explicasen en clase:

  • Por qué en el libro de texto se habla de un incremento de eventos climáticos extremos, si en realidad eso no se ha producido.
  • Qué es la falsación de una hipótesis y qué se deduce de la ausencia de un hot spot a mitad de troposfera, como la hipótesis del CO2 predice.
  • En qué consiste el método científico y qué papel juega el “consenso científico” en el avance de la ciencia.
  • Cómo es posible que una gráfica basura como la del palo de hockey sea publicada en un libro de texto escolar. Pueden comentar, por ejemplo, cómo los estadísticos de verificación calculados no fueron publicados, ocultando que la gráfica no tenía validez científica. O pueden comentar en clase el uso ad hoc de los componentes principales descentrados para fabricar el palo de hockey. O pueden hablar de cómo el algoritmo genera la subida final de la reconstrucción y que ésta no viene de los datos sino del algoritmo. O pueden hablar del papel que juegan los pinos longevos parcialmente descortezados en esa gráfica. Pueden discutir qué es el cherry-picking.
  • Qué tipo de organismo es el IPCC, en el que los comisarios políticos eliminan las conclusiones de los científicos que no van en la línea deseada por el IPCC.
  • Cómo el algoritmo empleado por Mann et al. genera palos de hockey a partir de ruido rojo o de cotizaciones de bolsa escogidas al azar.
  • Por qué no se pueden juntar en una misma curva datos de procedencias dispares.
  • Cómo funcionan la falacia de autoridad, la falacia ad populum, la falacia ad ignorantiam, la falacia del pack y la falacia de por si acaso.
  • Qué es el holocausto y por qué usar “negacionista” con los críticos es un insulto a las víctimas de esa atrocidad.
  • Por qué se usan pruebas falsas para engañar a la gente. Pueden hablar de los núcleos de hielo de Vostok y de cómo se da a entender una relación causa-efecto que es imposible dado el retardo temporal de la curva de CO2 respecto de la de temperatura. Pueden hablar de las razones para ocultar ese dato cuando se presenta la gráfica.
  • Qué es de verdad un científico. Pueden usar como base de discusión los e-mails del ClimateGate, en los que se ve a los implicados conspirar para impedir la publicación de artículos contrarios a sus intereses, hablan de presionar a las revistas y sus editores, se constata cómo se revisan los artículos unos a otros o comentan cómo alterar los resultados de sus investigaciones para hacerlos más coherentes con su ideología. Pueden mencionar el deseo expresado por alguno de esos científicos de encontrarse con sus críticos en un callejón oscuro.
  • Qué objetividad cabe esperar de un científico. Les puede mostrar una foto de James Hansen, el que fuera director de la NASA, siendo detenido por la policía en actos de protesta “ecologistas”. No es difícil de encontrar la foto, pues Hansen debió de pensar que salía favorecido y se la hizo en varias ocasiones.
  • Qué honestidad cabe esperar de un científico. Pueden hablar del caso de Peter Gleick y cómo usurpó la identidad de otra persona para robar documentos confidenciales. Pueden hablar también de cuál es la probabilidad de que no fuera también el autor de un documento falso que se difundió como si fuera uno de los documentos robados (especialmente a la vista del análisis de peritos independientes).
  • Qué es el efecto de isla térmica urbana, cómo contamina los datos de termómetro y cómo el procesado de los datos que se hace no sólo no elimina este efecto sino que puede estar sesgando los datos aún más.
  • Cómo se crean falsas estadísticas para hacer creer a la gente que los científicos están todos de acuerdo en que los cambios de temperatura del último siglo los ha causado el ser humano.
  • Qué sucede a la gente que expresa públicamente sus dudas o críticas sobre los mensajes alarmistas, como por ejemplo Peter Ridd, Susan Crockford o Judith Curry.

Sentar cátedra desde la ignorancia es muy sencillo y muy rentable: sin saber de lo que hablas te conviertes en defensora de la ciencia y el azote de los incultos. ¡Cheap virtue para todos, invita la casa! Y si te llevan la contraria sólo tienes que llamar ignorante a tu interlocutor, porque como vas a favor de corriente tú no tienes que demostrar nada.

Pensar por uno mismo y enfrentarse a la manada es más complicado y más doloroso que ser un borrego. Y entiendo que una profesora no quiera jugarse su puesto de trabajo teniendo personalidad y espíritu crítico. Creo que ésa sería una enseñanza importante para los niños, explicarles que no tiene libertad para opinar en contra del cambio climático antropogénico por miedo a represalias. Y les puede contar que los científicos están sometidos a la misma presión.

la mano que no puedas morder no la has de lamer

NOTA: quien crea que los niños no deben saber que los científicos pueden ser incompetentes y que pueden mentir, robar y falsificar datos, se está equivocando, porque los niños deben aprender a distinguir los hechos de la propaganda, la ciencia de la religión. 

Material para las discusiones:

 

La adicción al cherry-picking en la Iglesia de la Calentología

Una información más detallada de lo que cuento en esta entrada se puede encontrar en este artículo de Andrew Montford.

this does not mean that one could not improve a chronology by reducing the number of series used if the purpose of removing samples is to enhance a desired signal. The ability to pick and choose which samples to use is an advantage unique to dendroclimatology. Esper et al. 2003

esto no significa que no se pueda mejorar una cronología mediante la reducción del número de series utilizadas si el propósito de eliminar muestras es mejorar la señal deseada. La capacidad de elegir qué muestras usar es una ventaja exclusiva de la dendroclimatología.

Escoger las series de datos que te permiten generar la señal que quieres, al tiempo que se ignoran las series de datos que te alejan de ese resultado deseado, es una práctica pseudocientífica denominada cherry-picking.

Los Urales Polares

Los datos procedentes de árboles de la región de los Urales Polares habían sido usados en prácticamente todas las reconstrucciones de “temperatura” basadas en árboles publicadas hasta el año 2005 (fuente). Gracias exclusivamente a esa serie de datos algunas de esas reconstrucciones conseguían el objetivo alarmista de eliminar el Periodo Cálido Medieval (ver).

¿Qué pasó en 2005? Ése fue el año en que McIntyre descubrió que esta serie de datos tenía (desde 1999) datos actualizados que no se habían usado en las reconstrucciones (fuente). Y, de hecho, la actualización no se “archivó”, es decir no se compartió con otros investigadores para ser usada en las reconstrucciones. ¿Qué problema tenía la nueva versión de los datos? Que mostraba valores en el siglo XI por encima de los del siglo XX, es decir, tenía un “problema”: sí mostraba el Periodo Cálido Medieval. Unos datos inconvenientes para el alarmismo. ¡Mejor no archivarlos y hacer como que no existen! El alarmismo tiene solución para los datos inconvenientes.

La existencia de esa actualización dejaba dos opciones para los científicos alarmistas: 1) usar los nuevos datos, que ya no tenían una forma de palo de hockey, o 2) dejar de usar los datos procedentes de los Urales Polares y buscar otros datos que les diesen la deseada forma de palo de hockey en sus reconstrucciones. Como era de esperar, los alarmistas dejaron de usar los Urales Polares, con datos muy numerosos, y pasaron a usar datos de una zona cercana denominada Yamal, mucho más reducidos en número pero que sí les daban una forma de palo de hockey útil para su misión (fuente).

the subsequent Briffa et al (2008 Phil Trans B) only includes the very small Yamal data – without the long Polar Urals chronology or the shorter chronologies. Wonder why? Stephen McIntyre

el posterior Briffa et al (2008 Phil Trans B) sólo incluye los muy pequeños datos de Yamal, sin la larga cronología de los Urales Polares o las cronologías más cortas. ¿Te preguntas por qué?

Mientras los Urales Polares decían “lo que tenían que decir” fueron útiles. Cuando dejaron de decir “lo que tenían que decir” dejaron de ser útiles.

Una imagen vale más que mil palabras. Yamal (negro) frente a Urales Polares actualizados (rojo):

O esta otra gráfica:

darrig72

Yamal

Yamal, por su parte, tenía sus propios problemas: la versión publicada en 2002 por los científicos rusos que recopilaron los datos, llamados Hantemirov y Shiyatov, no tenía una tendencia clara en el siglo XX, mientras que la versión empleada por los alarmistas a partir del año 2000 sí tenía una clara subida en el siglo XX (fuente). A la vista de esta diferencia con los datos originales, McIntyre pidió a Briffa los datos empleados en su artículo de 2006, petición que fue rechazada. McIntyre pidió entonces esos datos a la revista Science, petición que tampoco fue atendida, aunque le dijeron que debía pedir esos datos a los autores del artículo fuente de los mismos, que era anterior al de 2006. McIntyre pidió nuevamente los datos a Briffa, esta vez en su calidad de autor del artículo anterior, como Science había sugerido, y su petición fue nuevamente rechazada por éste.

En 2008 un nuevo artículo de Briffa abrió el camino a que los datos fueran examinados por McIntyre: en ese artículo se usaban nuevamente los datos de Yamal, pero el artículo había sido publicado en una revista de la Royal Society, cuya política de compartición de datos con otros investigadores era clarísima. McIntyre solicitó acceso a los datos y más de un año después esos datos finalmente le fueron entregados. La persecución de esos datos había durado 3 años en total.

Lo que encontró McIntyre fue realmente sorprendente: sin razón conocida Briffa sólo había usado la mitad de los datos originales para Yamal, hasta el punto de que en la parte final del siglo XX la reconstrucción de “temperatura” se había creado a partir de apenas una decena de árboles y la subida final en el siglo XX la creaba tan sólo uno de ellos:

Why did Briffa only have half the number of cores covering the Medieval Warm Period that the Russian had reported? And why were there so few cores in Briffa’s twentieth century? By 1988 there were only 12 cores used, an amazingly small number in what should have been the part of the record when it was easiest to obtain data. By 1990 the count was only ten, dropping still further to just five in 1995. Without an explanation of how the selection of this sample of the available data had been performed, the suspicion of ‘cherrypicking’ would linger over the study, particularly since the sharp twentieth century uptick in the series was almost entirely due to a single tree (fuente)

¿Cómo se llama usar sólo algunos de los datos disponibles, de tal forma que consigues el resultado que quieres? Cherry-picking.

Pero el cherry-picking no se limitaba a usar sólo la mitad de los datos de Yamal.

¿Por qué usar sólo Yamal?

¿Por qué no usar también la más numerosa serie de datos de los Polares Urales, de la misma región, en lugar de hacer la reconstrucción a partir de sólo una decena de “cores”?

En la gráfica se compara el número de series de datos disponibles para cada año en toda la región (color salmón) y las series disponibles sólo de Yamal, es decir las usadas por Briffa et al. (en azul):

McIntyre planteó en su blog las preguntas anteriores (ver enlaces en la parte final de esta entrada), con el dato adicional de que al añadir otras series de datos también disponibles en la zona (Khadyta River) la forma de palo de hockey desaparecía (fuente,fuente). Los alarmistas primero contestaron que McIntyre no era un científico profesional y que, por tanto, no sabía de lo que hablaba. Según ellos no se podían usar tan alegremente los datos que uno encontraba en internet.

McIntyre has based his ‘critique’ on a test conducted by randomly adding in one set of data from another location in Yamal that he found on the internet. People have written theses about how to construct tree ring chronologies in order to avoid end-member effects and preserve as much of the climate signal as possible. Curiously no-one has ever suggested simply grabbing one set of data, deleting the trees you have a political objection to and replacing them with another set that you found lying around on the web. (fuente).

Posteriormente la versión de los alarmistas fue la contraria: no había razón para no haber usado en la reconstrucción regional de Briffa08 los datos que McIntyre había usado para demostrar que la forma de palo de hockey desaparecía al usar más datos. El propio Briffa reconoció que los datos empleados por McIntyre sí podían haber formado parte de la reconstrucción, pero argumentó que sencillamente en su momento no consideraron usar otros datos que los procedentes de Hantemirov y Shiyatov (fuente).

Sencillamente no consideraron usar más datos, afirmó Briffa… O cómo justificar el injustificable cherry-picking.

Our current practice when selecting data to incorporate in a regional chronology, is to include data exhibiting high levels of common high-frequency variability (i.e. on the basis of high inter-site correlations, where these are calculated using high-pass filtered data). Judged according to this criterion it is entirely appropriate to include the data from the KHAD site (used in McIntyre’s sensitivity test) when constructing a regional chronology for the area. However, we simply did not consider these data at the time, focussing only on the data used in the companion study by Hantemirov and Shiyatov and supplied to us by them. (fuente)

No tenía ningún sentido esta explicación, pues el artículo del año 2000 ya usaba sólo esos datos y supuestamente en el del 2008 estaban creando reconstrucciones regionales, que serían tanto mejores cuantos más datos emplearan. ¿Por qué autorrestringir la cantidad de datos? ¿De verdad para su artículo Briffa et al. sólo habían considerado los datos procedentes de Yamal, sin en ningún momento plantearse incorporar otros datos?

Gracias al Climategate (ver) tenemos respuesta a la pregunta anterior: un e-mail de 2006 confirma que sí habían trabajado con más datos en la reconstrucción de esa región, en concreto datos de los Polares Urales además de Yamal (fuente):

To: philip.brohan@xxxxxxxxx.xxx
From: Tim Osborn
Subject: Re: Standardisation uncertainty for tree-ring series
Cc: Keith Briffa ,simon.tett@xxxxxxxxx.xxx

Hi Philip,
we have three “groups” of trees:
“SCAND” (which includes the Tornetrask and Finland multi-millennial chronologies, but also some shorter chronologies from the same region). …

“URALS” (which includes the Yamal and Polar Urals long chronologies, plus other shorter ones). These fall mainly within these 3 boxes:
52.5E, 67.5N
62.5E, 62.5N (note this is the only one not at 67.5N)
67.5E, 67.5N

“TAIMYR” (which includes the Taimyr long chronology, plus other shorter ones). These fall mainly within these 4 boxes:
87.5E, 67.5N
102.5E, 67.5N
112.5E, 67.5N
122.5E, 67.5N

We do some analysis at the group scale, and for this we take the JJA temperatures from each box and average to the group scale to obtain a single series from each of SCAND,
URALS and TAIMY.

We do some analysis at the overall scale, and for this we take these three group temperature series and average them to get an overall NW Eurasia temperature for boxes
with tree chronologies in them…

El contenido de otro e-mail, éste del año 2007 confirma que manejaban los datos de los Urales Polares junto con los de Yamal (fuente,fuente).

¿Por qué dijeron que no se plantearon usar otros datos aparte de los de Yamal, cuando la verdad era que sí los habían considerado? Recordemos lo que habían afirmado públicamente: “sencillamente no consideramos esos datos y nos centramos en los datos que nos proporcionaron Hantemirov and Shiyatov”. No era verdad. Mentían: sí habían considerado otros datos.

¿Por qué si como mínimo desde el año 2006 manejaban los datos de los Urales Polares, estos no fueron incluidos en el artículo de 2008? ¿Por qué negaron haber manejado más datos? Cabe pensar que no tenían una buena excusa para por qué no los habían usado. La verdad, obviamente, era que el cherry-picking tenía como objetivo obtener una forma concreta en la reconstrucción.

But the subsequent Briffa et al (2008 Phil Trans B) only includes the very small Yamal data – without the long Polar Urals chronology or the shorter chronologies. Wonder why? Stephen McIntyre

En contradicción con sus otras afirmaciones, también afirmaron que sí consideraron usar más datos, algo esperable para lo que aspiraba a ser una reconstrucción de la región, pero que vieron que no les daba tiempo a incorporar esos otros datos al artículo:

we had intended to explore an integrated Polar Urals/Yamal larch series but it was felt that this work could not be completed in time and Briffa made the decision to reprocess the Yamal ring-width data to hand, using improved standardization techniques, and include this series in the submitted paper. (fuente)

La nueva excusa para el cherry-picking es que creyeron que no les daba tiempo a incluir más datos para una edición temática de la revista Philosophical Transactions of the Royal Society a la que habían sido invitados a colaborar y que tenía un deadline (fecha tope). En definitiva, por un lado decían que su propósito había sido usar sólo los datos de los dos rusos mientras que por otro lado decían que no era ése su objetivo pero que al final lo habían hecho así por falta de tiempo para procesar los datos. Se quedaron sin tiempo para incorporar unos datos que sabemos gracias al ClimateGate que manejaban al menos desde dos años antes (fuente) (mis negritas):

the purpose of the work reported in Briffa (2000) and Briffa et al. (2008) was to reprocess the existing dataset of Hantemirov and Shiyatov

we had intended to explore an integrated Polar Urals/Yamal larch series

¿Cuál es la explicación verdadera, la primera o la segunda? Ni había razones para lo primero ni les faltó tiempo para lo segundo. Ninguna de las dos explicaciones es creíble.

Usar los Urales Polares actualizados (en rojo) frente a usar sólo Yamal (en negro). Fijémonos en el año 1000. Sobran las explicaciones sobre qué perseguía el cherry-picking.

¿A Briffa et al. no se les ocurrió usar los Urales Polares? Sabemos que eso es falso. Nótese por otro lado en la gráfica anterior cómo la curva roja va hacia abajo en la parte final del siglo XX, demostrando que un árbol no es un termómetro (ver). Sin embargo, al evitar el uso de los Urales Polares Briffa et al. se permitían el lujo de afirmar que no habían encontrado la típica “divergencia” en sus datos. No había divergencia porque no quisieron usar otros datos más que los de Yamal.

¿Estaban mintiendo? Otro dato. Uno de los argumentos empleados por Briffa et al. para no entregar los datos usados en sus artículos a McIntyre es que esos datos no pertenecían al CRU sino que pertenecían a los dos rusos:

were obtained from their owners, and thus they were never CRU’s to “release” (fuente)

Pero los correos electrónicos del ClimateGate revelaron que esos datos habían sido pagados por el CRU (fuente), y que, por lo tanto, sí pertenecían al CRU —¡los habían pagado ellos!— y claramente sí podían compartirlos con McIntyre. Si querían, claro.

¿Estaban mintiendo?

Conclusiones

En resumen, lo que estamos viendo es que los criterios para usar unos árboles u otros no existían ex-ante (con anterioridad al suceso) y que cuando personas escépticas como McIntyre trataban de obtener los datos empleados para entender qué se había hecho en los artículos lo único que encontraban eran trabas. Si entregaban esos datos los críticos confirmarían que había otros datos disponibles y que no los usaron sin una razón objetiva establecida de antemano. Es decir, entregar los datos pondría en evidencia que habían hecho cherry-picking. Las excusas para hacer cherry-picking sólo convencen a los ya convencidos, que son los que quieren que el resultado sea un palo de hockey que haga desaparecer el Periodo Cálido Medieval (ver).

Y conviene poner en contexto lo que estamos viendo en esta entrada con lo que ya sabemos del palo de hockey de Mann et al. (ver): los alarmistas son incapaces de reconocer que el palo de hockey de Mann no tiene validez como prueba científica y en lugar de eso usan el argumento de que “las reconstrucciones posteriores confirman el resultado de la de Mann“. La realidad es que las reconstrucciones posteriores a la de Mann son la misma “mala ciencia con una misión”: son el fruto del cherry-picking y sus resultados dependen de que se usen ciertos árboles de los que se sabe que han tenido un comportamiento anómalo (Yamal en este caso) que no se explica por la temperatura (ver), del mismo modo que el palo de hockey original dependía de la inclusión de los pinos longevos parcialmente descortezados y el cedro de Gaspé (fuente), cuyo anómalo comportamiento en el siglo XX se sabía que no era causado por la temperatura. Ese comportamiento anómalo que se sabe que no lo causa la temperatura —hasta el punto de que en algunos casos desaparece en las versiones revisadas de los datos— es usado como prueba de que los árboles son termómetros y de que el exterminio climático se acerca. Es Kafkiano.

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Las supuestas confirmaciones independientes de independientes no tienen nada (fuente) y de pruebas sólidas tampoco tienen nada (fuente). Mucha mala ciencia no suma de forma constructiva sino destructiva. Si lo único que tienes es mucha mala ciencia lo que demuestras es que no eres capaz de encontrar pruebas científicas que respalden tu “misión”.

Los que promueven estos estudios como pruebas científicas hacen un flaco favor a la ciencia y sospecho que a la humanidad en su conjunto.

NOTA: en 2013 Briffa et al. publicaron una nueva cronología para Yamal que era prácticamente idéntica a los resultados obtenidos por McIntyre añadiendo datos procedentes de Khadyta River (fuente). Como vemos en la gráfica, la supersubida final en los datos había desaparecido. Los datos erróneos ya podían descansar tranquilos pues durante años habían cumplido su misión en el engaño climático.

¿Qué nos dice esto de todas las reconstrucciones que generaban la subida final gracias a los datos de Yamal? En esta página podemos encontrar una tabla con reconstrucciones que usaron esos datos que posteriormente de facto fueron reconocidos como erróneos. Y los catastrofistas calladitos ante toda esta mala ciencia. ¿De verdad creen que su silencio cómplice ante los actos perpetrados por otros alarmistas es compatible con su pretensión de estar defendiendo la ciencia?

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Para leer más sobre el tema:

El palo de hockey (XIV): “El truco para ocultar la bajada” (Briffa99b)

En la revista Science de 1999 encontramos la siguiente gráfica:

En la gráfica anterior no se ve muy bien, así que en la gráfica bajo estas líneas he repasado en rojo de forma artesanal una de las curvas representadas, que empieza en 1550:

Stephen McIntyre (fuente, fuente) se dio cuenta de que datos contenidos en un fichero de otro artículo (fichero, tercera columna en segunda hoja) filtrados convenientemente encajaban en esa curva, ¡y los datos verdaderos no empezaban en 1550! Se habían eliminado en la gráfica los resultados en el periodo 1400-1550. Muestro en color azul la parte de la curva que fue ocultada y en rojo el resto de la misma curva (procedente de filtrar los datos del fichero enlazado antes):

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Como vemos en la imagen anterior, los datos eliminados de la gráfica eran inconvenientes, pues a diferencia de otras reconstrucciones mostraban un (supuesto) destacado periodo de enfriamiento alrededor del año 1400. ¿Qué haces cuando los datos verdaderos te estropean una bonita historia? ¡¡Ocultarlos!! Si un fragmento de una curva encaja en lo que quieres presentar, ese fragmento lo pones, pero si una parte de los resultados siembra dudas sobre la validez de lo que estás presentando, esa parte la ocultas. Es la ciencia. Perdón, quiero decir La Ciencia, con mayúsculas.

Para finalizar esta entrega aclaro que, como ya sabemos, en los resultados de Briffa además se está ocultando la bajada final (fuente). Uso  directamente la gráfica de Stephen McIntyre para ilustrar esto:

Esa bajada era muy inconveniente. Pero afortunadamente La Ciencia tiene solución para los resultados inconvenientes.

Leer más sobre este “truco para ocultar la bajada”:

Otras entregas:

El palo de hockey (XIII): “el truco para ocultar la bajada” (Briffa99)

Recordemos la reconstrucción de Briffa que hemos visto en la entrada anterior:

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Y fijémonos ahora en la curva verde de esta imagen que encontramos como portada de un informe de la World Meteorological Organization de 1999:

 

Aislamos la curva verde para verla más claramente:

La curva verde va hacia arriba en su parte final, ¿verdad? Y la leyenda deja bien claro que la curva verde es la de Briffa 1999, como confirmamos superponiendo los datos reales de Briffa (en rojo) sobre la gráfica anterior (aunque no he acertado con el suavizado original se ve que son los mismos datos):

La curva real es la roja. La curva verde es la curva presentada en ese informe de la WMO. En ese informe se presentó una curva falsa. El engaño es innegable. Y no lo hicieron por error: fue una maniobra premeditada, un “truco para ocultar la bajada”.

La gráfica es el resultado de:

  1. eliminar parte de los datos inconvenientes, que son los que muestran la bajada,
  2. sustituir esos datos por datos de termómetro,
  3. filtrar la señal resultante.

Aunque no necesitamos confirmación de que fue así, porque obviamente lo más importante es que indiscutiblemente han trucado la gráfica, sabemos que fue así por los correos electrónicos hechos públicos en el ClimateGate, en concreto del documento 4456.txt, en el que aparecen los datos originales de Briffa et al. hasta el año 1960 y sustituidos a partir de 1961 por datos de termómetro. Es la cuarta columna del documento y la última columna son los datos de termómetro. Ambas columnas son iguales a partir de 1961, cuando los datos de la reconstrucción de Briffa en realidad llegaban hasta 1994. Los datos de ese documento los he representado con cruces azules en la gráfica bajo estas líneas, y, como se puede apreciar, se usan datos de termómetro para años en los que sí existen datos de reconstrucción, que son las cruces rojas:

Como vemos, la bajada original del artículo de Briffa et al. fue ocultada eliminando los datos incómodos y sustituyéndolos por datos de termómetro. Es otro truco para ocultar la bajada. Esto es la ciencia, señores: los resultados incómodos son sustituidos por datos falsos que sí van en el sentido del “consenso razonable”. ¡Así se hace la ciencia!

know there is pressure to present a nice tidy story as regards apparent unprecedented warming in a thousand years or more in the proxy data […] Keith Briffa

Sé que hay presión para presentar una historia bonita y limpia a respecto de un calentamiento sin precedentes en 1000 años o más en los indicadores

Such data truncation is certainly improper and may teeter on the hazy borderline of science fraud. Donald Rapp

Tal truncamiento de datos es ciertamente inapropiado y puede moverse en el nebuloso límite del fraude científico.

El truco que acabamos de ver va más allá del truncamiento y va más allá de usar un relleno (padding) falso en el suavizado, que es lo que habíamos visto en entradas anteriores: en el caso que estamos viendo ahora se ha reemplazado parte del resultado real con valores falsos.

Para más detalle sobre cómo se gestó este truco:

Otras entregas: