«El adolescente delincuente que fue confundido con el mejor experto en clima del mundo» (2/3)

Finally, for the icing on this sad little cake, the IPCC continues to use these expert reviewers as cover. Again and again, it points to its army of expert reviewers as evidence of how rigorous and trustworthy it is.

Finalmente, como guinda de este pequeño y triste pastel, el IPCC continúa utilizando a estos revisores expertos como tapadera. Una y otra vez, señala a su ejército de revisores expertos como prueba de cuán riguroso y confiable es.

La farsa del proceso de revisión del IPCC

Olvidemos por un momento el IPCC. ¿Cómo funciona la revisión por pares (peer review) de las revistas científicas? Salvo confusión por mi parte o casos excepcionales, funciona así: los autores envían un artículo a una revista. El editor asignado a ese envío busca revisores relacionados con el tema, que leen el artículo y envían sus comentarios al editor. El editor recibe los comentarios y directamente puede rechazar la publicación sin posibilidad de recurso si los considera demasiado negativos. En caso contrario, se inicia un proceso en el que se pide a los autores del artículo que respondan y/o cambien el artículo de acuerdo con los comentarios de los revisores. Si este proceso satisface a los revisores y al editor, el artículo será publicado. Si no es así, será rechazado. Nótese que la mayoría de las revistas no pagan nada a los revisores.

Nótese que en el peer review de las revistas los autores no tienen ningún poder de decisión sobre si el artículo se publica o no. Es el editor asignado por la revista, que de facto casi siempre delega en el criterio mayoritario de los revisores, el que decide. El poder lo tienen por completo el editor y los revisores.

Ahora volvamos al IPCC. En el IPCC el proceso de revisión funciona exactamente al revés que en el peer review: los autores dejan que los revisores hagan sugerencias, pero el capítulo se va a publicar siempre, digan lo que digan los revisores, y tendrá el contenido que decidan los autores en exclusiva. Es decir, en esta farsa no existe un escrutinio real ni existe un mínimo control de calidad. En el IPCC todo el poder está en manos de los autores, ningún poder está en manos de los revisores. Los revisores sólo están ahí para que el IPCC pueda decir que los capítulos han sido revisados de forma rigurosa por miles de científicos. La falsa revisión que se hace en el IPCC es un acto de propaganda. Insisto: este proceso nada tiene que ver con un peer review: es todo lo contrario a lo que se hace en las revisiones en revistas científicas. Es sólo un escaparate, crear una apariencia de rigor y de validez «científica» que en realidad es puro humo.

Mis negritas:

But the fact that these authors are at perfect liberty to ignore perspectives that differ from their own means the entire purpose of this exercise (to spot errors and avoid groupthink) is fatally undermined. In reality, a lot of people’s time is being wasted so the IPCC can appear to be rigorous and inclusive. D. Laframboise

Pero el hecho de que estos autores estén en perfecta libertad para ignorar las perspectivas que difieren de las suyas significa que el objetivo completo de este ejercicio (detectar errores y evitar el pensamiento grupal) se ve fatalmente socavado. En realidad, se está desperdiciando el tiempo de mucha gente con el fin de que el IPCC pueda aparentar ser riguroso e inclusivo.

«Se está desperdiciando el tiempo de mucha gente con el fin de que el IPCC pueda aparentar ser riguroso e inclusivo». Es una farsa en la que el IPCC busca crear una apariencia.

De hecho, si recordamos, ya habíamos visto en el blog (ver,ver) cómo funciona el proceso de revisión en el IPCC: McIntyre actuando como revisor pidió que no se manipulara una gráfica (la manipulación eliminaba una parte inconveniente para el IPCC).

As a reviewer of the Second Order Draft, I asked the IPCC in the strongest possible terms to show the decline reported at CA here. […] They refused. Stephen McIntyre

Como revisor del Segundo Borrador, le pedí al IPCC en los términos más enérgicos posibles que mostrara la bajada reportada en CA [ClimateAudit] aquí. […] Ellos se negaron a hacerlo.

Una persona honesta nunca hubiera manipulado una gráfica inconveniente para su ideología. Pero lo relevante es que en un proceso peer review real el revisor habría tenido todo el poder, en ningún caso los autores. En el peer review real el autor no tiene derecho de pernada. En el IPCC el proceso funciona al revés: el proceso del IPCC es análogo a un juicio en el que el acusado es el que decide el veredicto. Pero eso, sí, el acusado escucha la opinión del juez antes de declararse inocente de todos los cargos.

Vimos en el blog otro caso que demuestra cómo se comporta este adolescente consentido cuando los documentos que generan los científicos no apoyan su misión (ver,ver):

this report is not what it appears to be–it is not the version that was approved by the contributing scientists listed on the title page. In my more than 60 years as a member of the American scientific community, including service as president of both the National Academy of Sciences and the American Physical Society, I have never witnessed a more disturbing corruption of the peer-review process than the events that led to this IPCC report.

este informe no es lo que parece ser, no es la versión que fue aprobada por los científicos contribuyentes que figuran en la página del título. En mis más de 60 años como miembro de la comunidad científica estadounidense, incluido el servicio como presidente de la Academia Nacional de Ciencias y la Sociedad Física Americana, nunca he presenciado una corrupción más perturbadora del proceso de revisión por pares que los eventos que condujeron a este informe del IPCC.

¿Revisión por pares? Lo del IPCC no es revisión por pares sino todo lo contrario: no hay ningún mecanismo de control real.

En el IPCC una vez los (supuestos) científicos han escrito su informe, los políticos escriben el resumen para los legisladores y retocan el texto de los (supuestos) científicos para evitar que sea incoherente con las conclusiones escritas por los políticos (Capítulos 21 y 22):

According to the chairman himself, the IPCC tweaks their words so that the underlying scientific sections accord with the version of reality that was hammered out by the politicians. D. Laframboise

Según el propio presidente, el IPCC modifica sus palabras para que las secciones científicas subyacentes concuerden con la versión de la realidad que fue elaborada por los políticos.

Y es que hay tanto rigor en el IPCC que no se puede aguantar. Como dice Laframboise, es un adolescente que en su vida se ha planteado que tiene que cumplir una sola regla. Ni una.

«Sólo artículos revisados por pares»

When asked if the discussion paper could be taken into consideration in the on-going round of scientific review by IPCC, he said, «IPCC studies only peer-review science. Let someone publish the data in a decent credible publication. I am sure IPCC would then accept it, otherwise we can just throw it into the dustbin.» D. Laframboise

Cuando se le preguntó si el documento de discusión podría tomarse en consideración en la ronda de revisión científica en curso por el IPCC, dijo: «El IPCC estudia solo la ciencia revisada por pares. Deje que alguien publique los datos en una publicación digna y creíble. Estoy seguro de que el IPCC luego lo aceptaría, de lo contrario, simplemente podemos tirarlo al basurero».

Eso dice la propaganda: que el IPCC sólo revisa e incluye en sus informes artículos científicos revisados por pares.

No voy a entrar en mucho detalle sobre esto (¡leed el libro de Laframboise!), pero Donna Laframboise organizó (Capítulo 11) una revisión de las citas empleadas en el IPCC-AR4 de 2007. Lo que encontró, con la ayuda de unos 40 voluntarios, es lo que cabía esperar: la publicidad del IPCC es falsa. En los informes del IPCC se cita lo que a los autores les viene en gana, se haya publicado o no en revista científica. Y ni siquiera se molestan en dejar claro que el documento citado no es una artículo de revista que haya sido revisado por pares.

Six days after we released our results, an article authored by Pachauri appeared in a Yale University online publication. It claimed the 2007 edition of the Climate Bible «cited approximately 18,000 peer-reviewed publications.» We found less than 13,000. It further said that «a limited amount of gray (or non-peer-reviewed) literature» had been cited «in cases where peer-reviewed literature was unavailable.» Actually, this occurred 5,587 times.

Seis días después de que publicáramos nuestros resultados, apareció un artículo escrito por Pachauri en una publicación online de la Universidad de Yale. Afirmaba que la edición de 2007 de la Biblia Climática «citaba aproximadamente 18 000 publicaciones revisadas por pares». Encontramos menos de 13 000. Además dijo que «se había citado una cantidad limitada de literatura gris (o no revisada por pares)» en los casos en que la literatura revisada por pares no estaba disponible «. En realidad, esto ocurrió 5 587 veces.

En definitiva, Laframboise y sus ayudantes descubrieron que sólo 2/3 de las citas contenidas en los capítulos eran realmente de artículos revisados por pares. Si te crees la propaganda del IPCC, te están engañando.

Sigo en la tercera parte.

Leer más:

Corrupción por causa noble

Lo que hacemos y cómo lo hacemos es más importante que lo que conseguimos con nuestros actos.

¿Es un acto «bueno» que un policía cree pruebas falsas con el objetivo de incriminar a un criminal —que cree o sabe— peligroso que de otro modo probablemente quedaría libre por falta de pruebas?

En abstracto, poca gente defiende que el fin justifica los medios, o, lo que es lo mismo, la corrupción por causa noble, que es realizar actos no éticos justificándolo por la consecución de un bien superior a la falta que se está cometiendo.

¿Es un acto «bueno» usar mentiras para convencer a la gente de que el apocalipsis está cercano, cuando tienes gran fe en que es así y que el futuro de la humanidad está en juego?

Lo sorprendente es que las personas que cruzan las líneas rojas saben que sus actos son indefendibles, y sin embargo seguramente en su cabeza siguen creyendo ser «los buenos», los paladines de ese bien superior por el que están dispuestos a sacrificar su integridad. Cuesta creer que la mente humana pueda racionalizar ciertos comportamientos y creencias, a pesar de pruebas incontrovertibles de estar equivocados, pero es una realidad que lo hace. Y, de acuerdo con Festinger et al. a) el haber demostrado compromiso con una causa y b) el apoyo de otros creyentes, son factores clave en que una persona experimente disonancia cognitiva en lugar de abandonar sus creencias.

The person holding the belief must have committed himself to it; that is, for the sake of his belief, he must have taken some important action that is difficult to undo.

La persona que tiene la creencia debe haberse comprometido con ella; es decir, por el bien de su creencia, debe haber tomado alguna acción importante que es difícil de deshacer.

The presence of supporting co-believers would seem to be an indispensable requirement for recovery from such extreme disconfirmation.

La presencia de co-creyentes que apoyan parecería ser un requisito indispensable para  superar tal desconfirmación extrema.

En el blog hemos visto:

    1. Que el palo de hockey es una prueba que se sabe que es falsa desde hace 15 años (ver) y sin embargo, lejos de reconocer públicamente que es así, los alarmistas la siguen usando para conseguir adeptos a su religión (ver). Aunque creyéramos (y yo no lo creo) que en sus actos de proselitismo desconocían la inmensa chapuza que es esa gráfica, esas personas habrían guardado silencio al enterarse de que han estado engañando a la gente con pruebas falsas. Una prueba falsa es aceptable si sirve a un bien superior: corrupción por causa noble.
    2. Que múltiples veces los alarmistas han manipulado gráficas con el evidente objetivo de engañar a la gente (ver,ver,ver,ver). La manipulación deliberada nunca es criticada por los alarmistas, que de esa forma disculpan la manipulación de datos para no perjudicar su mensaje dando argumentos a los críticos de su religión (ver). Corrupción por causa noble.
    3. Que se oculta que en los núcleos de hielo los cambios en la temperatura preceden a los cambios en el CO2 (ver). Nuevamente, aunque creyéramos (y reitero que no es mi caso) que las personas que hacen proselitismo tergiversando lo que realmente se deduce de los datos actuaban de buena fe, cuando supuestamente descubrieran haber engañado a su audiencia, la reacción ética es rectificar públicamente su error, sintiéndose ellos mismos unas víctimas más del engaño por parte de sus antiguos co-creyentes. Pero para los alarmistas el fin justifica los medios…
    4. Que se hace proselitismo con cifras de «consenso» que se sabe que son falsas (ver,ver). Pero la causa superior justifica el engaño.
    5. Que se usa y abusa de menores de edad tanto en labores de promoción (e.g. la famosa adolescente sueca) como siendo víctimas de la propaganda catastrofista (e.g. su promoción en escuelas) (ver,ver). ¿Qué justifica el abuso de menores de edad? La importancia de la causa superior: corrupción de causa noble.
    6. Que se usa la violencia para silenciar a los críticos (ver,ver). Ninguna crítica de los alarmistas al uso de la violencia para conseguir sus fines: más bien lo contrario, tratar de minimizar la gravedad de los hechos, por ejemplo porque la charla se consiguió dar a pesar de la violencia (ver).
    7. Que se oculta que los modelos climáticos llegan a sus resultados mediante mecanismos físicos que las observaciones desmienten (ver).
    8. Que el proselitismo de los alarmistas está basado en falacias, no en pruebas científicas que respalden su fe (ver,ver,ver,ver).

Y, por supuesto, silencian a los críticos y evitan el debate «por el bien colectivo», es decir, por la causa noble:

Boykoff had told journalism students the previous evening that news outlets should refrain from reporting the views of climate skeptics since this contributes to «illusory, misleading and counterproductive debates» that «poorly serve the collective good.» (fuente)

Boykoff les había dicho a los estudiantes de periodismo la noche anterior que los medios de comunicación deberían abstenerse de informar sobre las opiniones de los escépticos del clima, ya que esto contribuye a «debates ilusorios, engañosos y contraproducentes» que «sirven mal al bien colectivo».

El bien colectivo justifica silenciar las voces críticas y que no haya debate.

Los buenos no son los que se dan golpes en el pecho y tienen fe en que son los buenos: los buenos son los que actúan con ética.

Por supuesto, la reflexión final es que no sólo el fin no justifica los medios, sino que el fin de los alarmistas, su causa, no es la causa noble que ellos pretenden.

NOTA: el Climategate dejó claro que para los alarmistas engañar manipulando los datos está justificado para no dar argumentos a los críticos. Porque los alarmistas tienen fe verdadera y una causa.

So, if we show Keith’s line in this plot, we have to comment that “something else” is responsible for the discrepancies in this case. Perhaps Keith can help us out a bit by explaining the processing that went into the data and the potential factors that might lead to it being “warmer” than the Jones and co-workers’ and Mann and co-workers’ results? We would need to put in a few words in this regard. Otherwise, the skeptics would have a field day casting doubt on our ability to understand the factors that influence these estimates and, thus, can undermine faith in the …estimates from paleological data. I don’t think that doubt is scientifically justified, and I’d hate to be the one to have to give it fodder (fuente,fuente)

 

Dejad a nuestros hijos en paz. Estáis abusando de menores de edad (II)

El reto más importante al que se enfrenta la Humanidad es la tarea de distinguir la realidad de la fantasía y la verdad de la propaganda. De modo notorio en nuestra era de la información, es extraordinariamente urgente y extraordinariamente importante.

Michael Crichton

En la foto tenemos una captura de uno de los libros de texto de mi hija pequeña (13 años).

Supongo que todos identificamos en el acto la gráfica de palo de hockey de Mann et al.. Bueno, es más que eso: la que vemos es la falsa gráfica del palo de hockey falsificada, pues en esta versión se hace un injerto y se juntan en una misma curva los datos procedentes de los árboles y los datos de termómetro (ver,ver,ver). Y ni siquiera se advierte de ello al lector, claro.

Una profesora de mi hija ha comentado en clase lo increíble que le parece que haya gente que no crea que el ser humano está creando un «cambio climático». Un niño le ha preguntado qué pruebas tiene de que es así y la profesora —tras unos segundos de aparente desorientación— le ha contestado que si podía él demostrar que no es así. La profesora ha llamado «inculto» y «dictador» al niño. Cuando mi hija me lo ha contado le he explicado primero qué es una falacia y a continuación le he explicado la falacia ad ignorantiam (o de inversión de la carga de la prueba) (ver).

¿De verdad los que no somos creyentes tenemos que aguantar que esta pseudociencia se explique en los colegios? Como ya comenté, me parece un abuso de la poca capacidad de los niños para defenderse de la charlatanería (ver).

Creo que sería mucho más productivo que explicasen en clase:

  • Por qué en el libro de texto se habla de un incremento de eventos climáticos extremos, si en realidad eso no se ha producido.
  • Qué es la falsación de una hipótesis y qué se deduce de la ausencia de un hot spot a mitad de troposfera, como la hipótesis del CO2 predice.
  • En qué consiste el método científico y qué papel juega el «consenso científico» en el avance de la ciencia.
  • Cómo es posible que una gráfica basura como la del palo de hockey sea publicada en un libro de texto escolar. Pueden comentar, por ejemplo, cómo los estadísticos de verificación calculados no fueron publicados, ocultando que la gráfica no tenía validez científica. O pueden comentar en clase el uso ad hoc de los componentes principales descentrados para fabricar el palo de hockey. O pueden hablar de cómo el algoritmo genera la subida final de la reconstrucción y que ésta no viene de los datos sino del algoritmo. O pueden hablar del papel que juegan los pinos longevos parcialmente descortezados en esa gráfica. Pueden discutir qué es el cherry-picking.
  • Qué tipo de organismo es el IPCC, en el que los comisarios políticos eliminan las conclusiones de los científicos que no van en la línea deseada por el IPCC.
  • Cómo el algoritmo empleado por Mann et al. genera palos de hockey a partir de ruido rojo o de cotizaciones de bolsa escogidas al azar.
  • Por qué no se pueden juntar en una misma curva datos de procedencias dispares.
  • Cómo funcionan la falacia de autoridad, la falacia ad populum, la falacia ad ignorantiam, la falacia del pack y la falacia de por si acaso.
  • Qué es el holocausto y por qué usar «negacionista» con los críticos es un insulto a las víctimas de esa atrocidad.
  • Por qué se usan pruebas falsas para engañar a la gente. Pueden hablar de los núcleos de hielo de Vostok y de cómo se da a entender una relación causa-efecto que es imposible dado el retardo temporal de la curva de CO2 respecto de la de temperatura. Pueden hablar de las razones para ocultar ese dato cuando se presenta la gráfica.
  • Qué es de verdad un científico. Pueden usar como base de discusión los e-mails del ClimateGate, en los que se ve a los implicados conspirar para impedir la publicación de artículos contrarios a sus intereses, hablan de presionar a las revistas y sus editores, se constata cómo se revisan los artículos unos a otros o comentan cómo alterar los resultados de sus investigaciones para hacerlos más coherentes con su ideología. Pueden mencionar el deseo expresado por alguno de esos científicos de encontrarse con sus críticos en un callejón oscuro.
  • Qué objetividad cabe esperar de un científico. Les puede mostrar una foto de James Hansen, el que fuera director de la NASA, siendo detenido por la policía en actos de protesta «ecologistas». No es difícil de encontrar la foto, pues Hansen debió de pensar que salía favorecido y se la hizo en varias ocasiones.
  • Qué honestidad cabe esperar de un científico. Pueden hablar del caso de Peter Gleick y cómo usurpó la identidad de otra persona para robar documentos confidenciales. Pueden hablar también de cuál es la probabilidad de que no fuera también el autor de un documento falso que se difundió como si fuera uno de los documentos robados (especialmente a la vista del análisis de peritos independientes).
  • Qué es el efecto de isla térmica urbana, cómo contamina los datos de termómetro y cómo el procesado de los datos que se hace no sólo no elimina este efecto sino que puede estar sesgando los datos aún más.
  • Cómo se crean falsas estadísticas para hacer creer a la gente que los científicos están todos de acuerdo en que los cambios de temperatura del último siglo los ha causado el ser humano.
  • Qué sucede a la gente que expresa públicamente sus dudas o críticas sobre los mensajes alarmistas, como por ejemplo Peter Ridd, Susan Crockford o Judith Curry.

Sentar cátedra desde la ignorancia es muy sencillo y muy rentable: sin saber de lo que hablas te conviertes en defensora de la ciencia y el azote de los incultos. ¡Cheap virtue para todos, invita la casa! Y si te llevan la contraria sólo tienes que llamar ignorante a tu interlocutor, porque como vas a favor de corriente tú no tienes que demostrar nada.

Pensar por uno mismo y enfrentarse a la manada es más complicado y más doloroso que ser un borrego. Y entiendo que una profesora no quiera jugarse su puesto de trabajo teniendo personalidad y espíritu crítico. Creo que ésa sería una enseñanza importante para los niños, explicarles que no tiene libertad para opinar en contra del cambio climático antropogénico por miedo a represalias. Y les puede contar que los científicos están sometidos a la misma presión.

la mano que no puedas morder no la has de lamer

NOTA: quien crea que los niños no deben saber que los científicos pueden ser incompetentes y que pueden mentir, robar y falsificar datos, se está equivocando, porque los niños deben aprender a distinguir los hechos de la propaganda, la ciencia de la religión. 

Material para las discusiones:

 

El palo de hockey: El truco para ocultar la bajada ( Sandvik09)

Los que hayan leído las anteriores entregas de este blog verán claramente dónde están los engaños en la siguiente gráfica:

Digo engaños, en plural, porque no es uno sólo. Pero quería centrarme en uno en concreto: se nos está presentando como una única curva de temperatura lo que en realidad son dos curvas unidas, injertadas:

  • hasta el año 1900 más o menos la curva procede de procesar ruido sacado de árboles, y
  • desde 1900 en adelante los datos sí son temperatura, pues proceden de termómetros.

Este mismo engaño ya lo hemos visto otras veces, usado por supuestos divulgadores científicos (ver) y en la portada de un documento de la World Meteorological Organization (ver).

La historia de la gráfica que acabamos de ver es alucinante: la encontramos en un DOCUMENTO OFICIAL de Naciones Unidas (ver,ver), donde, ¡atentos! aparece citada como «Hanno 2009». ¿Qué fuente es ésa? Los autores de ese documento de Naciones Unidas cogieron la gráfica de la Wikipedia en el año 2009, y había sido subida por una persona que firmaba como Hanno.

¡¡¡¿En serio?!!!

Lo digo en serio: documento oficial de Naciones Unidas. No me lo estoy inventando: lo explica el propio Hanno aquí. El tal Hanno es Hanno Sandvik, un científico noruego que publicó este mismo gráfico en la revista Naturen en 2008 (ver). Este señor explica que juntó las dos series de datos como si fueran una sola porque la función era de divulgación, no publicarlo en una revista científica. Claro, porque a la gente de la calle nos genera confusión que se usen dos colores diferentes para dos series de datos diferentes. Es decir, nos genera confusión que se nos informe correctamente y que no se mezcle en la misma gráfica el ruido sacado de los árboles y las medidas de termómetros. Por suerte los científicos como Sandvik nos engañan juntándolo todo en la misma gráfica y así nos ahorran la confusión de ver que hay dos series de datos y tener preguntarnos que si una de las series es temperatura, ¿qué narices es la otra serie de datos? Claro, entonces tocaría explicar de dónde sale el ruido que el científico de turno nos ha querido hacer pasar por temperatura. ¡Cuánta confusión!

Ah, y por cierto, Sandvik no entraba a valorar si la gráfica era correcta o no: estaba publicada en revistas revisadas por pares, el artículo no había sido retirado y para él eso era suficiente para difundir la gráfica. Esto debería ser suficiente para que cualquiera que confíe ciegamente en los llamados «divulgadores científicos» empiece a tener espíritu crítico con lo que estos le cuentan (ver). La fe no es científica. La fe en los que tienen fe es un error.

Otras entregas:

El palo de hockey (XIV): «El truco para ocultar la bajada» (Briffa99b)

En la revista Science de 1999 encontramos la siguiente gráfica:

En la gráfica anterior no se ve muy bien, así que en la gráfica bajo estas líneas he repasado en rojo de forma artesanal una de las curvas representadas, que empieza en 1550:

Stephen McIntyre (fuente, fuente) se dio cuenta de que datos contenidos en un fichero de otro artículo (fichero, tercera columna en segunda hoja) filtrados convenientemente encajaban en esa curva, ¡y los datos verdaderos no empezaban en 1550! Se habían eliminado en la gráfica los resultados en el periodo 1400-1550. Muestro en color azul la parte de la curva que fue ocultada y en rojo el resto de la misma curva (procedente de filtrar los datos del fichero enlazado antes):

imagen_5149

Como vemos en la imagen anterior, los datos eliminados de la gráfica eran inconvenientes, pues a diferencia de otras reconstrucciones mostraban un (supuesto) destacado periodo de enfriamiento alrededor del año 1400. ¿Qué haces cuando los datos verdaderos te estropean una bonita historia? ¡¡Ocultarlos!! Si un fragmento de una curva encaja en lo que quieres presentar, ese fragmento lo pones, pero si una parte de los resultados siembra dudas sobre la validez de lo que estás presentando, esa parte la ocultas. Es la ciencia. Perdón, quiero decir La Ciencia, con mayúsculas.

Para finalizar esta entrega aclaro que, como ya sabemos, en los resultados de Briffa además se está ocultando la bajada final (fuente). Uso  directamente la gráfica de Stephen McIntyre para ilustrar esto:

Esa bajada era muy inconveniente. Pero afortunadamente La Ciencia tiene solución para los resultados inconvenientes.

Leer más sobre este «truco para ocultar la bajada»:

Otras entregas:

El palo de hockey (XIII): “el truco para ocultar la bajada” (Briffa99)

Recordemos la reconstrucción de Briffa que hemos visto en la entrada anterior:

imagen_5189

Y fijémonos ahora en la curva verde de esta imagen que encontramos como portada de un informe de la World Meteorological Organization de 1999:

 

Aislamos la curva verde para verla más claramente:

La curva verde va hacia arriba en su parte final, ¿verdad? Y la leyenda deja bien claro que la curva verde es la de Briffa 1999, como confirmamos superponiendo los datos reales de Briffa (en rojo) sobre la gráfica anterior (aunque no he acertado con el suavizado original se ve que son los mismos datos):

La curva real es la roja. La curva verde es la curva presentada en ese informe de la WMO. En ese informe se presentó una curva falsa. El engaño es innegable. Y no lo hicieron por error: fue una maniobra premeditada, un «truco para ocultar la bajada».

La gráfica es el resultado de:

  1. eliminar parte de los datos inconvenientes, que son los que muestran la bajada,
  2. sustituir esos datos por datos de termómetro,
  3. filtrar la señal resultante.

Aunque no necesitamos confirmación de que fue así, porque obviamente lo más importante es que indiscutiblemente han trucado la gráfica, sabemos que fue así por los correos electrónicos hechos públicos en el ClimateGate, en concreto del documento 4456.txt, en el que aparecen los datos originales de Briffa et al. hasta el año 1960 y sustituidos a partir de 1961 por datos de termómetro. Es la cuarta columna del documento y la última columna son los datos de termómetro. Ambas columnas son iguales a partir de 1961, cuando los datos de la reconstrucción de Briffa en realidad llegaban hasta 1994. Los datos de ese documento los he representado con cruces azules en la gráfica bajo estas líneas, y, como se puede apreciar, se usan datos de termómetro para años en los que sí existen datos de reconstrucción, que son las cruces rojas:

Como vemos, la bajada original del artículo de Briffa et al. fue ocultada eliminando los datos incómodos y sustituyéndolos por datos de termómetro. Es otro truco para ocultar la bajada. Esto es la ciencia, señores: los resultados incómodos son sustituidos por datos falsos que sí van en el sentido del «consenso razonable». ¡Así se hace la ciencia!

know there is pressure to present a nice tidy story as regards apparent unprecedented warming in a thousand years or more in the proxy data […] Keith Briffa

Sé que hay presión para presentar una historia bonita y limpia a respecto de un calentamiento sin precedentes en 1000 años o más en los indicadores

Such data truncation is certainly improper and may teeter on the hazy borderline of science fraud. Donald Rapp

Tal truncamiento de datos es ciertamente inapropiado y puede moverse en el nebuloso límite del fraude científico.

El truco que acabamos de ver va más allá del truncamiento y va más allá de usar un relleno (padding) falso en el suavizado, que es lo que habíamos visto en entradas anteriores: en el caso que estamos viendo ahora se ha reemplazado parte del resultado real con valores falsos.

Para más detalle sobre cómo se gestó este truco:

Otras entregas:

El palo de hockey (XII): “el truco para ocultar la bajada” (Briffa01)

Otra reconstrucción publicada en 2001. De todas las posibles curvas de la gráfica, la escogida por los autores es la resaltada en trazo más grueso.

De uno de los correos electrónicos del ClimateGate (939154709.txt) podemos obtener los datos que dan lugar a esa gráfica, como se demuestra al suavizarlos y superponer tanto los datos puntuales como la curva suavizada a la gráfica original:

imagen_5189

¿Han ocultado los autores la bajada? No, aquí todavía no lo han hecho. Pero esta curva fue incorporada al IPCC-AR3 (2001). Es la curva verde en la gráfica 2.21 del citado informe:

¿Vemos lo que ha sucedido en la gráfica con la curva original? Vamos a aislar la curva de la que estamos hablando, que es la verde, para que sea mucho más claro el truco:

¿Vemos ahora qué falta en la curva? Han eliminado la bajada final, de tal forma que no se nota que una de las curvas lejos de subir, está bajando en la parte final del siglo XX. Lo vemos claramente si usamos nuestros datos para reproducir esa curva:

El suavizado que he conseguido no es el mismo que en la curva original, pero es suficiente para lo que vamos a ver. Si esa curva se hubiese representado por completo en el IPCC-AR3 habrían mostrado esta curva verde:

Es decir, esa curva tiene una forma altamente inconveniente para la credibilidad de las reconstrucciones sacadas de árboles, pues no tiene tendencia al alza en el siglo XX. Y la manipulación no es casual: recordemos que al menos otra de las curvas de esta gráfica también está ocultando una bajada. Pero hay más que eliminación de datos: si hacemos una ampliación de la parte final tenemos lo siguiente:

Además de eliminar la parte final de la curva original, ocultando la bajada, se le ha alterado la pendiente.

Of course, the recent divergence in these data will be less clear if post-1960s values are excluded and that represents a potential disadvantage of this exclusion if this divergence is important for assessing confidence in the earlier reconstructed values. (fuente)

Por supuesto, la reciente divergencia en los datos será menos clara si los valores posteriores a 1960 son eliminados y eso es una posible desventaja de esta eliminación si la divergencia es importante para estimar la confianza en la reconstrucción de valores del pasado.

Sí, es cierto: si borras la bajada yo diría que la bajada se ve con menos «claridad». Y estás engañando al que ve la gráfica porque va a creer que hay una coherencia con los valores de termómetro que realmente no existe.

Por último, un comentario: la ocultación de la bajada fue premeditada, como demuestra el hecho de que Stephen McIntyre como revisor del IPCC-AR3 pidió expresamente que se mostrara toda la curva y no se atendió su petición, y ni siquiera se dignaron a hacer explícito en el documento que la curva había sido manipulada para ocultar la bajada (fuente).

En este artículo de ClimateAudit se encuentra con detalle toda la historia de cómo se procedió a ocultar la bajada en la gráfica del IPCC:

En la siguiente entrega veremos otra versión del truco.

If the scientists had actually substituted or replaced the tree ring proxy data with instrument data, then McIntyre and Fuller would have a valid claim of fraudulent behavior by Phil Jones et al. However, nothing was substituted or replaced. Brian Angliss

Si los científicos realmente hubieran sustituido o reemplazado los datos de proxy del anillo de árbol con datos de instrumentos, entonces McIntyre y Fuller tendrían un argumento válido de comportamiento fraudulento por parte de Phil Jones et al. Sin embargo, nada fue sustituido o reemplazado.

Otras entregas:

El palo de hockey (XI): «el truco para ocultar la bajada» (MBH99)

Aquí tenemos el palo del hockey del MBH99. Nótese que la reconstrucción de lo que los autores afirman que es temperatura retrocede hasta el año 1000, en lugar del 1400 que es en MBH98.

El código que vamos a emplear para reproducirlo lo podemos descargar de aquí: https://climateaudit.org/2008/07/01/code-the-hockey-stick/. Con ese código obtenemos los siguientes datos (claramente he rellenado al inicio y al final con el valor medio de las 20 primeras y 20 últimas muestras, respectivamente):

Y, por cierto, nótese en la gráfica anterior que en los datos procedentes de los indicadores (puntos azules) no hay diferencia de valor entre los puntos de los últimos años del siglo XX y los del año 1200 ó 1300: si miramos la gráfica del MBH99 veremos que la forma de palo de hockey la crea el añadir una serie de datos diferente: los valores de termómetro (curva roja en la gráfica original, la primera que he puesto en esta entrada).

Si superponemos las gráficas, la original y nuestra reproducción, vemos que la coincidencia es muy buena:

Haciendo una ampliación podemos comprobar que mientras que nuestro suavizado (en verde) acaba casi horizontal, el del artículo acaba claramente hacia arriba (en morado):

¿Por qué sube el tramo final de la curva morada, si esa subida no está en los datos que supuestamente suaviza? Pues porque los autores están aplicando nuevamente «el truco de Mike para ocultar la bajada» (ver). La curva real era inconveniente, y la «arreglaron».

Otras entregas:

El palo de hockey (X): «el truco para ocultar la bajada» (MBH98)

Aclaración

A la hora de representar datos que tienen mucha variación se suele acompañar los datos originales de una versión suavizada de los mismos. El suavizado se realiza gracias a un operador matemático denominado «filtro pasobajo», si bien no hay una única versión de filtro suavizador y el resultado es diferente según la opción elegida. Para lo que nos interesa ahora mismo debemos tener en cuenta que si tenemos unos datos que cubren el periodo 1400-2000 DC, el resultado del suavizado para un año concreto, por ejemplo para el año 1700, se obtiene a partir de datos anteriores y posteriores a ese año, por ejemplo se usan los datos del periodo 1675-1725 para generar el valor suavizado en el año 1700. En este ejemplo diríamos que el filtro tiene una longitud de 51 años. Obviamente esto plantea un problema en los 25 años iniciales y 25 años finales de la serie de datos, pues para esos años no hay 25 años anteriores, en el primer caso, ni 25 años posteriores, en el segundo caso, que permitan realizar el suavizado con un filtro de longitud 51. Una solución obvia es no obtener el resultado de suavizar para los primeros y los últimos valores. Otra solución puede ser crear nuevos datos y añadirlos al principio y al final (esto se llama padding en inglés) para así poder completar el proceso para todos los datos originales. Pero, como es evidente, el resultado del suavizado en los primeros y últimos años no será del todo real, pues dependerá de los valores de relleno empleados. Un valor de relleno que suele emplearse es el valor medio de los primeros/últimos datos.

¿Qué es «el truco para esconder la bajada»?

Recordemos la gráfica del palo de hockey de MBH98. Como ya sabemos, entre otras cosas los autores de la gráfica juntaron en ella dos series de datos procedentes de fuentes independientes, algo que dejan claro en la leyenda, pero visualmente hacen que parezca una única serie de datos.

Como vemos en la gráfica anterior, se da una versión suavizada (trazo negro discontinuo) de la reconstrucción que acaba con una pequeña subida. Para verlo mejor, pinto de rojo la curva negra y hago su trazo continuo. Es la curva original del artículo: no he cambiado nada más que el color de la curva.

En esta página de ClimateAudit podemos encontrar el código que voy a usar para generar las siguientes gráficas. Como se ve en la siguiente figura, los datos generados por ese código, los círculos huecos de color azul, que son los empleados en el análisis que hago a continuación, encajan perfectamente en la gráfica original:

Y ahora hacemos lo siguiente:

  1. Añadimos relleno en la parte inicial/final de valor constante: el valor medio de los primeros/últimos 20 datos.
  2. Filtramos con un filtro de longitud 49 (el propuesto en el código de Matlab obtenido de ClimateAudit, cambiando 50 por 49).
  3. Eliminamos los primeros y últimos datos del filtrado.

En la imagen se pueden ver los datos de relleno resaltados con elipses rojas:

Como vemos en la imagen bajo estas líneas, el suavizado conseguido es bastante fiel al original, salvo en la parte final: nuestra curva suavizada (en azul) acaba hacia abajo mientras que el suavizado original (en negro) acaba hacia arriba.

 

Hagamos una ampliación de la parte interesante:

¿Por qué el suavizado original (en negro) acaba hacia arriba? Pues porque los autores de la gráfica no quisieron mostrar el resultado real, en el que la curva acababa con un descenso. Y «arreglaron» la inconveniente realidad con lo que fue llamado «el truco de Mike [Michael Mann] en [la revista] Nature para esconder la bajada» (Mike’s Nature trick […] to hide the decline). El truco es que en lugar de usar como datos de relleno el valor medio de los últimos datos a suavizar emplearon el valor medio ¡¡¡de los datos de termómetro para los siguientes 15 años!!!, tal y como se describe en este correo electrónico destapado en el ClimateGate (ver):

I’ve just completed Mike’s Nature trick of adding in the real temps to each series for the last 20 years (ie from 1981 onwards) and from 1961 for Keith’s to hide the decline

Vamos a replicar el truco. En rojo he resaltado los datos de relleno que voy a usar ahora, que son el valor medio de los datos de termómetro en el periodo 1981-1995, es decir, tal y como se describe en el e-mail anterior voy a emplear como relleno el valor medio de unos datos diferentes de los que estoy suavizando:

 

Y, efectivamente, con ese truco el suavizado acaba hacia arriba:

Ampliación de la zona de interés:

Como acabamos de ver, la subida final de la curva original es falsa: los autores del palo de hockey contaminaron la curva suavizada de la reconstrucción con valores sacados de los datos de termómetro, creando de esa forma la falsa impresión de que existía gran armonía entre ambos.

En el siguiente artículo veremos el truco en el MBH99.

Otras entregas: