El palo de hockey (I): agua pasada que sigue moviendo molino

Empiezo aclarando que estoy en contra de la contaminación del planeta Tierra y me parece bien que se tomen medidas para preservar el medio ambiente. Pero no me gusta ser engañado. Y es difícil no sentirse engañado cuando se conocen los detalles de cómo se creó hace 20 años la famosa gráfica del palo de hockey y se comprueba que se sigue presentando esa gráfica como una prueba sólida. Y tampoco me parece aceptable que se quiera imponer una creencia, la de que el ser humano ha cambiado el clima del planeta en las últimas décadas como si fuera algo que no se puede cuestionar. Los dogmas incuestionables son propios de las religiones y de los fanáticos, no del conocimiento científico: en ciencia las ideas pueden y deben ser cuestionadas.

Un amigo mío creció en Europa del Este durante la era soviética. Me estaba hablando recientemente sobre este tema y la controversia en torno a mi columna. Me habló de los malos días de la corrección política en su país de origen, donde había muchos temas de los que se aprendía a no hablar, y te callabas. Para él el tema del cambio climático va por el mismo camino. Ross McKitrick

El palo de hockey

La siguiente gráfica es el “palo de hockey”, en este caso publicada en el Third Assessment Report of Working Group I of the Intergovernmental Panel on Climate Change (o de forma resumida, el IPCC-AR3) del año 2001:

En la gráfica anterior se están uniendo dos curvas:

  1. los datos en color rojo proceden de medidas “instrumentales” disponibles en el siglo XX, es decir, medidas de termómetro, mientras que
  2. los datos en color azul están sacados de procesar supuestos “indicadores” (proxies) de temperatura (grosor de anillos de árboles y alguna otra cosa, como se puede ver en la leyenda de la gráfica).

La curva negra debería ser una versión suavizada de los datos en azul, pero, como veremos más adelante en el blog, en realidad no lo es, pues fue retocada para parecer coherente con los datos de termómetro (los rojos). En posteriores artículos explicaremos con detalle el truco empleado para ocultar que la curva real baja en su parte final, no sube.

Si la gráfica anterior se publicó en el documento del IPCC en 2001, podemos plantearnos si esta gráfica sigue jugando un papel relevante casi 20 años después. Como muestra, un botón: un vídeo publicado en YouTube a finales de 2018 incorpora esa misma gráfica como supuesta prueba de que las temperaturas del planeta no tienen precedentes en el último milenio:

Y, por supuesto, nos urgen a actuar ya para corregir lo que ellos creen que está siendo causado por el ser humano.

Nótese que en este vídeo al presentar los datos no nos advierten de que en la gráfica se está haciendo un injerto con un segundo juego de datos, como he explicado antes. En la gráfica se están combinando:

  1. datos relativamente fiables (que serían las barras que más brillan, las que están a la derecha) de temperatura en el último siglo, y
  2. datos que no sabemos en qué medida son correctos o fiables como estimación de la temperatura en siglos pasados (que serían los de las barras más oscuras).

La gráfica está rotulada como “anomalía en la temperatura”, pero, ¿es realmente temperatura lo que representan las barras más oscuras? ¿Cómo sabemos que representan temperatura? ¿Cuál es el origen de la gráfica?

Y lo que se nos quiere contar con la gráfica del palo de hockey es evidente: se quiere establecer una correlación para a partir de ella deducir causalidad.

La gráfica del palo de hockey sigue siendo relevante 20 años después de su publicación.

Los artículos de Mann et al.

La gráfica del palo de hockey fue publicada en los siguientes dos artículos de Mann, Bradley y Hughes:

  • MBH98: “Global-scale temperature patterns and climate forcing over the past six centuries”.
  • MBH99: “Northern hemisphere temperatures during the past millennium: Inferences, uncertainties, and limitations”.

Usaré en adelante esos mismos nombres para ambos artículos: MBH98 y MBH99.

Los artículos de Stephen McIntyre y Ross McKitrick

En las siguientes entradas vamos a analizar el palo de hockey basándonos en el trabajo de Stephen McIntyre y Ross McKitrick, dos canadienses a los que la gráfica les resultó sospechosa y quisieron entender su origen. Sus investigaciones están muy bien descritas en el libro “The Hockey Stick Illusion“, de Andrew Montford, cuya lectura recomiendo encarecidamente. Los que quieran tener todo el detalle pueden consultar los artículos de McIntyre y McKitrick:

  • MM03: “Corrections To The Mann Et. Al. (1998) Proxy Data Base And Northern Hemispheric Average Temperature Series”.
  • MM05a: “Hockey sticks, principal components, and spurious significance”
  • MM05b: “The M&M Critique Of The MBH98 Northern Hemisphere Climate Index: Update And Implications”

También en el blog de McIntyre, ClimateAudit.org, encontraremos explicaciones detalladas sobre esta gráfica.

Otras entregas:

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